El miércoles, inmerso en una tediosa espiral de sopores y cavilaciones y deseos rutilantes, enfangado en un preciosista magma subjetivo, acribillado por una ígnea punzada de infinito, decidí buscar las posiciones de los sostenidos y bemoles de la trompeta. Googleando, encontré la empírea información solicitada por mi incandesdente fuero interno, enfermo de rococó y puerilidad. Copié en una hoja todas las posiciones y descubrí que la trompeta era más difícil de lo que yo creía. Fue excelente fue impactante... para un musical amante... ver qué tan interesante... puede ser ese universo... de pellejo bello y terso... Bella como una gran teta... es mi dulce y gran trompeta.
sábado 31 de octubre de 2009
jueves 29 de octubre de 2009
miércoles 28 de octubre de 2009
TE TOCO LA TROMPETA

La trompeta es muy difícil, caballeros. Hay que practicar muchísimo. Hay que saber limpiarla. Hay que echarle su aceitito y su vaselina. Yo aún no sé hacer eso. Por ello, los émbolos de mi trompeta están endurecidos y no puedo practicar bien. Sacar las notas es una joda. No es solo aplastar los émbolos y soplar como sea. No, no, no. Hay que saber dosificar la fuerza del soplido. Me explico: si uno sopla sin presionar nada, hay ocho posibles notas que sonarían. Si soplas mal, por más que presiones correctamente los émbolos y los hayas aceitado bien, mismo faenón, estarás diseñando la nota equivocada. Por eso es que a los trompetistas se les ve fabricando tantos gestos cuando ejecutan el instrumento. Hay que mover los labios de mil maneras, soplar de mil maneras, gesticular de mil formas. Eso es el arte: trabajo, trabajo. Yo soy de la idea de que un escritor debe trabajar siempre el lenguaje, de la misma manera en que un trompetista busca llegar a la nota exacta. Es difícil llegar, claro que sí. Puede que en tus primeras diez ejecuciones con trompeta aún haya errores; puede que en tus primeras diez novelas aún haya errores. Qué importa lo que te digan los espectadores mala leche. ¿Acaso ellos saben de la delicia de haber llegado a la nota precisa, a la frase precisa, luego de intentar tanto, luego de haber sudado tanto? Llegar a esa notita buena justifica toda esa constancia de errores. El arte se aprende en base al error. Creo saber de esto. Desde niño he vivido obsesionado con la música. Llevo dieciocho años de músico, y aún siento que me salgo del tiempo por ratos, que no ejecuto siempre con la limpieza deseada. Falta de disciplina, tal vez. Pero hago lo posible. Siempre he hecho lo posible. En la literatura también. Dar el mejor esfuerzo. Y si no gusta, pues ya saldrá algún día.
Mientras busco esa nota exacta, seguiré y seguiré. Jamás me limitaré a observar. Para eso no he nacido.
martes 27 de octubre de 2009
MONTACERDOS

Hoy leí Montacerdos en la Casa de la Literatura Peruana, ubicada a espaldas del Palacio de Gobierno. Leí de un tirón esta obra breve de Cronwell Jara, escritor piurano conocido por su abundante labor como profesor de talleres de narrativa. Montacerdos narra una historia de miseria, donde los personajes se divierten atrapando moscas con la boca y montando famélicos cerdos, rodeados de lodazales y basura. El lirismo ya famoso de Jara nos sumerge en un ámbito casi mágico, donde los sucesos intrascendentes se tornan extrañamente hermosos. Hay belleza en la sordidez si uno sabe encontrarla. También hay ternura.
lunes 26 de octubre de 2009
Aprendizajes
Desde que publiqué Lima Norte, siento que he aprendido mucho sobre la literatura. Aquí coloco una lista de ello:
- El libro como objeto- los materiales, los colores, la disposición de los márgenes, el tipo y tamaño de letra...- es lo primero que salta a la vista. Eso es obvio, pero ahora lo sé más que nunca.
- Es importante que en la contraportada esté impresa una reseña de alguna figura significativa del mundo de la literatura. Ello predispone al lector a emprender esa lectura con mayor interés y cierto respeto.
- La editorial. El prestigio de la editorial ayuda mucho al libro. Imagínense que un mismo libro sea publicado por Planeta y por edición de autor. El comprador preferirá, seguramente, el de Planeta.
- Si presentas un libro en un auditorio o en una feria del libro, el lector sentirá que el libro es más serio que si lo presentas en un bar. Aunque hacerlo en un bar es más divertido y ameno.
- Si has ganado algún concurso de importancia no olvides ponerlo en la reseña vital. Ese es un muy buen colchón. El lector siente que el autor es un individuo de prestigio.
- Si alguien te comienza a molestar con mala leche, no le hagas caso. Esos nunca faltan.
- Si algunas personas se escandalizan o desaprueban tu libro, es un gran indicio. Tal vez la mejor prueba de que el libro está encaminado. Eso significa que al menos lo han leído y que despierta emociones. No importa si buenas, malas o pésimas.
- Si cuando pides opiniones de tu libro el interpelado deja unos segundos de silencio y comienza a hablar del ámbito del lenguaje, entonces tu libro no le ha gustado mucho. Significa que ningún personaje ha quedado en su memoria. A uno le sería imposible hablar de Crimen y castigo sin hablar de Raskolnikov. Imposible.
- Es recomendable comenzar tu vida literaria con cierto escándalo. El morbo llama la atención. Eso no significa que hay que ampararse en la violencia. No. Me refiero a que las vísceras son más exitosas que los raciocinios chancones. Recuerden que el grueso de lectores no ha estudiado Literatura.
- Narrar, narrar y solo narrar. No recomiendo optar por artilugios metaliterarios ni insertar textos de otra naturaleza a los cuentos y novelas. A veces me arrepiento de haber colocado en mi novela un textito que el protagonista escribe febrilmente. El asunto es contar, no juguetear.
- En lo posible, procuren publicar sin gastar dinero propio. Es mejor visto por la gente que algún editor haya apostado por tu obra. En mi caso, me encanta decir que gasté mi dinero. No sé por qué.
- Si no quieres que te tilden de imitador de cierto autor, pues no confieses tu devoción por ninguno de manera exacerbada. A mí me pasa ello. Hablo tanto de Onetti que varias personas ven en mi prosa la influencia del escritor uruguayo. Lo gracioso es que yo escribí mi novela antes de leer a Onetti.
- A veces, habla mal de tu obra. A la gente le encanta que te basurees un poco.
- Promociónate hasta más no poder. No tengas vergüenza. Métele tu libro a la gente hasta que te caigas de sueño. Y vuelve a hacerlo al día siguiente. Y así hasta que se agote el último ejemplar.
- Asegúrate de que tu libro esté en librerías( aunque sea algunas) y que esté presente en las ferias del libro. Eso le da prestigio. Si la gente oye que tu libro está en Crisol, se entuasiasmarán más. Lo que no saben es que los de Crisol jamás leerán tu obra. Solo se fijarán en que su material sea bueno.
- Si eres picón y vulnerable tienes dos opciones: desahuévate o no publiques. El mundo de la literatura es una olla de grillos. Hay que tener ancha correa. Recuerda que el que ha publicado eres tú y que los demás solo cumplen un rol de espectadores, de consumidores de un producto que antes no existía, un producto que tú has creado. Recuerda que, por alguna razón, Dios te ha elegido a ti entre tantos cuerpos que deambulan por la calle. Por más que algunos te quieran bajar, sabes que es así. Y ellos también. En el fondo lo saben y eso les arde en el alma.
domingo 25 de octubre de 2009
DASHIELL HAMMETT

Hace dos días, terminé de leer El halcón maltés, novela policial escrita por el norteamericano Dashiell Hammett. La trama y los personajes me encantaron. Sam Spade, el detective, está muy bien dibujado. Si tengo que escoger entre Hammett y Chandler, me quedo con el segundo, cuyas obras me han fascinado. Pero Hammett tiene lo suyo.
Espero poder terminar de leer pronto la novela Cosecha roja, también de Hammett. Hace semanas, leí el primer capítulo y me pareció excelente. El estilo es mucho mejor que el utilizado en El halcón maltés. Hay mayor fluidez. Bueno, quizá tenga que ver un poco con el tema de las traducciones.
viernes 23 de octubre de 2009
La literatura
La prosa recargada, cuando se halla en manos expertas, es fabulosa. Onetti, Carpentier, Lezama Lima. Excelentes prosas barrocas, que parecieran inmiscuirse en resquicios de la conciencia que la mayoría de prosas no rozan. La otra prosa, la escueta, cuando se halla en manos expertas, es también grandiosa. Chandler, Hemingway, Auster. Cualquiera de las dos, utilizadas por un correcto redactor, pero carente de talento, esa chispa que vive dentro de unos pocos, es una prosa perfecta pero aburrida, correcta pero olvidable. Claro que cada uno posee sus preferencias, sus gustos, y ahí caemos en las mediocridades de la relatividad. Estudiar la carrera de Literatura no significa que seas escritor, para nada. Pese a que los estudiantes y egresados lo saben bien, hay un no sé qué que queda por ahí y enturbia las almas. La comparación. El hígado. Mezclar un derrotero curricular con un don, con un regalo que rutila en solo unos pocos, es nocivo para las autoestimas de los veleidosos. El talento es un regalo. Unos nacen con el don de una voz prodigiosa, la mayoría no. Unos nacen con el don de dibujar, la mayoría no. Unos nacen con el don de la palabra escrita, la mayoría no. Los que son correctos, creativos pero no talentosos, puede que publiquen un par de libros, pero la verdad aplastará esa persistencia que avinagra el corazón. El que nació para ello, para ser escritor, podrá dejar de escribir dos, tres años( como Onetti), pero, cuando retome la pluma, lo hará igual de bien, sin muestras de oxidaciones o falta de ritmo. Si hay errores puntuales, estos pueden ser corregidos. Pero nadie puede corregir una historia aburrida. La historia aburrida surge y no hay marcha atrás. Aprender a usar diálogos es totalmente posible. Aprender a fabular es imposible. La literatura se cultiva, se trabaja y vive dentro de algunos, solo de algunos. Sin esa luz innata, hasta el redactor más preparado escribirá en absoluta oscuridad.
martes 20 de octubre de 2009
La antigua estación de Desamparados

Hoy, la antigua estación de Desamparados es la Casa de la Literatura Peruana.
Hoy, fue la inauguración, en la cual estuve como invitado para promocionar mi libro Lima Norte en un stand. Conocí a dos autores, una cuentista loretana y un poeta limeño; eché una ojeada fugaz a Álan García y su séquito, quienes pasaron cerca de mi ubicación; fui entrevistado por un reportero presuroso; fui saludado por el jefe de Culturales de La Primera; fui abordado por decenaas de personas... Y conocí a Marco Martos y a Carlos Germán Belli, a quienes les obsequié mi libro. Fue increíble estrechar las manos de estas dos figuras literarias del Perú. Me estremecí al intercambiar palabras con el gran Belli.
- Gracias por el libro- me dijo.
- Al contrario. Gracias a usted- dije con nerviosismo, feliz, como nunca antes.
Y, entonces, al sentir la palma tibia del anciano poeta, sentí que todo este camino transitado a trompicones, mi primera novela, fue un absoluto acierto. Todo ha valido la pena.
domingo 18 de octubre de 2009
Leyendo en inglés
El inglés. Un lastre. En agosto, llevé Avanzado 1 en el Icpna y obtuve una buena nota final. Setiembre y octubre han discurrido ajenos a esa vorágine diaria de clases de inglés. Vivo tranquilo. Pensaba retomar el idioma en noviembre, pero tengo flojera. Retornaré en diciembre de todas maneras. Para ir practicando, pienso leer en inglés. Ayer, en Íbero de Larco, me compré un libro de Paul Auster en idioma original( inglés). Adquirí por 35 soles su más reciente novela: The Brooklyn Follies. Hoy, he comenzado a leer. Lentamente. Buscando en el diccionario las palabras que no conozco. No son muchas. La prosa de Auster es sencilla. Por página, hay alrededor de diez palabras cuyo significado ignoro. Voy avanzando poco a poco, aprendiendo palabritas, y gozando de la prosa de mi ídolo, esta vez en la esplendencia de su idioma original. Cuando, tras leer a trompicones un párrafo austeriano, abro un libro en español, la lectura se hace veloz, comodísima, feliz de cobijarse nuevamente en el idioma que mamé desde la apertura de la conciencia.
sábado 17 de octubre de 2009
CRUZAR LA FRONTERA

Nunca he salido del país. Nunca me he sentido extranjero. Siempre mi moneda ha sido el sol. No he oído jamás parlotear en otros idiomas por la calle. Solo mi español limeño, ribeteado de jergas y picardías. Siempre he sido un peruano en el Perú. El mundo me llega de oídas, vía Internet y televisión. Antes, esa situación no me importaba. Pero, ahora, ya se ha vuelto una preocupación. Por lo tanto, en verano cruzaré la frontera y penetraré en el Ecuador. Tal vez vaya solo, tal vez con mi hermana menor, o tal vez con mis dos hermanas. Cruzaré la frontera; pisaré Huaquillas y no pararé hasta Guayaquil. Sentiré lo mismo que sintió el gran Kapuściński al divisar el suelo italiano por el ventanuco de una avioneta. Esas luces foráneas, titilando en la piel atezada de la tierra, anunciaban que ya había cruzado la frontera.
Al fin era un extranjero.
jueves 15 de octubre de 2009
Bosquejos

Dos novelas nuevas. Dos policiales. Las dos en etapa germinal. Protagonistas similares. Secuencias en distritos de Lima Sur. Una de ellas será narrada de manera lineal, en primera persona, con prosa directa, dura y divertida. Habrá ironía. Armas. Mujeres fatales. Una historia, una historia como corresponde. No digresiones insulsas. No artilugios que desvíen la historia. Donde las papas queman. Contar una historia. No insertar retazos de arroz con mango. Una historia lineal. Ni una sola volada ni digresión.
La otra es fragmentada. La prosa es más señorona, con ese estilo que algunos ven como una peculiaridad eficiente y otros como un defecto. Acá el rococó estará un poco presente. Porque me da la gana.
miércoles 14 de octubre de 2009
LA SENDA DEL SECUESTRO

La Vía Expresa es una zanja subterránea que comienza en el Centro de Lima y culmina en el distrito de Barranco. Es una avenida de avance rápido por donde se desplazan microbuses y autos particulares en hileras infinitas. El bullicio que emana es constante, sostenido, un siseo salpicado de cláxones y voceríos. De tramo en tramo, surgen empinadas sendas, a veces curvadas, que permiten a los vehículos conectarse con la superficie de la ciudad capital. Durante el día y la tarde, las acciones discurren de manera invariable. Siempre el tráfico, uno que otro choque y sus inminentes escaramuzas entre choferes, siempre el caos como un torrente acostumbrado a su propio vigor tóxico. Pero, cuando cae la oscuridad y agoniza el frenesí de la hora pico, el batallón de autos disminuye, se torna esporádico, activa chispas de violencia.
A partir de las nueve de la noche, en un ámbito de cielo retinto y turbamultas ausentes, la Vía Expresa es, para un buen número de desafortunados, el camino que los lleva a la desgracia, muchas veces a la muerte. Aquellas sendas, que sirven para conectar a la avenida subterránea con la superficie urbana, son utilizadas por bandas de delincuentes para huir con rapidez luego de secuestrar al paso a cualquier parroquiano incauto. Ya no es necesario poseer fortunas para ser plagiado. Ahora cualquiera puede ser víctima. Basta con estar enfundado en vestimentas de oficinista o ligeramente formales para correr el peligro de ser raptado. Cualquiera. Un familiar, un vecino, un amigo, una novia.
Desde hace poco más de un año, los secuestros al paso en las orillas de la Vía Expresa han inundado las noticias. Aquí contaremos uno de ellos.
En el distrito de Lince, una señora camina por la avenida Alejandro Tirado cuando, de súbito, dos sujetos la suben a un Tico amarillo con letrero de taxi. Justo por aquel lugar patrulla un ventrudo policía en su moto, quien alcanza a oír unos alaridos de mujer. Al divisar el escape atolondrado de un Tico, comienza la persecución. El auto de los plagiarios desciende a la Vía Expresa y enfila a toda velocidad. La moto va detrás, embravecida. Cuando la avenida culmina, el Tico vira hacia la bajada Chachi Dibós, rumbo a la Costa Verde. La moto está cada vez más cerca, cuando, en una curva, choca contra un peñasco filudo. El policía muere en pocos segundos, mirando el mar azabache. Al notar que ya nadie los sigue, los maleantes estacionan el Tico amarillo sobre la arena de una playa barranquina y bajan a la señora. Le preguntan si tiene dinero y ella dice que solo diez soles. Le preguntan si tiene tarjeta de crédito y ella dice que no. Entonces, ellos la miran con rabia. Le arranchan su billete de diez soles y la comienzan a golpear. Le asestan puñetazos, patadas, salivazos. Vieja misia, dicen, ahora vas a saber lo que es bueno, perra. Uno de ellos se baja la bragueta y comienza a orinarle en el rostro. Ella está inerme, llorosa, despatarrada sobre la arena impura. Sabe que no saldrá viva de esa. Sin haber recibido la puñalada, ya respira muerte. Piensa en lo veleidosa que es la vida. Cómo un par de delincuentes pueden hacer y deshacer solo porque tienen navaja o revólver. Mientras la vuelven a subir al Tico, ella se imagina muerta, desfigurada, dentro de un ataúd, escoltada por los llantos de su esposo y su hijo. El trayecto discurre entre brumas. Solo escucha ruidos de voces y risas, la vibración acompasada del motor, colores confusos.
Después de media hora, el Tico se detiene. Bajan a la mujer y la introducen en un callejón. Ingresan a una vivienda que apesta a orines de gato. La tienden sobre una camilla. Ella ya no razona, solo desea la muerte. Un sujeto gordo, de aspecto batracio, se le acerca atenazando implementos de cirugía. La mujer desea gritar, pero una inyección apaga el mundo.
Cuando despierta, está tirada en un arenal salpicado de basura. Siente un terrible malestar. Se palpa, nerviosa. Cuando roza su espalda, se topa con una línea áspera: es una sutura. Hunde los dedos y pega un grito de dolor. Mientras comienza a llorar, cree entender lo que ha sucedido: le han quitado un riñón.
Casos como el de la señora hay muchos. Siempre la modalidad es la misma. Un Tico. Dos sujetos. Escape por la Vía Expresa. La playa. Robo, maltrato físico, extirpación de órganos, muerte. Y no solo la muerte de la víctima, sino también, posiblemente, de algún policía valeroso como el que trató de salvar a la señora, el que murió mirando el mar.
A partir de las nueve de la noche, en un ámbito de cielo retinto y turbamultas ausentes, la Vía Expresa es, para un buen número de desafortunados, el camino que los lleva a la desgracia, muchas veces a la muerte. Aquellas sendas, que sirven para conectar a la avenida subterránea con la superficie urbana, son utilizadas por bandas de delincuentes para huir con rapidez luego de secuestrar al paso a cualquier parroquiano incauto. Ya no es necesario poseer fortunas para ser plagiado. Ahora cualquiera puede ser víctima. Basta con estar enfundado en vestimentas de oficinista o ligeramente formales para correr el peligro de ser raptado. Cualquiera. Un familiar, un vecino, un amigo, una novia.
Desde hace poco más de un año, los secuestros al paso en las orillas de la Vía Expresa han inundado las noticias. Aquí contaremos uno de ellos.
En el distrito de Lince, una señora camina por la avenida Alejandro Tirado cuando, de súbito, dos sujetos la suben a un Tico amarillo con letrero de taxi. Justo por aquel lugar patrulla un ventrudo policía en su moto, quien alcanza a oír unos alaridos de mujer. Al divisar el escape atolondrado de un Tico, comienza la persecución. El auto de los plagiarios desciende a la Vía Expresa y enfila a toda velocidad. La moto va detrás, embravecida. Cuando la avenida culmina, el Tico vira hacia la bajada Chachi Dibós, rumbo a la Costa Verde. La moto está cada vez más cerca, cuando, en una curva, choca contra un peñasco filudo. El policía muere en pocos segundos, mirando el mar azabache. Al notar que ya nadie los sigue, los maleantes estacionan el Tico amarillo sobre la arena de una playa barranquina y bajan a la señora. Le preguntan si tiene dinero y ella dice que solo diez soles. Le preguntan si tiene tarjeta de crédito y ella dice que no. Entonces, ellos la miran con rabia. Le arranchan su billete de diez soles y la comienzan a golpear. Le asestan puñetazos, patadas, salivazos. Vieja misia, dicen, ahora vas a saber lo que es bueno, perra. Uno de ellos se baja la bragueta y comienza a orinarle en el rostro. Ella está inerme, llorosa, despatarrada sobre la arena impura. Sabe que no saldrá viva de esa. Sin haber recibido la puñalada, ya respira muerte. Piensa en lo veleidosa que es la vida. Cómo un par de delincuentes pueden hacer y deshacer solo porque tienen navaja o revólver. Mientras la vuelven a subir al Tico, ella se imagina muerta, desfigurada, dentro de un ataúd, escoltada por los llantos de su esposo y su hijo. El trayecto discurre entre brumas. Solo escucha ruidos de voces y risas, la vibración acompasada del motor, colores confusos.
Después de media hora, el Tico se detiene. Bajan a la mujer y la introducen en un callejón. Ingresan a una vivienda que apesta a orines de gato. La tienden sobre una camilla. Ella ya no razona, solo desea la muerte. Un sujeto gordo, de aspecto batracio, se le acerca atenazando implementos de cirugía. La mujer desea gritar, pero una inyección apaga el mundo.
Cuando despierta, está tirada en un arenal salpicado de basura. Siente un terrible malestar. Se palpa, nerviosa. Cuando roza su espalda, se topa con una línea áspera: es una sutura. Hunde los dedos y pega un grito de dolor. Mientras comienza a llorar, cree entender lo que ha sucedido: le han quitado un riñón.
Casos como el de la señora hay muchos. Siempre la modalidad es la misma. Un Tico. Dos sujetos. Escape por la Vía Expresa. La playa. Robo, maltrato físico, extirpación de órganos, muerte. Y no solo la muerte de la víctima, sino también, posiblemente, de algún policía valeroso como el que trató de salvar a la señora, el que murió mirando el mar.
Desahogo en estilo telegrama
La mala intención me reina. La violencia verbal. El veneno. Reventazón de amargura. Hacer daño, eso sí que es divertido. Volcar la frustración, los complejos, en novelas ultraviolentas que hagan las veces de exquisitas venganzas. Incomodar al que en algún momento incomodó. Demostrarle a todos que eligieron como víctima a la persona equivocada. Preparar a la gente para el libertinaje de mi imaginación.Escribir desde el odio, con los dientes apretados.
Esta venganza recién comienza. La venganza llamada literatura.
martes 13 de octubre de 2009
Tantas veces "Lima Norte"
He aquí otra nota en la web sobre mi novela Lima Norte. Esta vez en la agencia Lima Norte. Aquí va el link:
http://limanorte.wordpress.com/2009/10/11/lima-norte-un-libro-con-buen-norte/
Esa era la idea: que el libro llegue al lugar que le dio la vida.
http://limanorte.wordpress.com/2009/10/11/lima-norte-un-libro-con-buen-norte/
Esa era la idea: que el libro llegue al lugar que le dio la vida.
lunes 12 de octubre de 2009
Lipomas

A mediados del 2001 nació el primero. Fue creciendo de a pocos. Parecía un granito inofensivo. Luego, tomó fuerza, redondez y premura, y fue convirtiéndose en un tumor violáceo que se apoderaba lentamente de mi muslo derecho. Era un tumor benigno. Un lipoma. Iba creciendo al mismo tiempo que mi testículo izquierdo. Un cuerpo vergonzante. Luego, creció otro lipoma en la cintura. Este al menos no era tan notorio como el del muslo.
A principios del 2003, me operaron el testículo. Pero los lipomas seguían. Tuve que esperar hasta finales del 2005 para que me quitaran los lipomas en una operación ambulatoria, pero vergonzosa, pues estuve desnudo y consciente junto a cinco personas. Al poco tiempo, creció otro lipoma en mi espalda y uno diminuto en mi hombro derecho, el cual reventé. Salió un líquido blanquecino y pestífero que, sin embargo, me encanta recordar. Un lipoma menos. Y el de la espalda, un buen día dejó una abertura, la cual siempre exprimo para vaciar de líquido aquel tumor benigno. Hasta ahora lo tengo. Ah, me olvidaba, me salió uno en el flanco derecho del abdomen, pero, igual, tenía una boquita por donde mis dedos se encargaban de sacar el líquido blanco y cremoso.
El año pasado, me topé con un nuevo lipoma. Crecía en mi espalda, cerca de mi hombro derecho. Ha seguido creciendo. Ya está grande. Me da vergüenza. Le he dicho a mi mamá que, como regalo navideño, costee la operación que logre extirparme ese bulto. Sé que en algún momento comenzará a crecerme otro. Pero espérate, tumorcito, amigo mío. Déjame extirpar el de ahora y dame unos meses de chance para vivir sin sentir vergüenza de mi cuerpo.
sábado 10 de octubre de 2009
"LIMA NORTE" en Carabayllo.net
En la página Carabayllo.net han escrito una nota sobre mi novela Lima Norte. Aquí adjunto el link: http://www.carabayllo.net/lima-norte/2726-el-combinauta-y-su-novela-lima-norte.html
Un cuartero para el Zambo
Ay, zambito querendón,
ya no estás, cariño bueno,
y ahora Dios te tiene en pleno
con guitarra y con cajón.
jueves 8 de octubre de 2009
LIMA NORTE EN EL DIARIO "LA PRIMERA"
Hoy ha salido una breve nota sobre mi novela LIMA NORTE en el diario La Primera. Aquí la copio:
Giovanni Anticona: Lima Norte
El escritor y crítico Abelardo Sánchez León ha emitido un juicio acertado respecto a la aparición de la novela Lima Norte, cuyo autor es Giovanni Anticona (Lima, 1984), quien estudió Literatura en la Universidad Católica, donde ejerce la docencia. Ha dicho que Giovanni Anticona es un nuevo narrador adecuadamente dotado y eso es verdad. Anticona ha publicado el texto Altares de la Colmena y dirige el blog El Combinauta, espacio dedicado al comentario de libros. Lima Norte, es una novela que permite tener una visión del maltrato a la condición humana, del caos urbano y permanente estrés de las desamparadas multitudes. Es sobre todo, un buen ejemplo para los jóvenes novelistas que desarrollan temas vacuos e intrascendentes, que se han empecinado (no todos), en escribir acerca de problemas demasiado personales y no tocan temas importantes en un mundo adverso. El texto escrito con limpidez y buen manejo del idioma, permite avizorar sin duda a un narrador que seguramente escribirá cada vez mejor.
Giovanni Anticona: Lima Norte
El escritor y crítico Abelardo Sánchez León ha emitido un juicio acertado respecto a la aparición de la novela Lima Norte, cuyo autor es Giovanni Anticona (Lima, 1984), quien estudió Literatura en la Universidad Católica, donde ejerce la docencia. Ha dicho que Giovanni Anticona es un nuevo narrador adecuadamente dotado y eso es verdad. Anticona ha publicado el texto Altares de la Colmena y dirige el blog El Combinauta, espacio dedicado al comentario de libros. Lima Norte, es una novela que permite tener una visión del maltrato a la condición humana, del caos urbano y permanente estrés de las desamparadas multitudes. Es sobre todo, un buen ejemplo para los jóvenes novelistas que desarrollan temas vacuos e intrascendentes, que se han empecinado (no todos), en escribir acerca de problemas demasiado personales y no tocan temas importantes en un mundo adverso. El texto escrito con limpidez y buen manejo del idioma, permite avizorar sin duda a un narrador que seguramente escribirá cada vez mejor.
Qué pena que no pude enterarme antes de la emisión de esta nota, pues no he comprado el diario. En fin, lo conseguiré por ahí.
martes 6 de octubre de 2009
La hermana menor de Raymond Chandler

Hace unas horas, terminé la novela La hermana menor, escrita por Raymond Chandler. En sus páginas, abundan las frases irónicas del detective Marlowe; desfila una parvada de sospechosos; la trama parece resuelta en un instante, pero en otro retorna la duda, el suspenso. La novela se desarrolla, por partes, en el mundillo de Hollywood. Actrices arribistas y productores bizarros, matones de todo calibre, muertos con picahielos en el cuello...
lunes 5 de octubre de 2009
"Como dulce trueno" de Franco Salcedo del Río

Como dulce trueno lleva como subtítulo la palabra palimpsestos. Según la Real Academia, esta palabra significa: "Manuscrito antiguo que conserva huellas de una escritura anterior borrada artificialmente" y "Tablilla antigua en que se podía borrar lo escrito para volver a escribir". Dicha palabra nos sumerge en el universo de la creación literaria, donde la fabulación, la producción y la corrección son procesos superpuestos, uno sobre otro, en su búsqueda improbable de la perfección artística.
El libro de Salcedo superpone eventos disímiles, textos de distintas naturalezas( diarios, cartas, citas de libros) y concepciones de la literatura. Hay trozos de narración "ortodoxa"( no exentas de varias focalizaciones), reflexiones, sentencias, travesuras con el lenguaje. Salcedo es un autor de frases, un manipulador del lenguaje, un irónico que se burla de las groserías de la realidad. Su libro es un dulce trueno contra el laberinto de la cotidianeidad.
Catay editores
Lustra Editores incursionará el próximo año en el ámbito narrativo. Lo hará bajo un sello nuevo llamado Catay Editores, dedicado exclusivamente a textos en prosa. Mi novela LIMA NORTE, si bien no salió bajo este nuevo nombre, forma parte, conceptualmente, de este proyecto. Recuerden que en la portada de mi libro aparece la frase "Serie Extremo Occidente I". El próximo año, se publicarán otros números, pero ya no por Lustra, sino por Catay.
Este es el blog de Catay Editores:
sábado 3 de octubre de 2009
La trilogía Millenium

Stieg Larsson va camino a ser leyenda. O tal vez ya lo sea. Tuvo la mala suerte de morir sin ver su obra publicada. Ahora, su trilogía policial Millenium( Los hombres que no amaban a las mujeres, La chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina y La reina en el palacio de las corrientes de aire) es un best seller en todo el orbe. Los libros están presentes en nuestro Perú bajo el sello de la editorial Destino. Pero hay un problema: cada libro cuesta como noventa soles. Está de moda, pues.
Quiero leer los libros ya.
jueves 1 de octubre de 2009
LIMA NORTE PRONTO EN LIBRERÍAS
Próximamente, mi novela LIMA NORTE estará a la venta en tres cadenas de librerías de la capital: Crisol, El Virrey y Zeta Bookstore. Tal vez la gente ducha en literatura externa( librerías, presentaciones, reseñas y recitales) calificará de pueril mi entusiasmo. Pero al fin un libro mío ocupará las librerías, aunque sea en recovecos.
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