jueves 31 de diciembre de 2009
RECUENTO DE LIBROS 2009
RETORNO A LIMA

viernes 25 de diciembre de 2009
Incidente en el hostal Saturno: fragmento

miércoles 23 de diciembre de 2009
De la creación y otros demonios

Un libro es como la fotografía de un instante de tu vida. Es lo que fuiste durante un tiempo. El tiempo que demoró la escritura. No hay que arrepentirse jamás. Un libro es una etapa en la vida del artista. La estampa de un momento vital.
Un libro es un trozo de pensamientos que uno ofrenda al exterior. Publicar es compartir. Publicar es darle legalidad a tu trabajo que, bueno o malo, es un esfuerzo materializado. Publicar es ir construyendo algo importante para el futuro. Es no estar en cero. Es no seguir en cero. Es estar harto de ser un espectador hundido en el tedio, en la monotonía de dar opiniones que cobijan altas dosis de frases hechas. Obsequiar algo al mundo: un hijo, un árbol, un libro… Otra frase hecha pero efectiva para expresar lo que pretendo.
Para mí, el hombre que solo observa no vive de verdad. Es un fantasma anclado en la cobardía. En el mundo de las suposiciones, todos pueden. Pero la realidad, aquella que nos golpea día a día, es la única que vale. Si queremos ser novelistas o poetas, intentémoslo. Practiquemos. No solo pretendamos convencernos de que somos capaces. Comprobemos esa capacidad con hechos. No es tan fácil, lo verán. No es nada fácil. Pero debemos intentarlo. No hay que ser cobardes. Seamos como un terco aprendiz de trompetista que se desgasta los pulmones en prácticas de azotea. Los primeros meses, tal vez años, las notas saldrán sucias, chillonas, irrisorias. Pero, poco a poco, la claridad se va a ir imponiendo a fuerza de oficio y tenacidad. No hay que dejar de soñar con logros inmensos, pero construyamos ese camino hacia el éxito en base al trabajo sesudo y paciente. La mera observación, el mero consumismo culturoso, no nos llevará a nada: solo agriará más los ánimos sin que nos demos cuenta. La perspectiva se volverá cada vez más desdeñosa, hasta llegar al punto de pensar que solo Cervantes, Shakespeare y Dante son los únicos escritores que valen la pena. El arte es un ente activo y pocas veces está engalanado por la excelencia de los genios. El arte es trabajo de gente común y corriente, con cierta chispa de talento, claro está. Los genios por algo son genios. Los demás, ustedes y yo, debemos construir nuestros productos lo mejor que podamos, con valentía y firmeza, porque el verdadero instante de felicidad artística acaece cuando al menos una partícula de tu labor ha resultado prístina, irrefutable por lo hermosa, sincera y, por ende, inmortal.
lunes 21 de diciembre de 2009
ISMAEL RIVERA

domingo 20 de diciembre de 2009
QUE LA TIERRA TE SEA LEVE
sábado 19 de diciembre de 2009
"La senda del secuestro" en la revista La Sorpresa de lo Cotidiano
RAFO RÁEZ EN GRINGO BAR

viernes 18 de diciembre de 2009
BODAS DE PLATA
martes 15 de diciembre de 2009
Cumpleaños

domingo 13 de diciembre de 2009
sábado 12 de diciembre de 2009
FRAGMENTO DE "LIMA NORTE"
Se pone de pie y se dirige a la sala con pasos emocionados, sintiendo que la frialdad del suelo sube por sus piernas. Al llegar, mira por la ventana. Bajo el manto de luz ambarina que brinda un farol, hay un soldado en actitud pétrea. La luminiscencia le confiere el aura de fantasma observador. Permanece inflexible, mirando hacia la ventana. La anatomía maciza del trinchudo y cobrizo joven le activa una emoción escandalosa para su conciencia. Entreabre los labios, lo remira, la taquicardia lo acomete. Se baja los pantalones de la pijama hasta las rodillas y le muestra sus genitales. El soldado continúa impertérrito. Lo está mirando, por supuesto, pero no exhibe ninguna reacción.Tras unos segundos de terror y delicia, decide sacarse toda la ropa. Oleadas de frescura se bambolean por su cuerpo desnudo. Mientras se deja contemplar, el miedo de ser descubierto por su madre lo remece y le impide un disfrute pleno.
Azorado por una idea súbita, se precipita hacia el baño. El ambiente está adensado por las tinieblas. Solo los resplandores del farol que ingresan por el tragaluz propician una débil visibilidad. Encuentra sobre la tapa del wáter la ropa de baño de su mamá. Sonríe. La coge y la acerca a su nariz. Huele a perfume femenino, a sudor femenino, a las esencias del cuerpo de la mujer. Con manos trémulas se coloca la ropa de baño. Le queda holgada. Sobra tela en la zona de los senos y el trasero. Esa certeza le provoca una punzada de amargura.
Regresa a la sala y se ubica frente a la ventana. El soldado continúa imperturbable. Gracias a la luz del farol, se puede apreciar el color rosado de la ropa de baño.
Comienza a posar como una modelo. Le enseña el trasero, se estruja las tetillas mientras le manda besos, se pone de perfil para mostrarle su erección.
Susurra una frase:
—Ahora ya no soy Gianfranco: soy Gianfranca, Gianfranquita, la más linda, la reina de los soldados.
Fragmentos de "Lima Norte"

Ya instalados en la combi, Jenny y yo nos enzarzamos en un diálogo amenizado por los rugidos de autos y demás pasajeros.
—¿En qué parte de Los Olivos vives? —le pregunté.
—En Universitaria con Los Alisos. Por ahí.
—¿Y ya has ido antes a Collique?
—Sí. Una vez fui a repartir revistas. En ese entonces chambeaba repartiendo revistas del municipio de Comas. Hará un par de años.
Nos quedamos en silencio. Jenny miraba la avenida Túpac Amaru atentamente. Estábamos pasando junto a la desembocadura de la calle España.
—Nunca he ido más allá de este lugar —dije.
***
Gianfranco Caldas bajó animosamente del taxi junto con sus compinches de la universidad, entre parloteos aderezados por el alcohol. Habían hecho unos brindis en una cantina cercana a la Católica antes de subirse a ese Tico rumbo a Barranco, distrito en el que se encontraban en esos momentos. Gianfranco estuvo caviloso durante el trayecto que, en gran parte, discurrió junto al mar azabache, en la autopista de la Costa Verde. Contemplando con vaguedad la negritud de la alta noche, recordó la colérica reacción de su madre, luego de que él le contara con detalle la aventura que vivió con Lorenzo Huanqui, omitiendo únicamente la identidad de la psiquiatra que forjó la recuperación del ex soldado.
El taxi se alejó con un rugido de motor. Era un Tico amarillo. Gianfranco ni siquiera se fijó en la cara del taxista: hubiera podido ser Lorenzo Huanqui y él ni se preocupó por descartar esa posibilidad. Reflexionó sintiendo un suave mareo por el alcohol: «Los taxistas son, en la práctica, solo máquinas al volante. Sus rutinas consisten en presenciar los trayectos y destinos de la gente más suertuda, tal vez de pieles más claras y narices más angostas. Nadie puede cambiar esa estructura despiadada».
Monólogo de trompetista
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viernes 11 de diciembre de 2009
SEGUNDA PRESENTACIÓN DE "LIMA NORTE"
miércoles 9 de diciembre de 2009
PLAY-OFF

martes 8 de diciembre de 2009
Escape al Ecuador

SEGUNDA PERSONA de Selenco Vega
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domingo 6 de diciembre de 2009
Autocrítica

Lo primero es imaginar
sábado 5 de diciembre de 2009
Pájaro de carroña

viernes 4 de diciembre de 2009
Licor de antes
Extraño esas épocas de inocente infelicidad. Ahí tener una mujer era el ideal. Tenerla al lado. Pero solo teníamos una botella de licor barato. Y esa rutina nos duró años de años. Pero, despuès, la gente se cohesionó a sus universidades y la vida nos difuminó esas veladas sombrías. Ahora debemos trabajar, madurar... Hemos cambiado. Demasiado. Ahora es la cerveza el líquido que preside nuestros escasos encuentros. Ya nunca más la calle. Tener un par de billetes más nos ha cambiado. Ya no maltratamos tanto nuestros organismos. Cerveza. Hermosa también. Pero tan suave, tan amable. Tan morosa en su labor de despertar los enredos de la mente.
La cordura nos ha derrotado.


