domingo, 14 de febrero de 2010

SILVIA NÚÑEZ DEL ARCO, la chica de Bayly


Creo entender lo que le sucede a Silvia Núñez del Arco, la joven pareja de Jaime Bayly: ansiedad por publicar su primera novela. Yo también he sentido esas ganas de salir de inédito de una vez por todas. Es algo lógico: si acabas un texto que te gusta, es natural que quieras publicarlo, a menos que seas de esos perfeccionistas cautelosos tipo el gran Sábato. Salir de inédito surge de las ganas de hacer algo útil, de profesionalizar tu trabajo, de abandonar el aburrimiento y lanzarte al vacío de las opiniones múltiples.

En el caso de que todo sea verdad, la estrategia de Silvia me parece válida. Contactarse con alguna figura mediática vale. Acostarse con esa persona también vale. Al final, lo que importa es que el texto sea sincero. Sea como sea, las críticas arreciarán: figuretti, soberbio, engañado, puto, argollero, trepador, arribista, mediocre... Pueden decir de todo. Te pueden decir de todo, Silvia. Pero si de verdad amas la literatura y colocas sobre todas las cosas la publicación de tu novela, estás en un camino correcto. Es obvio que, posiblemente, sin el padrinazgo del Francotirador todo hubiera sido más difícil. Es obvio, asimismo, que anunciar que saldrás calata en la contraportada es una infalible estrategia marketera. Pero todo vale, coleguita. Si quieres calatearte y ser amante del presunto candidato presidencial, hazlo sin miedo. Pero asume las consecuencias de tus actos. La publicación literaria es, muchas veces, hacer un pacto con el diablo.

Con un jocoso diablo apellidado Bayly.

5 comentarios:

  1. NO sé Chupete.
    En lo ke sí estoy de acuerdo es en lo de asuimir las consecuencias de los actos.

    Vamos a ver cuánto dura el padrino...

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  2. Revisa esto: http://elcomercio.pe/impresa/notas/ese-erudito-obeso/20100214/414494

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  3. I don't think so. creo que tu comentario es muy prematuro, a menos que conozcas de cerca a silvia. NO VALE TODO, nunca.

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  4. Creo que es muy recurrente confundir la literatura con la publicidad literaria. Tal vez, por eso nunca me creé un blog para publicitar mi propio libro. En todo caso, me parece a mí que la literatura se aleja de todo eso: de los flashes y del "vale todo". Escribir no solo se consuma en el acto de hacerlo; se trata de una forma de ver el mundo y, si es posible, de entenderlo. La publicidad está muy lejos de ese propósito.

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  5. Sí. En todo caso lo mío iba en lo referente a jugarse el todo por el todo por tu libro, ese objeto que amas tanto, por el que arriesgarías la vida. Y, en cuanto a publicitar el propio libro, a algunos no nos queda otra opción. Me hubiera encantado que alguien se hubiera encargado de promocionar mi libro, pero ese encargado no existe. Nunca existió. Solo éramos, y todavía somos, mi libro y yo, dando tumbos por redacciones de diarios, radios, librerias... La promoción no es alarde, sino necesidad. Saludos

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