ESTOY leyendo el segundo volumen de Millennium, que se llama La chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina. La novela empieza de forma perturbadora: una muchacha permanece amarrada a una cama. La han secuestrado. Su encierro se ha tornado tan insoportable que su único deseo es conseguir gasolina y un fósforo para acabar con todo el sufrimiento.Por otro lado, Lisbeth Salander aparece en una playa caribeña, con el aspecto muy cambiado y abocada al estudio de las matemáticas. Disfruta del solaz sin saber que, al otro lado del mundo, en su Suecia corrupta, dos personas planean hacerle daño.
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