sábado, 6 de marzo de 2010

GALAXIA LIMA


Era una nave impresionante. La más grande y sofisticada que se había visto en las rutas estelares. Avanzaba con dirección a las comarcas de la galaxia Ocros. Su velocidad excesiva le pareció sospechosa al oficial Klifer.
Activó el radar que funcionaba como identificador de vehículos. El sistema no respondió. Aquella nave no podía ser rastreada. Era ilegal. Se trataba, seguramente, de un nave pirata que, tal vez, huía luego de haber perpetrado un robo.
Klifer pulsó el botón de emergencia y los emisores de sonido comenzaron a oscilar.

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