
Impactantes escenas finales.
Anoche terminé de leer el segundo volumen de la trilogía Millennium, llamado La chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina, que cuenta con 749 páginas. El final lo deja a uno con ganas de leer el tercer libro y conocer toda la maravillosa aventura de Mikael y Lisbeth por completo. Por momentos, la historia corre de una manera vertiginosa y desemboca en giros inesperados. Hay un suceso que me ha parecido casi inverosímil, y que aparece hacia el final, pero que no desdora nada, puesto que en la ficción hay licencias que se utilizan en pos del brillo de la trama.
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