
A veces siento que se considera al intimismo- una suerte de refinamiento cosmopolita- como la forma auténtica de hacer arte. Como si sentir tristeza en una habitación fuera más profundo que sentirla en la calle, rodeado de combis y microbuses. Se enarbola la experiencia individual como lo artístico por excelencia cuando día a día salimos a la calle a formar parte de una manada multiracial que pugna por ir al trabajo sin ser asaltada. Se habla de oceánicas verdades internas cuando todos podemos morir arrollados, acuchillados, horadados por alguna bala perdida. Sentir rechazo por lo que mal se conoce como "social" es una tontería, me parece. Lo humano está en todas partes. Y todo lo humano es importante y puede ser plasmado en el arte. Tenerle asco a las palabras "revolución" y "política" es tonto. ¿Acaso no son también palabras que encarnan aspectos importantes de la vida?
La literatura está en la soledad de nuestra habitación, en nuestras lecturas.
Y también está en la calle.
Vayamos a buscarla.
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