
Hace un buen tiempo, se me ocurrió preguntarle a mis alumnos cachimbos cuántos países sudamericanos habían ganado campeonatos mundiales.
Dos, respondieron. Brasil y Argentina.
Falta uno, dije. Uruguay.
Todos los chibolos se miraron extrañados, cuchicheando frases de sorpresa.
Esa es la tendencia en la muchachada actual: son expertos en la actualidad del fútbol, pero no en su historia.
Yo aprendí sobre los mundiales gracias a un libro que me regaló mi abuelo cuando yo era niño. En este volumen, figuraban los resultados de los partidos de cada mundial, crónicas, anécdotas, entrevistas e ingentes fotografías.
Mientras devoraba alelado aquella valiosa información, descubrí que Uruguay había sido campeón en Uruguay 30( el primer mundial) y Brasil 50, donde ocurrió el famoso "Maracanazo".
Hoy, ante el emotivo triunfo charrúa en cuartos de final, recordé la grandeza de este equipo guerrero. Recordé su tradición, su terquedad, su fe, su garra hasta que suena el pitazo final.
Gracias, muchachos. Gracias, especialmente, a Luis Suárez, héroe sobre la línea de gol. Nunca olvidaremos tu mano salvadora.
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada