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A menudo, las erratas de mi novela Lima Norte me impiden dormir. Envuelto en la oscuridad asfixiante del insomnio, las recuerdo una por una, invadido por la taquicardia, mascullando rabia contra el editor que perpetró estos crímenes. Aquí van tres de las cinco o seis erratas del libro:
Fueron horas de inconsciencia y brumas, para él.
Mientras caminaban rumbo a la mototaxi, Lorenzo Huanqui y Eugenio Llacza, alcanzaron percibir el llanto de la muchacha...
Con movimientos tensos se acercó a la mesita donde estaba la boletera, "Dame una entrada de cinco soles", dijo.
A menudo, las erratas de mi novela Lima Norte me impiden dormir. Envuelto en la oscuridad asfixiante del insomnio, las recuerdo una por una, invadido por la taquicardia, mascullando rabia contra el editor que perpetró estos crímenes. Aquí van tres de las cinco o seis erratas del libro:
Fueron horas de inconsciencia y brumas, para él.
Mientras caminaban rumbo a la mototaxi, Lorenzo Huanqui y Eugenio Llacza, alcanzaron percibir el llanto de la muchacha...
Con movimientos tensos se acercó a la mesita donde estaba la boletera, "Dame una entrada de cinco soles", dijo.
Ustedes dirán que no importa, que todo texto tiene errores, que es el primer libro. Pero el detalle es que yo no cometí esos errores: fueron descuidos del negligente editor. A esto súmenle las ausencias de unas sangrías y uno que otro espacio innecesario entre párrafos. Es injusto que la dejadez de alguien descosa ciertas partes del tejido narrativo que con tanto esfuerzo diseñaste en silencio.
Este post puede parecer quejoso, azuzado por el encono, pero no hace más que reflejar la naturaleza imperfecta de los textos- unos más que otros- y, sobre todo, el color intenso de mi obsesión literaria, que es capaz de matar a hachazos a quien intente dañar aun más una novelita ya dañada por mi propia incompetencia. Solo quiero dar un testimonio espontáneo de la angustia de escritor joven y sigiloso. Nada de máscaras ni imposturas. Yo soy este que escribe, jodido, con chuzo, con tumores y un huevo operado. Ese soy yo, sin máscaras.
2
Mi segunda novela será revisada más exhaustivamente, como debe de ser. Eso me lo ha enseñado la vomitiva experiencia.
Sin embargo, pese a la miseria, el mal humor, el desgano momentáneo y los insomnios arriba descritos, no hay nada que me haga más feliz que escribir, leer, y pensar y hablar de literatura.
Aunque la música y el sexo le hagan perpetua competencia.
3
Espero que les haya gustado este post. Así la realidad me destruya poco a poco, seguiré perpetrando delitos literarios como se prepara una tortilla: a base de huevos.
Siempre habrán errores, incluso en editoriales españolas, que se supone tienen profesionales a sueldo para estos menesteres: corrección gramatical, de estilo y edición...
ResponderSuprimirNaturalmente para un escritor esto es incómodo, en todo caso sigue perpetrando delitos literarios...
saludos
Walter Lingán
Gracias por el comentario. ¿Dónde consigo tus novelas?
ResponderSuprimirHola Giovanni, mis novelas las puedes conseguir a través de www.librosperuanos.com, y esta es su direccion no virtual:
ResponderSuprimirVirginia Vilchez Samanez
Centro Cultural Puerta Abierta
Av. Benavides 449, Of. 20 – Miraflores
Lima – Perú
Tel.: (511) 242 7439
Te agradezco por el interés y espero no defraudarte una vez que hayas leido algunas de las novelas o cuentos...
saludos
Walter Lingán