
Hace unos años escribí, al igual que dos compañeros de Literatura( J. Muñoz y F. Valera), artículos periodísticos para Lucet, un periódico de la facultad de Derecho de la PUCP. Por mi parte, escribí sobre García Márquez, la antología Toda la sangre, la clasificación de los jotitas al mundial y el coreano asesino de Virginia Tech. Los dos últimos solo existieron en edición virtual. Buceando en mis archivos, encontré el texto sobre el coreano que provocó una masacre. Aquí lo comparto con ustedes.
Surcoreano demente provoca 33 muertos y 15 heridos en universidad estadounidense
BALAS SOBRE VIRGINIA TECH
Asesino había planificado minuciosamente su horrendo acto
BALAS SOBRE VIRGINIA TECH
Asesino había planificado minuciosamente su horrendo acto
Virginia Tech. Lunes 16 de abril. 7.15 a.m. Un tiroteo quiebra la calma en el West Ambler Johnston Hall, edificio donde residen centenares de estudiantes. Dos horas más tarde, mientras la policía se encontraba indagando sobre lo sucedido, se desencadena otra andanada de disparos, esta vez en el Norris Hall, un edificio ubicado al otro extremo del extenso campus. Al enterarse de que los ruidos que atronaban el aire brotaban de armas de fuego, la masa universitaria se llenó de pánico y un trance caótico se apoderó del recinto. Muchos cuerpos se arrojaron por las ventanas para evitar ser fulminados por las balas, obteniendo severas contusiones y magulladuras al caer. Tuvo que transcurrir más tiempo para que la verdad fuera revelada: un estudiante surcoreano, utilizando dos pistolas calibre nueve milímetros, regaba cadáveres y heridos a su paso.
Su nombre: Cho Seung- Hui. Edad: 23 años. Estudiante de filología. Un irrefutable enfermo mental que pasaba desapercibido en Virginia Tech, teniendo un potencial altamente peligroso. Los que lo tuvieron cerca lo describen como un ser introvertido, saturado de ideas siniestras y tormentosas. Es increíble que una persona tan desequilibrada haya podido formar parte de un centro universitario sin reparo alguno y, además, conseguir armas con suma facilidad. Esto último exhuma una vez más la sempiterna polémica sobre la tenencia de armas en los Estados Unidos.
Tras la matanza y el suicidio del surcoreano, salieron a la luz pública videos y fotos, preparados por el propio homicida, donde se explican los motivos por los cuales cometerá el acto sangriento. Su discurso está plagado de encono y de temas como la exclusión social y la crueldad del mundo. Inmerso en una óptica mesiánica, alude frecuentemente a Jesucristo. La repetitiva circulación de estos materiales audiovisuales ha despertado las quejas de muchas personas, quienes tildan a los canales de televisión de sensacionalistas e imprudentes.
Así de desarrolló el mayor atentado estudiantil en la historia de los Estados Unidos. Muchos temas han vuelto a abrirse. ¿Es posible que sea tan fácil conseguir un arma de fuego en el país del norte? ¿Es posible que un enfermo mental peligroso pueda pasar desapercibido en un plantel estudiantil, saltando a la fama tan sólo con un suceso trágico? Fueron 33 los muertos en Virginia Tech, la misma cantidad de años que tenía Jesucristo al morir. Macabra coincidencia.
El Dato: Entre las víctimas de la matanza está el joven estudiante peruano Daniel Pérez, quien se encontraba en su clase de francés cuando tres proyectiles sorpresivos acabaron con su vida.
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