lunes, 20 de diciembre de 2010

Gracias, Sergio


No nos conocemos, Sergio. Nunca nos hemos cruzado en ningún paraje del mundo. Sin embargo, sabemos qué fluye dentro de nuestras cabezas por medio de nuestras historias. Te he leído y tú me has leído. Yo conocí tu prosa en un curso universitario. Tú descubriste mi libro quién sabe en qué azarosa situación. Tú has publicado un buen puñado de libros; yo solo uno. Tú cruzaste el charco y ahora vives en Europa. Yo vivo aquí, en la tierra de ambos, en nuestro sucio Perú.


Y, como no nos conocemos en persona( pido disculpas por la chapucera conjunción inicial), me parece increíble que me hayas apoyado tanto. Tal vez ni te has dado cuenta de ello, pero es la pura y rotunda verdad. Gracias a que nombraste mi libro en una entrevista que te hicieron en Madrid, un puñado de españoles ya sabe de su existencia y eso es más de lo que hubiera imaginado. Sé que suena tonto, quizá inocentón, pero aquello me infundió mucha felicidad.


Luego, tiempo después, un editor me contó que tú le habías recomendado mi novela. Ese es otro favor que, sin querer, me has hecho. Tu voz autorizada me dio cierto crédito y por eso él ya sabe quién soy.


Gracias, Sergio, aliado del otro lado del océano. Como diría Paul Auster: "Cada vez que cojo la pluma quiero agradecerte".

0 comentarios:

Publicar un comentario en la entrada