domingo 31 de enero de 2010

Glosario

He notado que la crítica literaria posee un glosario indispensable. Expresiones como "obra lograda", "maniqueísmo", " auspicioso debut", "interesante propuesta", "personajes planos", "rocambolesco", "notable escritor" y "personajes acartonados" son usuales en los textos críticos.

PASEADOR DE PERROS de Sergio Galarza


Paseador de perros es, para mi gusto, un buen libro. Posee una prosa clara y fluida. El estilo es ya un sello de autor. La historia gira en torno a los días difíciles que debe sobrellevar un inmigrante peruano en Madrid( álter ego del autor). La vida está tan dura en dicha ciudad que se ve obligado a trabajar como paseador de mascotas, especialmente de perros. En paralelo, el protagonista nos cuenta su tortuosa situación sentimental, recientemente resquebrajada. Asimismo, la historia cuenta con un sound track prolijo y bien escogido, pues, a menudo, aparecen referencias a canciones, sobre todo a Sr. Chinarro, un buen grupo ibérico que descubrí gracias a este libro de Galarza.

EL LIBRO DE LAS ILUSIONES de Paul Auster


Esta novela de Paul Auster es muy especial para mí. Trata de la soledad que se asienta tras una pérdida. El profesor universitario que se encarga de contarnos la historia ha perdido a su familia en un accidente de avión. Destrozado, se arrebuja en su dolor. Cree que todo se ha derrumbado para siempre hasta que la escena de una película muda le arranca una leve sonrisa. El actor, Hector Mann, se vuelve su salvador, quien logra reinsertarlo en la vida. Entonces, el docente decide investigarlo y escribir un libro sobre él.


Esta novela homenajea al cine mudo y, a la vez, es el retrato nítido de las peripecias de un artista signado por la evanescencia y el camuflaje. Hay muchas aristas más que tornan a este libro tan bien escrito y tan bien pensado una joya que laterá siempre.
El arte es capaz de salvar vidas.

martes 26 de enero de 2010

Visita al Penal

Paolo Mejía apunta unas frases en su pequeña libreta mientras el micro avanza por la avenida Próceres. Es la primera vez que visita San Juan de Lurigancho. A la derecha, aparece el hipermercado Metro, un extenso bloque amarillo situado delante de una cadena de cerros grises. Más adelante, el vehículo dobla por la avenida Los Jardines. Allí se intercalan restaurantes, mercados, templos adventistas. La zona comercial languidece y surgen cuadras pobladas por viviendas a medio construir. Las paredes, sin ninguna clase de revestimientos, muestran la desnudez de los ladrillos. Las bermas están salpicadas de basura y perros famélicos.
Luego, irrumpe un territorio desierto. El cobrador lo mira y le indica que ya han llegado al Penal de Lurigancho. Trémulo, Paolo se pone de pie y baja del micro. Cuando pisa la superficie, se levanta una breve polvareda que le obliga a entrecerrar los ojos. Al fondo se ubica el Penal. Para llegar hasta allá toma una senda zigzagueante que se va empinando de a pocos. A ambos lados hay casuchas. Al lado izquierdo, frente a una casa de esteras, juguetean unos niños con una alpaca mugrosa.
Todo luce igual. Hasta el sol dispara con la misma violencia.

El arte de los normales


Cuando pensamos en la palabra "escritor" se nos viene a la mente un personaje bigotudo, de frac, decimonónico tal vez, elegante y cultísimo. Un hombre maduro poblado de tics y adicciones que no menoscaban su genio creador. Un genio, señores. Ese es el cliché. Pensar que el escritor es un personaje estrafalario es un error. Y el cliché se huachafea más cuando pensamos que la literatura es más literatura si es europea. Mientras más albino y altivo más talentoso. Ese es un prejuicio que todos llevamos dentro. La colonia continúa. La república de españoles y la república de indios. Para escribir hay que ir a París, dicen los huachafos. Europa es sinónimo de arte, dicen. Se cree que la literatura es una actividad refinada, europea, donde la erudición reina con olor a café cultural.

Lo mismo pasa con el cine. Para muchos sabios del consumo de productos artísticos, el único cine que vale es el europeo y, en ciertos casos, el norteamericano. Pero nada que ver el cine en castellano, menos si es peruano o ecuatoriano. Solo permiten las lisuras si están en inglés o francés. Pero nada de conchatumadre( qué feo suena, aj) en el cine. Eso no es arte, dicen. Vaya huachafería.

La literatura- el arte en general- puede ser practicada por cualquiera. Basta querer contar una historia para comenzar a sumergirse en el terreno de la imaginación. Creer que la literatura es solo para los genios es una tontería. Los genios son islas del tiempo. Yo no conozco a ninguno, creo. Esos nacen cada cien años, dicen. Por lo tanto, el arte es para la gente común y corriente como nosotros. Todos podemos. Solo hay que decidirse. Cuando uno escribe un libro, no lo hace para escribir un libro genial, simplemente lo hace porque le gusta, porque quiere expresarse, porque ha decidido dejar de temerle al mundo. Ha decidido alzar la voz, así el tono no sea el más adecuado( todavía).

Anímense y escriban. Háganlo lo mejor que puedan.



sábado 23 de enero de 2010

"Lima Norte" en la Casona de San Marcos


Hace unos días, participé en una conferencia llamada EN LA CIUDAD DE LA FURIA: DEGRADACIÓN Y VIOLENCIA EN LA LIMA DEL SIGLO XXI, organizada por la Dirección de Turismo del Centro Cultural de la Universidad de San Marcos. Los participantes fuimos los siguientes:

CARLOS RAÚL CASTRO PÉREZ -Antropólogo, Pontificia Universidad Católica del Perú
GIOVANNI JESÚS ANTICONA ALEGRE -Escritor, autor de LIMA NORTE
ALFREDO MÁRQUEZ ESPINOZA -Artista Plástico y Operador Cultural


En dicho evento, hablé sobre la forma en que la realidad violenta de la ciudad me motivó a escribir mi novela. Conté un poco el proceso de escritura y leí un fragmento del libro, la primera sección del capítulo 6.
Hubo una asistencia importante.

jueves 21 de enero de 2010

Retorno a mis predios viscerales con la espalda suturada. Tengo dos puntos enclavados en la carne. Adiós, quiste. Adiós, querido lipoma. Cada vez te ibas metiendo más en mi cuerpo. El cirujano luchó para arrancarte de raíz. Maldito lipoma, ya nunca más regresarás a ese fragmento de mi ventrudo cuerpo.
Les cuento que he estado leyendo bastante. Ayer culminé El largo adiós, la gran novela de Raymond Chandler. Días atrás, leí de un tirón la breve y estupenda novela Mírame cuando me ames de Fernando Iwasaki. También leí en dos días el ameno libro de cuentos La musa travestida de Leonardo Aguirre. Desde ayer estoy leyendo Paseador de perros, la novela que Sergio Galarza publicó en 2008 con Alfaguara. Va muy fluida. Este autor ha mejorado mucho. Está en constante evolución. De eso se trata. Ir corrigiendo los errores, ir puliéndose. La única forma de mejorar es escribir. Escribir una obra tras otra hasta que la vaina vaya cuajando. Y escribir porque a uno le gusta.
Y el resto que se joda.

domingo 17 de enero de 2010

El men del guaguancó


Pete "el Conde" Rodríguez es un sonero mayor. Para aprender a sonear es indispensable oír a este maestro. Su sabor me impresiona. Deben oírlo cumbanchear, guarachear... Sientan su tumbao. A mí me gustan muchas de sus canciones como "Sonero", " Catalina la o", " La esencia del guaguancó", "Soy la ley". Imperdibles, además, sus performances con la Fannia All Star. Hay una canción en la que comparte escenario con Celia Cruz llamada "Encantigo". Es bien chévere, caballero. Con ese negro lindo usté va a gozá.

EL COMBINAUTA EN RPP


Ayer, al borde de la medianoche, fui entrevistado escuetamente en Radio Programas del Perú, con motivo de mi participación en un evento organizado por la Casona de San Marcos, en el cual se desarrollará el tema de la ciudad de Lima como foco de violencia. Mi ponencia tocará el tema de la violencia en Lima Norte, a propósito de mi primera novela.


Por ello, anoche acudí al local de dicha emisora junto con tres de los organizadores del evento. La breve conversación vía radial fue un escalón más en mi modesta carrera literaria.

jueves 14 de enero de 2010

Breve mención

Aquí va el link de una entrevista realizada a Sergio Galarza en Madrid. En ella, el autor de "Matacabros" y "Paseador de perros" hace una breve mención de mi novela "Lima Norte".


http://canal-l.com/

martes 12 de enero de 2010




Máncora. 27 de diciembre de 2009.

Luego de tomar una siesta de hora y media, salí del hotel y comencé a deambular por la playa. Los bañistas eran numerosos. Hordas de gringos salpicaban la orilla, portando tablas hawaianas. A un par de metros del inicio del mar, se diseminaban decenas de mesas refrescadas por sombrillas bamboleantes. Me senté y esperé la llegada del mozo. Al poco rato, se acercó un chiquillo de unos trece años que depositó la lista de comidas sobre la mesa. Pedí un ceviche mixto personal y una Inca Kola helada de litro. Estaba muy sediento.
Comí contemplando el mar, en paz y silencio. Después de pagar, me puse de pie y comencé a pasear por una senda flanqueada por restaurantes que desembocó en una avenida comercial. Volteé a la derecha y la recorrí con calma. Proliferaban las tiendas de souvenirs, que eran visitadas por los rubios extranjeros. Más allá, comenzó la zona de las pubs, aún cerrada. Letreros de cerveza Barena presidían las fachadas.
Cuando acabó la avenida, me topé con un puente llamado Cabo Blanco. Allí comenzaba el camino hacia esa playa famosa, visitada en el pasado por figuras mundiales como Ernst Hemingway y Marilyn Monroe.

domingo 10 de enero de 2010

Malecón Simón Bolívar

Guayaquil. 29 de diciembre de 2009.

El malecón Simón Bolívar es una franja extensa que bordea el río Guayas. Se accede a él avanzando hasta el término de la avenida 9 de octubre. En la parte central, se ubica un famoso monumento donde San Martín y Bolívar se dan la mano, en símbolo de su pacto libertador. En la parte superior de esta construcción flamean las banderas de los países sudamericanos.

El ocaso de Máncora


El ocaso de Máncora parece hundirse en mi pecho. El sol ha dejado una estela de oro que se posa sobre el sur y va desmoronándose con paciencia. Minutos después, solo queda una franja de luz en medio de la oscuridad vinosa. Las nubes transitan con lentitud y dejan ver, de rato en rato, ambiguas porciones de la luna.

sábado 9 de enero de 2010

El escondite visceral


Internet es una cueva de bajos instintos. Los perturbados se sumergen en él, amparados por el anonimato, para descargar sus miasmas e intoxicar más sus cerebros. Lo que no se atreven a decir en la vida real es vomitado con furia en el mundo virtual. Por ello, el Facebook y Hi5 se tornan medios abiertos por los cuales estos malandrines se infiltran en vidas ajenas y se obsesionan con ellas. Ahora es fácil saber en qué anda alguien. Solo basta lanzarle una solicitud de amistad y ser aceptado para poder seguir sus huellas y espiar sus rutinas. Peligrosísimo, señores. Uno puede, incluso, ser un Pessoa del cyberspacio y poseer múltiples identidades. Uno se disgrega y vive de a mentiritas. Eso no es vivir. Es solo vagar horas de horas en la cobardía. Porque, en realidad, solo se está sentado frente a un cuadrado multicolor, sin vivir absolutamente nada. Algunos, como no pueden enfrentarse a una mujer, optan por insulsas cámaras webs y parejas virtuales. Optan por sexo virtual porque han fracasado en el terreno sensorial, en el mundo de los valientes. Husmear y husmear sin vivir nada no es vivir humanamente. Ese espionaje visceral es la desgracia de nuestros tiempos. El presente está diseñando espías enfermizos que se agazapan día y noche, hundidos en su propia cobardía.


Pornografía, pornografía y pornografía. Y nunca hacen nada por tener una mujer de carne y hueso. Los hospitales psiquiátricos deberían abrir un pabellón para este nuevo mal posmoderno.

jueves 7 de enero de 2010

Fragmento nuevo( ficticio)


El alcohol vuelve peores a las personas. Creo saber bien de eso. Yo mismo soy un borracho de lo peor. Cuando tomo me siento feliz y triste a la vez. Es una maldita sensación que nunca abandona su ambigüedad. Sé que es estúpido, pero eso es lo que me produce el licor en abundancia.
Digo todo esto porque anoche me dejé dominar por mi furia etílica. Estaba en una discoteca de la avenida Rocafuerte, bebiendo la enésima cerveza en la barra. Lo hacía de lo más tranquilo, medio adormilado, hasta que pasó un tipo tambaleándose. Sus movimientos bruscos provocaron que mi cerveza se me resbalara de la mano y se rompiera en el piso. Enfurruñado, me puse de pie y le menté la madre. En ese momento, no sabía si en Ecuador mentar la madre con esas palabras era tan grave como en tierras peruanas. Un puñete en mi pómulo derecho me hizo caer en cuenta de que el insulto era lo suficientemente fuerte. Pero igual de fuerte fue mi respuesta, incluso peor. Le asesté un cabezazo en la frente que lo adormeció al instante. Teniéndolo ya inerme, lo comencé a rellenar de puñetes. Su cara se iba hinchando cada vez más. Mis puños no pararon hasta que dos tipos de seguridad me tomaron de los brazos y me arrojaron a la calle, previa puñeteada en la cara, claro está. Abollado, avancé una cuadra, me recosté en la vereda limpia y comencé a dormir.
Desperté una hora después. Tomé un taxi y enrumbé al hotel, deseoso de llegar rápido para seguir con el sueñecito.

lunes 4 de enero de 2010

Reseña sobre "Lima Norte" aparecida en el diario La República


Giovanni Anticona. Lima Norte (Lustra, 2009)
Escribe Javier Ágreda
Lima Norte (Lustra, 2009) es la primera novela del joven escritor Giovanni Anticona (Lima, 1984) y, como anuncia el título, sus acciones se desenvuelven casi exclusivamente en los populosos distritos del norte de la capital: Comas, Los Olivos y Carabayllo. En ellos Gianfranco (protagonista y evidente alter ego del autor) establece extraños vínculos con la peinadora Jenny y el taxista Lorenzo, un ex soldado que no logra reponerse de sus experiencias en la guerra contra SL.Al autor le interesa mostrar los ámbitos más problemáticos y peligrosos de esa Lima Norte: cementerios clandestinos, prostíbulos, los asentamientos humanos más alejados. Igual de excepcionales y extremos son los personajes (travestis, delincuentes, drogadictos) las acciones narradas y, en algunas páginas, hasta la retórica. Pero los sucesos no llegan a integrarse en una sola trama, por lo que el libro queda como una curiosa yuxtaposición de historias (en especial las de Lorenzo y Jenny) casi sin relación entre sí.Muchas veces la crítica ha señalado la falta de obras literarias surgidas de los distritos periféricos de la Lima actual. Y aunque hay algunas importantes contribuciones (la poesía de Domingo de Ramos, por ejemplo), todavía no existe un conjunto de obras el equivalente al del realismo urbano de los años 50 (Ribeyro, Congrains, Reynoso). En ese sentido Lima Norte es una propuesta original, aunque en algunas páginas la mirada de Anticona resulte demasiado superficial y ajena al mundo que intenta describir.

Pistón enfermo

Hoy he visto a mi trompeta luego de más de quince días. Mi viaje y ciertos incovenientes familiares me impidieron estar con ella. Cuando la tuve de nuevo entre mis manos, la examiné con entusiasmo y noté que los pistones estaban durísimos. Con urgencia les eché el aceite Yamaha para que se soltaran. Lo conseguí, pero uno de los pistones siguió indócil. Es el pistón que siempre se estanca y me impide practicar. Me da cólera. Toco algo y por culpa de ese pistón no sale bien. Incluso, hoy, después de usar la trompeta un rato, la cabecita del pistón, algo marmoleada, se despegó y cayó al suelo. Algo pasa con ese pistón. Este problema ha surgido porque soy autodidacta. Nadie me está enseñando a tocar la trompeta. Pensaba que Internet y mi experiencia como músico bastaba. Pero no. La trompeta necesita muchos cuidados. Debo acudir a algún lugar para que vean qué le pasa a mi dorada amiga. En verdad ya puedo tocar un poco, pero ese inconveniente del pistón defectuoso sofrena todo y me estanca.

sábado 2 de enero de 2010

CARRETERA PANAMERICANA


La carretera Panamericana siempre me ha llamado la atención. Es una senda descomunal que une todo el tramo occidental de América. Va desde Alaska hasta la Tierra del Fuego. Increíble, ¿no? La Panamericana atraviesa múltiples ciudades y parajes. Se bifurca por zonas y luego se vuelve a unir. Recorrerla por entero es el anhelo de muchos viajeros. Yo estoy entre ellos. En mi viaje a Guayaquil pude conocerla un poco más. Hace unas horas, ha surgido en mí el anhelo de recorrerla lo más posible. Tengo al menos una idea de cómo hacerlo: Lima- Tumbes- Guayaquil- Quito- Cali. Luego, según lo que he leído en internet, hay un tramo selvático entre Colombia y Panamá donde la gran carretera se interrumpe. Me gustaría llegar hasta Tijuana en México, donde se ubica la muralla de palos que impide el paso al territorio yanqui. Para llegar de Panamá a México, pasaría por Costa Rica, Nicaragua, Honduras, El Salvador y Guatemala. Imaginen ese viaje por un momento. Sería increíble. Deseo hacerlo algún día. Desde que volví de Guayaquil he descubierto que tengo el instinto viajero.


Estados Unidos y Canadá culminan el recorrido de la Panamericana hasta llegar a Alaska. Pero para un solo viaje es demasiado. Mucha plata. Imposible. Con llegar hasta México sería suficiente. Pero si por mí fuera cruzaría el estrecho de Bering y me adentraría en Asia, tomando la carretera Transiberiana, y así hasta darle la vuelta al planeta.

En fin, uno de mis tantos locos sueños.

viernes 1 de enero de 2010

2010

Comenzó el 2010 con resaca y ánimo cabizbajo. No me hallo aún. La lucidez no aparece en mis pensamientos. El licor debe salir de mí.