lunes 31 de mayo de 2010

Maquinaria de venganza

NO hay nada más deliciosamente autodestructivo que desnudarse en la web para que cualquier sujeto pueda conocer el magma de mi interior. Mis alumnos, mis familiares, mis compinches... Todos pueden saber qué carajo pasa dentro de mí. Ahora me pongo a pensar la minuciosidad con la que describí en este blog la edición, impresión y publicación de Lima Norte, y caigo en cuenta de que fue un acto bastante exhibicionista. Mas yo no notaba aquello en esos días de ansiedad y novísimas emociones. Lo recuerdo todo en estos momentos y me parece increíble. ¡ Con qué fervor junté el dinero para mi publicación! ¡ Con qué arrojo me sumergí en la fauna literaria! ¡ Con qué ímpetu abandoné la cobardía y me lancé al ruedo de los criticones! Creo que aquella fuerza que me dirigía en ese entonces llevaba una gran carga de rabia. Quería venganza. ¿De qué? De la gente que me subestimó a lo largo de mi vida, de la indiferencia del mundo, de la irrelevancia de mi vida en este planeta frenético. Quería sentir que en mi vida había movimiento. Quería dejar de soñar y comenzar a actuar. Entonces, con suma inocencia, junté la plata( mi vieja me dio una parte) , busqué una editorial, y me interné en los meandros de la edición, impresión, publicación y distribución. Y aprendí mucho de mi pequeño mundo. Aprendí que cierta gente es envidiosa, que otros son sinceros, que otros son indiferentes. Lo importante es que moví las fibras de la gente, removí estómagos, activé discursos lenguaraces. Produje la indignación y la censura de mi familia, motivé reseñas de diarios y entrevistas, motivé entusiasmos... Hubo movimiento. Hubo vida. Y demostré que soy capaz de escribir libros. Y provoqué que los que me subestimaban se metieran la lengua en el rabo( aunque nunca faltarán argumentos para joder).
Y la literatura seguirá por aquí, ayudándome a vivir. La literatura, mi querida máquina de la venganza.

Libros imprescindibles


Hay libros que te estrujan la mente con furia y se vuelven tus favoritos, tus imprescindibles, los llamados libros de cabecera. No necesariamente son buenos libros para la opinión general, tal vez sean considerados como malos por la crítica, pero a ti te fascinan, te escarapelan el pellejo, te hacen llorar y reír. Esos libros te han mostrado con claridad ciertos rincones de la vida que tú desconocías o tal vez no conocías bien. Esas historias te han revelado pizcas de la savia de la vida y por eso las amas. Y sientes que ese autor es tu alma gemela. Y sientes que él te entendería. Sientes que es tu confidente y que te encantaría tomar una chela con él. Quieres con toda tu alma que él sea tu amigo. Pero ya lo es. Ya es tu amigo. Él te ha mostrado toda su maquinaria interna; tú le has abierto tu corazón. Y han compartido la soledad.

Se han dado la mano para siempre.

EL VIAJE QUE NUNCA TERMINA ( La verdadera historia de Sarah Ellen) de Carlos Calderón Fajardo


El viaje que nunca termina lleva como subtítulo: "La verdadera historia de Sarah Ellen". Este rótulo que juguetea con el "retrato"( un tipo de crónica periodística) es sumamente atractivo, pues el lector cree que encontrará en el libro una exhaustiva descripción de la vida de esta mujer misteriosa que es venerada en Pisco como si de una santa se tratase. Pero, obviamente, el libro es una versión libre, ficcionalizada, del derrotero de Sarah y su esposo. La historia comienza en Europa y se desarrolla, casi en su totalidad, en altamar. El Perú es solo el destino final del que se hace una escueta referencia. Lo interesante del libro es la época en la que está situado: años convulsos donde podían convivir un feroz racionalismo y un mágico arsenal de creencias, entre las cuales el vampirismo era una gran moda.

Sigo sin entender por qué las editoriales transnacionales no se animan a publicar a este autor, en quien las falencias de redacción pasan siempre a un segundo plano debido a la fuerza de su lenguaje.

NUNCA CONFÍES EN MÍ de Renato Cisneros


Nunca confíes en mí, primera novela de Renato Cisneros, está compuesta por los posts( revisados, claro está) que colgó en su existoso blog sobre una pareja de compañeros del colegio que se encuentran luego de un buen puñado de años y entablan una tormentosa relación. Valiéndose de una prosa fluida, veloz, salpicada de jerga limeña( no exenta de cuantiosas groserías que se encargan de dotarle picardía a la historia), Cisneros construye una historia casi telenovelesca, donde no escasean los reproches amorosos, las infidelidades, las dudas internas, la promiscuidad. El libro tiene escenas muy buenas, atrapantes, como aquella en donde uno de los personajes se sumerge en el submundo nocturno de los night clubs y sus damas negociantes. Cabe resaltar, además, la eficacia de las escenas de sexo.

Nunca confíes en mí es una novela bien escrita que entretiene.

sábado 29 de mayo de 2010

El adiós del alumno de inglés


Al fin he zafado de la avalancha de obligaciones. Acabó el inglés, el maldito avanzado cinco que tanto tiempo me quitó y me obligó a levantarme temprano de lunes a viernes. Adiós, compañeros queridos. Vayan con Dios y sigan con sus grititos pueriles, con sus risitas arrechas de chibolos vírgenes. Eran todos tan jóvenes que me daba vergüenza decir que yo ya había acabado mi carrera, que tenía un libraco a cuestas y que, encima, ya era licenciado. Dije que era alumno de Literatura, que estaba en último ciclo. Un chico del aula me preguntó si planeaba publicar algún libro en el futuro. Le dije que tal vez, que no estaba seguro. Si decía la verdad me hubieran mirado con cara de taradazos, segurito. Por lo tanto, me volví a convertir en un alumnito universitario. Retrocedí en el tiempo y me sumergí en la chacota inocente del uuuuuh y en el jajaja ante cualquier cojudecita digna de los teletubis.

Luego del mundial- ya compré mi muñeco Zakumi-, retornaré al inglés. Estaré ya en avanzado 6.

Falta poco para acabar mis estudios de inglés, falta poco. Sin embargo, esta recta final me sabe a un largo adiós. Quiero despedirme de una vez del inglés. Pero aún no se ha inventado una forma de decirle adiós definitivamente.

martes 25 de mayo de 2010

Sin tiempo para la felicidad

Esta semana estoy atiborrado de tareas de inglés, y correcciones y preparaciones de exámenes. Es decir, podrido en la realidad, respirando el smog de mi mediocridad, con las manos amarradas para crear. Cuando me encuentro frente a una seguidilla de días que me impide leer y escribir con comodidad, me pongo de mal humor y odio a todos. Solo quiero tener un par de horas apacibles para poder avanzar mi nueva novela. Les cuento que va bien( según yo), a pie firme, con cautela y vigor.
Pero estos días no puedo avanzar. Estoy fastidiado por eso.
Bueno, debo irme para seguir enlodándome de realidad, de la que nunca saldrán aquellos que ya abandonaron sus ideales de adolescencia. El problema es que yo persigo un sueño cada día, el mismo sueño de mi niñez y adolescencia. Pero vivo rodeado de gente que solo quiere dinero, dinero, dinero. Gente que no sabe ni para qué trabaja. Solo trabajan trabajan trabajan sin sentido.
Yo persigo un sueño. Yo no soy como ellos, aunque parezca un robot más subyugado por el mundo adulto.

domingo 23 de mayo de 2010

LA TRILOGÍA NEGRA DE ESTOCOLMO


La nueva sensación entre los fanáticos de la novela negra es la Trilogía Negra de Estocolmo del joven abogado sueco Jens Lapidus. Los comentarios la catapultan como lo mejor en su género en los últimos diez años en Suecia. Se le compara bastante con la trilogía Millenium. Tengo pensado leer a Lapidus luego de terminar La reina en el palacio de las corrientes de aire, tercer volumen de Millenium.

La pregunta es si me alcanzará el tiempo para leer libros tan grandes.

Compré OLA DE CRÍMENES de James Ellroy


Hoy, hace unas horas, cual sabueso de libros, fui a Crisol del Jockey y comencé a husmear en la sección de literatura universal. Al no hallar obra alguna de James Ellroy, tuve que acercarme a uno de los vendedores y le pregunté si es que había algún libro de dicho autor. El muchacho se desplazó hasta una computadora y digitó ELLROY. Acto seguido, me informó que había El asesino de la carretera( que ya tengo) y Ola de crímenes. Entusiasmado, le dije que me mostrata Ola de crímenes. Lo hizo al instante: el libro estaba ubicado en el escaparate que estaba junto a mí. El volumen poseía tapa dura. Tenía buena pinta.

- ¿Cuánto está?- pregunté emocionado.

- Diecisiete con cincuenta-respondió con frialdad el vendedor.

Quedé alelado: el libro estaba baratísimo. Mientras me dirigía a la caja para pagar, leí con rapidez el contenido de la contratapa: se trataba de una recopilación de artículos y cuentos de Ellroy, que habían sido publicados previamente en una revista. Yo quería una novela, pero no importaba. Ya tenía otro libro de Ellroy, mi nueva obsesión.

jueves 20 de mayo de 2010

¿Alguien sabe dónde carajo están vendiendo SANGRE VAGABUNDA de James Ellroy?


Desde hace unos meses, me he vuelto hincha de James Ellroy, tal vez el mejor exponente de la novela negra en al actualidad. Si no les suena mucho solo deben recordar la película L.A. Confidential, llamada en español Los ángeles al desnudo. Ellroy es el autor del libro en el que se basó dicho filme. En estos días, estoy terminando de leer El asesino de la carretera, una buena, muy buena novela del loco Ellroy, la única que encontré en Crisol del óvalo Gutiérrez en una ansiosa búsqueda.

Quiero conseguir cualquiera de sus novelas- tiene bastantes-, en especial Sangre vagabunda, su más reciente novela, con la cual cierra su famosa Trilogía Americana.

Si alguien sabe dónde la están vendiendo, pasen la voz. Guárdenme uno, ptm.

LA VENGANZA DEL SILENCIO


Hace unos días, terminé de leer La venganza del silencio, la más reciente novela de Alonso Cueto. La trama es policial: un miembro de la adinerada familia Hesse aparece muerto en una calle lujosa de Surco. El protagonista narrador, quien es sobrino del difunto, decidirá investigar sobre el homicidio. En su cometido, se verá envuelto en entripados familiares, suposiciones, búsquedas, sorpresas.

La venganza del silencio es una novela ágil, como todas las de Cueto, aunque considero que no está a la altura de El susurro de la mujer ballena, La hora azul y Grandes miradas. En esta novela , su tan famoso estilo telegramático está menos presente. El autor ha dado cabida a largas introspecciones que, a veces, le restan dinamismo a la historia.

jueves 13 de mayo de 2010

Lima, una ciudad desquiciada

Hace varias semanas, encontré un artículo en el portal Libros peruanos titulado Lima, una ciudad desquiciada, escrito por Walter Lingán. En ese texto, se puede encontrar una detallada descripción de nuestra capital y la forma en que la literatura la ha retratado. En medio de la lista de obras que Lingán nombra se halla mi novelita Lima Norte. Leamos un fragmento:
La avalancha de provincianos en la década de los 50 cambió el paisaje limeño. La violencia política también contribuyó en la metamorfosis de los últimos veinte años. Diferentes autores narran las invasiones de los cerros de la ciudad por indios, por ciudadanos de segunda categoría, la última rueda del coche. Los cholos llegaron a la ciudad con el Perú a cuestas. La Lima de hoy es un conglomerado de costumbres, comidas, bailes y rostros. Ceviche y picante de cuy. Pisco y chicha. Mazamorra morada y mazamorra de calabaza. Salsa y vals criollo. Huayno y technocumbia. La ciudad —leí en alguna revista— se ha pacharaqueado, refiriéndose a Los Pacharacos, un conjunto pionero del hibridaje musical surgido en los bajos fondos de Lima y provincias.
Lima ya no tiene una pátina de moho cortesano según Sebastián Salazar Bondy.
Y Nos habíamos choleado tanto de Jorge Bruce sigue siendo un pretérito pluscuamperfecto perfectamente presente. Y testigo es Cholito en la ciudad del río hablador de Óscar Colchado Lucio. El fondo de las aguas de Peter Elmore y Hotel Lima de Miguel Ildenfonso dan cuenta de una ciudad violenta y corrupta, entre batidas, apagones, explosiones y toque de queda. Sólo es un recuerdo esa Lima de Martín Adán en La casa de cartón, de Conversación en La Catedral de Vargas Llosa, de Los geniecillos dominicales de Julio Ramón Ribeyro y de Un mundo para Julius de Alfredo Bryce Echenique.
La Parada y El Porvenir, barrios del distrito de la Victoria que en mis tiempos de colegial las recorría a diario para llegar a la GUE Pedro A. Labarthe, siguen sumidos en el abandono y la tugurización es alarmante a pesar del grandioso emporio comercial El Porvenir. Policías privados pueblan calles aledañas a los negocios y aseguran que al interior de los inmensos laberintos los choros no hagan de las suyas. Los cines del barrio, donde solían presentar películas porno, mexicanas y coboyadas, han desaparecido. Augusto Higa en
Final del Porvenir y Oswaldo Reynoso en En octubre no hay milagros describen una ciudad de amargas pugnas sociales, negocios turbios, componendas de la política criolla, el esplendor de sus barrios elegantes y la miseria de sus barriadas.
Thomas Büttner en
La rojez de anoche desde la cabaña escribe: “Lima. Después de años otra vez en la inquieta ciudad de mis pesadillas. Se ha vuelto más ruidosa aún, más febril y anárquica; los hombres más duros... Por eso yo prefiero las ciudades donde las gallinas pueden picotear en plena calle”. Si Jaime Bedoya en Ay que rico organizó un tour por territorios culturales de los nuevos asentamientos inhumanos de la Lima subterránea de los años 80-90, ahora es Juan Manuel Robles quien con Lima Freak – vidas insólitas en una ciudad perturbada nos lleva por el mundo de la perversidad y la ambición. Daniel Alarcón en un cuento de Guerra a la luz de las velas afirma que Lima es una cuidad de payasos. Con Espuma! Carlos Gallardo y Lima Norte Giovanni Anticona, así como muchos otros autores, incursionan en el mundo de los diversos barrios limeños en la era de la globalización y la vida de jóvenes que transcurren entre el fútbol y las barras bravas, centros de diversión y cantinas, pases de coca, cerveza y “tumbacholos”, aires de rock, salsa, bachata y technocumbia en las fiestas sabatinas, la violencia urbana, hostales de media muerte y discotecas gay.

martes 11 de mayo de 2010

La música


Hay un puñado de grupos y solistas que la gente de mi mundo erige como lo mejor de lo mejor: Led Zepellin, Stones, The Doors, Nirvana, Metallica... También Joaquín Sabina, Silvio Rodríguez... Si hablamos de salsa, solo está Lavoe, solo Lavoe.

Y me sorprende la falta de interés por otros estilos: son cubano, bossa nova, tango, música negra peruana y, sobre todo, huayno.

Pese a la constante figuración del huayno en los medios, la gente de mi mundo sigue considerándolo un ritmo exótico que despierta las risillas, la chacota. Nadie de mi mundo escucha cantantes de huayno y, mucho menos, tiene un disco, un dividí. Soy consciente de que este estilo se desarrolla, mayormente, en los extremos de la metrópoli, donde las pancartas multicolores pululan por las calles. Pero sí condeno la falta total de interés. Es un estilo que, simplemente, no existe para ellos. El prejuicio provoca que lo anulemos, que lo consideremos signo de atraso.

Cuando uno vive la música de corazón, todo el prejuicio queda de lado.

Durante mi pubertad, me aficioné por la zampoña y el charango. Siempre oía música andina, aunque solo instrumental. Lo hacía en paralelo con mi pasión por el rock y los otros estilos.
Todo es música, amigos.

Ahora, me estoy dedicando a escuchar cantantes actuales de huayno. He comenzado por Fresialinda y Raúl Arquínigo. La gente siempre acusa al huayno de monotonía. Eso es mentira. Estos cantantes difieren bastante en sus estilos. Fresialinda- conocida como la Dulzura del Amor- usa solo bajo, teclado, arpa y percusión. Raúl Arquínigo le agrega vientos. Fresia canta versos de amor sufrido. Arquínigo, por ratos, va salpicando cierto humor a la melancolía de sus letras.
Cada vez me enferma más la gente intoxicada desde siempre por MTV. Siguen oyendo lo mismo mientras que, al sur de nuestra ciudad,una mujer tacneña como Fresialinda es capaz de hacer delirar a quince mil personas en conciertos que construyen, nota a nota, el nuevo rostro del Perú.

lunes 10 de mayo de 2010

INTIMIDAD, una novela de Hanif Kureishi


"Si uno no dejase nunca nada ni a nadie, no tendría espacio para lo nuevo". ( 9)



"Al menos, dirán algunos, es mejor que las cosas nos provoquen temor antes que aburrimiento, y la vida sin amor es un inacabable aburrimiento". ( 16)



"Pronto se da cuenta de que a su edad se interesa mucho más que antaño por con quién pasa el tiempo". ( 19)



"Yo lo apago, me rebelo contra la rebelión". ( 25)



"...la ambición sin imaginación es siempre tosca". ( 31)



" Si te atrae la infelicidad, nunca te faltarán amigos". ( 40)



" En la India no parecen dar la misma importancia al amor romántico. Las parejas copulan cuando es necesario y llevan vidas separadas". ( 75)



" Siempre que estaba con una mujer, me rondaba la idea de dejarla. No deseaba lo que perseguía. La pasión que ella sentía me repelía o me divertía. ¡ Qué estúpidas eran al ser tan sentimentales!". (79)



"Dios mío, enséñame a ser irreflexivo". ( 62)

miércoles 5 de mayo de 2010

El destino del libro

Me anegó la alegría cuando un compinche me dijo, entre sorbos de cerveza, que había visto ejemplares de mi librillo Lima Norte en la feria del libro de Lima Norte. Yo pensé que mi novela estaba ausente, debido a algunos conflictos editoriales en los que me vi envuelto, los cuales poseían el poder suficiente como para borrarme de sopetón del alicaído panorama literario limeño. Pero, según mi compinche, a quien quiero creerle, mis libritos azulitos estuvieron donde siempre tuvieron que estar: en la feria de Lima Norte. ¿Cuánta gente habrá comprado el libro? ¿Les gustará? Me encantaría conocer a los nuevos lectores, verles las caras y hacerme amigo de ellos. Estoy tranquilo de saber que mi libro llegó a su destino primordial, pese a que no tuvo la difusión adecuada.
Sé que el tiempo me dará la oportunidad de reeditar la novela algún día, con el fin de que más gente pueda leerla. Mi ópera prima espera con paciencia una ocasión de revancha. Por ahora, el Sur ha tomado su lugar en mi cabeza.

lunes 3 de mayo de 2010

Hoy almorcé en San Juan de Miraflores y me paseé por las calles principales de Villa María del Triunfo. En el mercado de Villa María compré un disco de Fresialinda, cantante tacneña de huaynos que actualmente goza de mucha fama en el país, sobre todo en el Sur.
Ahora, mientras leo a Paul Auster en lengua original, me he topado con un fragmento sencillo de entender y muy sustancioso:

As long as a man had the courage to reject what society told him to do, he could live life on his own terms. To what end? To be free. But free to what end? To read books, to write books, to think.

domingo 2 de mayo de 2010

Mujer de Lima Sur


Estoy investigando sobre María Elena Moyano, quien aparecerá en mi próxima novelita, la cual estoy trabajando con paciencia. Su vida entera discurrió en el extremo sur de la ciudad. Visitaré el colegio donde estudió- Jorge Chávez de Surco- y, de ser posible, me plantaré frente a su tumba en Villa El Salvador.