viernes 31 de diciembre de 2010

La literatura cobija lo más hermoso del mundo, pero también lo rastrero, lo ramplón, lo turbio. Yo me inclino más por ese lado oscuro, pues me considero un enfermo del espíritu. Solo el arte puede redimirme. Por ello, consciente de mi mediocridad y mi naturaleza mezquina, persevero en la construcción de historias, sin miedo de equivocar el rumbo en el ejercicio del tecleo envenenado. Me estoy volviendo una máquina insulsa de historias de odio y de sangre.En el momento en que activo mis horribles dedos sobre el teclado de la laptop, afloran los sentimientos más tremebundos y bajos. Me torno un pajarraco rencoroso que, agazapado tras la ficción, busca hacer justicia de una forma retorcida para seguir viviendo en el oscuro territorio de la vida real.
¿Será bueno aquello para la literatura? Igual no me queda otra opción.
Feliz año 2011 les desea El Combinauta.

miércoles 29 de diciembre de 2010

La cinta blanca de Michael Haneke


Hace unos años, Michael Haneke me dejó impactado con su película Escondido. Ahora, este reconocido cineasta ha vuelto con La cinta blanca, un filme ambientado en una zona rural alemana, en 1913, en tiempos previos al desencadenamiento de la Primera Guerra Mundial. Grabada en blanco y negro, con tonos sombríos y tomas pacientes y minuciosas que se sumergen en lo más íntimo de las familias, este drama nos presenta la hostilidad latente de un pueblo sometido por un gamonal. De manera misteriosa, aparecen hechos de sangre provocados por el rencor y la infelicidad colectiva.

La cinta blanca es una película que no da concesiones no solo por su fotografía y ritmo, sino porque toca temas duros que impactan por la manera tan seca y áspera en que son mostrados.

RECUENTO PERSONAL de libros leídos


Cada vez que recuerde el 2010, me vendrá a la mente la trilogía Millennium de Stieg Larsson. Actualmente, estoy leyendo el último tomo. El primer libro, titulado Los hombres que no amaban a las mujeres, es uno de los textos más trepidantes e intensos que he leído en mi vida.

Mi afición por Larsson me llevó a otros escritores suecos: Henning Mankell( no terminé ninguna novela suya) y Jens Lapidus, autor de Dinero fácil.


Por otro lado, leí varios libros de Paul Auster, escritor a quien admiro mucho. Devoré velozmente Jugada de presión y El libro de las ilusiones, y traté de avanzar de a pocos The Brooklyn Follies en idioma original.

El estadounidense Dennis Lehane fue un grato descubrimiento al sumergirme en Shutter Island.
Otro autor norteamericano que conocí este año es James Ellroy, de quien leí el interesante libro El asesino de la carretera y algunos textos cortos.
Otro buen libro leído fue Intimidad de Hanif Kureishi.
Casi todos los libros que leí este año fueron peruanos. Estos textos los he enumerado en mi recuento de narrativa peruana. Hay más libros que he leído- calculo que en total suman 40-, pero no es la idea elaborar una enumeración minuciosa.

RECUENTO LITERARIO 2010 ( narrativa peruana)




Este año que se va extinguiendo será recordado por el Premio Nobel de Mario Vargas Llosa. El sueño del celta-novela que salió a la luz poco después de la obtención del galardón-,pese a no estar considerada como una de las obras mayores del arequipeño, estará siempre asociada a ese triunfo rutilante y muy merecido.

Otra publicación importante fue la edición definitiva de La violencia del tiempo del piurano Miguel Gutiérrez, extraordinaria novela de más de mil páginas que ha sido recibida con mucho entusiasmo por el público.
Otro libro que sin duda estará presente en todos los recuentos literarios que se avecinan es Sueños bárbaros de Rodrigo Núñez. Las reseñas han sido generosas con esta novela de tinte cinematográfico.

Asimismo, cabe mencionar a El anticuario, ópera prima de Gustavo Faverón que estoy leyendo actualmente; Sonata para kamikazes de Giancarlo Poma; y La vereda más larga del mundo de Javier Pizarro. Estas dos últimas novelas han sido ganadoras de prestigiosos premios.

Entre los libros importantes de este 2010 se encuentran Homo demens de Mariano Vargas y Franco Salcedo, Karaoke de Leonardo Aguirre, Tan cerca de la vida de Santiago Roncagliolo, La semana tiene siete mujeres de Gustavo Rodríguez, Nunca confíes en mí de Renato Cisneros, Playas de Carlos Calderón Fajardo, El futuro de mi cuerpo de Luis Hernán Castañeda, Takashi: historias robadas de Ernesto Carlín, La venganza del silencio de Alonso Cueto, Adiós, Guernica de Julio Vega.

Un caso interesante es el de la narradora cusqueña Karina Pacheco Medrano, quien publicó dos libros este año: La sangre, el polvo, la nieve y Alma alga. Asimismo, se hizo acreedora del premio de novela de la Universidad Federico Villarreal. Aún no he leído a esta escritora. Es una tarea pendiente para el 2011.

La dosis polémica y farandulera la puso Silvia Núñez del Arco al publicar su primera novela- Lo que otros no ven -en el mes de febrero, en medio de un revoltijo sensacionalista promovido por Jaime Bayly, quien, meses después, publicó una novela llamada El escritor sale a matar, primera entrega de una trilogía titulada Morirás mañana.

domingo 26 de diciembre de 2010

Pesquisas en Internet


Caja de Agua, San Juan de Lurigancho, Lima Este.

Caja de Agua: zona ubicada a espaldas del cerro San Cristóbal. Cerca de las avenidas Lima y Próceres de la Independencia.

Hacia allá se dirigen mis nuevos personajes.
Estoy en etapa de búsqueda de información en Internet. En mi pesquisa, voy encontrando textos interesantes, como el testimonio de un arqueólogo:
Una nublada mañana del mes de septiembre del año 1999, iniciamos el recorrido por la zona de entrada a la antigua Av. Canto Grande, a la altura del paradero 2 de Las Flores. En las faldas de este cerro llamado “Las Ramas” habíamos, en años anteriores, descubierto evidencias de ocupaciones domésticas que datan de la época Inca (1500 d. C). Subiendo su colina y bordeando toda la ladera y después de haber sido ladrados por una veintena de perros y sólo encontrar, hasta el momento, pequeños albergues y estancias de “Chivateros”, quienes hasta hace 50 años pasteaban con su ganado por estas estribaciones, Champi se detuvo casi al llegar a la cumbre del pequeño cerro Gramal, un alineamiento de piedras se mostraba como el primer indicio de una sorpresa mayor. Poco a poco fuimos reconociendo otras estructuras cubiertas por el tiempo y definimos pequeñas plataformas y cimientos de muros.
Por allí podrían subir mis personajes en búsqueda del peligroso Ñato. Pero mejor no. Es preferible restringirme exactamente a las espaldas del cerro San Cristóbal.
Además, encuentro en Youtube un hip hop de Caja de Agua, con videíto producido y todo. Está bueno. Entra para la novela de hecho.
Debo describir los grafitis de todas maneras.
Y en la siempre útil Wiki encuentro las zonas de SJL:
Huáscar, La Huayrona, Mangomarca, Inca Manco Cápac (Manco Inca), Zárate, Las Flores de Lima, Chacarilla, Canto Grande, Canto Rey, Mariscal Cáceres, José Carlos Mariátegui, Caja de Agua, Campoy, Casablanca, Montenegro, Sauces, Villa Flores, Huanta, San Hilarión, Santa María, San Ignacio, San Silvestre, Bayóvar y Motupe.
Y las infaltables noticias policiales.
Efectivos de la Comisaría de Caja de Agua capturan a sujeto que se dedicaría al alquilar armas a ladrones.
La Policía de la Comisaría de Caja de Agua capturó, en San Juan de Lurigancho, a un sujeto que portaba dos armas que al parecer alquilaba a delincuentes, informó el jefe de la División Territorial Este Uno, Luis Praelli.Michael David Gegel Mera (29), fue interceptado a la altura de la cuadra 13 de la avenida Próceres de la Independencia.. Al momento de su arresto, el joven tenía en su mochila dos pistolas de marca Taurus, calibre 38, una de ellas con el número de serie limado y 10 municiones. La Policía sospecha que el detenido sea parte de una red de abastecimiento del mercado ilegal de armas de fuego.
Ya tengo la pistola que usará alguno de los personajes: Taurus calibre 38.

Un nuevo fin

Tras cinco años convulsos, el jueves pasado culminé oficialmente mis estudios de inglés en el ICPNA. Más que alivio siento una tierna nostalgia. La tibieza del vacío me invade.

lunes 20 de diciembre de 2010

Gracias, Sergio


No nos conocemos, Sergio. Nunca nos hemos cruzado en ningún paraje del mundo. Sin embargo, sabemos qué fluye dentro de nuestras cabezas por medio de nuestras historias. Te he leído y tú me has leído. Yo conocí tu prosa en un curso universitario. Tú descubriste mi libro quién sabe en qué azarosa situación. Tú has publicado un buen puñado de libros; yo solo uno. Tú cruzaste el charco y ahora vives en Europa. Yo vivo aquí, en la tierra de ambos, en nuestro sucio Perú.


Y, como no nos conocemos en persona( pido disculpas por la chapucera conjunción inicial), me parece increíble que me hayas apoyado tanto. Tal vez ni te has dado cuenta de ello, pero es la pura y rotunda verdad. Gracias a que nombraste mi libro en una entrevista que te hicieron en Madrid, un puñado de españoles ya sabe de su existencia y eso es más de lo que hubiera imaginado. Sé que suena tonto, quizá inocentón, pero aquello me infundió mucha felicidad.


Luego, tiempo después, un editor me contó que tú le habías recomendado mi novela. Ese es otro favor que, sin querer, me has hecho. Tu voz autorizada me dio cierto crédito y por eso él ya sabe quién soy.


Gracias, Sergio, aliado del otro lado del océano. Como diría Paul Auster: "Cada vez que cojo la pluma quiero agradecerte".

Lecturas

Para la inminente época de las fiestas tengo ya los libros que he decidido leer. En primer lugar, tengo que acabar las novelas que he dejado inconclusas: El maestro de Petersburgo, La reina en el palacio de las corrientes de aire( Millenium 3) y El sueño del celta. Por otro lado, pienso comenzar y terminar El corazón de las tinieblas y El otoño del patriarca.

domingo 19 de diciembre de 2010

Ayer cumplí veintiséis años. Almorcé con mi familia en Surco Viejo y, por la noche, bebí con un grupo de amigos en el centro de Lima. Me divertí mucho. Gracias a todos.

viernes 17 de diciembre de 2010

CÓMO SER UN BUEN ESCRITOR

Varias veces, me he topado en la web con un texto anónimo que aconseja, en clave de humor, cómo afinar el estilo a los aspirantes a escritores. Más allá de su tinte socarrón, es muy instructivo para quienes deseamos mejorar nuestra escritura. Aquí va:
CÓMO SER UN BUEN ESCRITOR
19 consejos para un aspirante a escritor.

. Lo primero hes conozer vien la hortografia.
. Cuide la concordancia, el cual son necesaria para que Vd. no caigan en aquellos errores.
. Y nunca empiece por una conjunción.
. Evite las repeticiones, evitando así repetir y repetir lo que ya ha repetido.
. Use; correctamente. Los signos: de, puntuación.
. Trate de ser claro; no use hieráticos, herméticos o errabundos gongorismos que puedan jibarizar las mejores ideas.
. Imaginando, creando, planificando, un escritor no debe aparecer equivocándose, abusando de los gerundios.
. Correcto para ser en la construcción, caer evite en transposiciones.
. Tome el toro por las astas y no caiga en lugares comunes.
. Si Vd. parla y escribe en castellano, O.K.
. ¡Voto al chápiro!... creo a pies juntillas que deben evitarse las antiguallas.
. Si algún lugar es inadecuado en la frase para poner colgado un verbo, el final de un párrafo lo es.
. ¡Por amor del cielo!,¡¡¡¡no abuse de exclamaciones!!!!
. Pone cuidado en las conjugaciones cuando escribáis.
. No utilice nunca doble negación.
. Es importante usar los apóstrofo's correctamente.
. Procurar nunca los infinitivos separar demasiado.
. Relea siempre lo escrito y vea si palabras.
. Con respecto a frases fragmentadas.
FIN»

jueves 16 de diciembre de 2010

Generación cochebomba


Acabo de terminar de leer Generación cochebomba, primera entrega de Martín Roldán, libro publicado en 2007. Esta novela intensa y de largo aliento nos presenta a la época de los ochenta con minuciosidad y hondura.
El tema de la subversión se desarrolla desde dentro, pues el lector puede conocer las estrategias utilizadas por los senderistas para destrozar la ciudad con cochebombas y apagones. Por otro lado, la música subterránea es la banda sonora de la historia. Adrián R y compañía, muchachos sin futuro, asisten a conciertos subtes en locales míticos como el No Helden. Cabe resaltar los visos de novela total de esta obra vigorosa: los personajes participan activamente de la historia nacional. Se repasan eventos importantes como el caso del petiso electrocutado en la Plaza San Martín, el mítin de Vargas Llosa ante la estatización de la banca, el crimen de Barrios Altos, el cochebomba en Tarata, el motín en el penal El Sexto...

Pese a los continuos deslices en la redacción, esta novela retrata muy bien la tremebunda época de los años ochenta, basándose en una narración de tinte cinematográfico por su tendencia a la agilidad y al contrapunto de escenas trepidantes.

martes 14 de diciembre de 2010

La batalla de las letras

Viene ahora a mi mente un tema picante: los concursos literarios. Les cuento mi recorrido en esas lides que siempre me fueron amargas. La primera vez que participé en un concurso fue en la universidad, con un cuento cortísimo de título olvidado. Lo gracioso fue que mi cuento se perdió y no pudo participar, pues, cuando mandaron un email a los que no habían ganado para agradecer por la participación, no me incluyeron. Incluso le regalaron algo a los perdedores, pero a mí nancy que bertha. ¿Tan malo era el cuento que ni figuraba entre los perdedores? Ese hecho es digno de Woody Allen.
Si tuviera que decir la razón de mi participación, fue porque mis amigas habían decidido participar y no hice más que imitarlas, de paso que probaba suerte. Jamás me nació enviar cuentos a concursos por una sencilla razón: yo no hago cuentos. No me gustan las historias cortas, nunca les he prestado atención y nunca me dediqué a aprender ese difícil oficio. Qué tal barajo, ¿no? JA JA( a lo messenger).
Luego, tiempo después, participé en un concurso de cuento( con el mismo cuento perdedor creo) de la Ricardo Palma. Fui con una amiga que iba a participar en el rubro de poesía. Esta compinche querida ya había quedado finalista en un concurso de nuestra universidad. El asunto es que dejamos los textos. Yo el cuentucho y ella sus poemas. Cuando salieron los resultados, ella quedó finalista en su rubro. Yo: gracias por su participación. Alegre por mi amiga, pero perplejo ante mi ausencia de éxito, caí en cuenta más que nunca de que lo mío no era el relato corto, pues no me interesaba y no me interesa en lo absoluto.
Hasta que vino la novela. Cuando acabé una pueril novela llamada Ojos indomables, la mandé al premio Pucp del año 2007. Resultado: desierto. Al menos nadie había ganado. "O yo o nadie" fue una consigna que me gustó.
Y ahora viene la más brava. Durante el verano del 2009, escribí una novelita corta llamada Los olvidos, la cual ya está pudriéndose en algún basural, pues nadie la leerá. La cosa es que la mandé al concurso de la Cámara Peruana del Libro y, por supuesto, no gané. El ganador fue el infalible e imbatible Selenco Vega.
Pero la historia no queda ahí. Lo interesante es lo que ocurrió cuando fui al local de la Cámara Peruana del Libro para recoger mi novelita sin fortuna. Me atendió la mismísima Doris Moromisato, quien me pidió que abriera mi paquete y sacara una copia de la novela fallida. Le entregué una y la comenzó a hojear.
- Mmm, ya recordé. Yo fui la encargada de leer tu novela.
- ¿Qué te pareció?- pregunté intrigado.
- Bueno, bien peruana. Con la combi siempre.. Bueno, no tienes faltas ortográficas, la redacción está bien... Leamos el comienzo. "La avenida Antúnez de Mayolo zumbó en el despertar".
Asintió, como expresando que esa primera oración estaba bien.
- "Desperezándose, Mircia se arrimó hacia la ventana..."
Doris frenó su lectura y soltó un bufido de impaciencia.
- "Se arrimó";qué feo suena.
- Mejor sería " se acercó", ¿no?- intervine ansioso.
Luego leyó otra parte de la primera página.
- ¿Vestido vaporoso? ¿Qué es eso? ¿Vaporoso? Qué huachafo.
- Ese adjetivo lo leí en una novela de Vargas Llosa- apostillé.
- Eso no tiene nada que ver- interrumpió.
Discutimos sobre un par de adjetivos y expresiones que no le gustaban. Al final, dio su veredicto.
- ¿Sabes qué? Tu prosa no es limpia. Mucha coma. Tu novela la has podido escribir en menos páginas. ¿ No has llevado cursos de redacción?
Casi le digo que yo era profesor de Redacción, pero me quedé callado.
- Llevé un taller de narrativa en la universidad.
- Te enseñó uno malo, seguro.
- Bueno, a mí me gusta escribir así- me defendí, medio crispado.
- Entonces sigue escribiendo así, pero nunca ganarás ningún concurso.
La frase me golpeó en el pecho. No esperaba esas palabras tan duras.
- ¿Tú crees que si limpio el texto, como tú dices, puede mejorarse la novela?
- Claro. Hagamos una cosa. Esta primera hoja vuélvela a escribir y me la mandas a mi correo.
Apenas salí del local, me dirigí al parque San José, extraje un lapicero y comencé a corregir ansiosamente no solo la primera hoja, sino casi toda la novela. Con el corazón desbocado, me sentía el peor escribidor del mundo. Yo acababa de publicar Lima Norte y esa conversación con Doris me taladró el ego, me infundió inseguridad. Me hizo sentir que no era nada en la literatura. ¿El proceso para llegar a la decencia estilística era un camino perpetuo?
Nunca le envié a Doris la página reescrita. Lo que hice fue refundir la novela entre mis papeles y olvidarme de ella.
Esas han sido mis experiencias en los concursos literarios. Tal vez me esté olvidando de un par de concursos, pero seguro ya los he borrado de mi memoria por el bien de mi salud.
Sospecho que nunca ganaré un concurso. Siento que no estoy diseñado para triunfar en esa clase de pugnas. Tampoco descarto la posibilidad de participar en uno que otro certamen para reafirmar la tendencia. Porque la literatura es una vocación, pero también una frustración. Por eso es que es tan especial y hermosa.

Adagio


Acabo de ver en el blog La fortaleza de la soledad que Lucía Noboa, una chica de veinte años recién cumplidos, ha publicado una novela gótica de 356 páginas con el sello Altazor. El libro se llama Adagio. Me ha dejado impresionado la juventud de la autora y el tamaño de su ópera prima. Apenas pueda compraré al libro.

Hoy es la presentación de Adagio en La Noche de Barranco.

domingo 12 de diciembre de 2010

Debo regresar al bulevar de Zárate. Esta vez con el ojo bien atento.

SJL


Es difícil escribir una novela que abarque la zona este de la gran ciudad. Lo es porque este sector contiene a un distrito inmenso, el más poblado de Lima: San Juan de Lurigancho. Siento que me quedaría corto si me limito a usar la zona de Zárate y no avanzo más allá de Metro. Como ven en el gráfico adjunto, la avenida Próceres de la Independencia( o Fernando Wiese) atraviesa el distrito rumbo al este en su totalidad. Nótese cómo al extremo este choca con la provincia de Huarochirí. Me parece que esa parte final de San Juan de Lurigancho es Jicamarca, lo último de Lima por ese lado. O José Carlos Mariátegui.
Aunque, ahora que recuerdo, sí he avanzado más allá de Metro. Conozco la discoteca Bananas( ¿o estaba en el malecón Checa? ) y el Penal de Lurigancho.
Falta conocer más Las Flores, adentrarme en Canto Grande, Bayovar, Canto Rey, Campoy.. y así hasta llegar a un cerro final que amuralle mi deseo de seguir avanzando.
Recuerdo que también visité, en el año 1999, la avenida El Santuario de Mangomarca. Al frente había una huaca y, hacia el este, las Lomas de Mangomarca.
Es un distrito desmesurado.
San Martín es el nuevo campeón del fútbol peruano. Por tercera vez.
Resultado parcial: San Martín 2- León de Huánuco 1
¿Podrá voltear el marcador el aguerrido León de Huánuco? Escribo esto mientras escucho Radio Programas, pues no tengo Direct Tv.

sábado 11 de diciembre de 2010

Si solo quisieras trabajar redactando noticias, no estudiarías Periodismo. No quieres estar solo de paso en ese mundo frenético. Lo que deseas es convertirte en un sabueso metódico para combatir la corrupción. Deseas dedicarte al periodismo de investigación. Ya has leído algún manual por ahí y te ha fascinado la información brindada.
Si solo quisieras escribir noticias, no estudiarías Periodismo.
Quieres que tu lucha en el campo de la ficción conviva con la búsqueda de la verdad en la realidad misma.
El camino es largo y todavía no comienza.

jueves 9 de diciembre de 2010

La piel ambigua




Desde pequeño, me acostumbré a vivir atormentado por la ambigüedad de mi raza. ¿De qué color era? Cuando me dibujaba, a veces me pintaba de marrón, otras de rosado, de naranja, de mostaza. Al final, resultaba que no era de ningún color. Era nada. Mi raza no existía. Notaba que mi nariz culminaba con fosas anchas, negroides. En esos años, ignoraba que tenía ancestros africanos. Y cuando fui adolescente, notaba que me iba creciendo un ralo bigote, poco después una sombra de barba. Era la herencia española de mi abuela materna, hija de ascendados de la sierra de piura. Cuando en la adolescencia comencé a tomar tragos, noté con alarma que mi piel ambigua se irritaba, enrojecía. Era la herencia china, pues uno de mis tatarabuelos fue un esclavo coolí. Entonces, poco a poco, fui notando que yo era un peruano "de todas las sangres", como la mayoría de compatriotas. Somos una nada que es todo a la vez.




Vargas Llosa, en su emotivo discurso de hace unos días, declaró: "Si escarbamos un poco descubrimos que el Perú, como el Aleph de Borges, es en pequeño formato el mundo entero. ¡Qué extraordinario privilegio el de un país que no tiene una identidad porque las tiene todas!"


Pero esta exquisita pluralidad es aplastada por el poderoso lastre colonial. Yo siento que todos nosotros tratamos de blanquearnos, de apitucarnos, de negar nuestra pluralidad. Noto un deseo de negar la peruanidad. Se desprecia todo lo "cholo". ¿Por qué le tememos tanto a que alguien nos tilde de "cholo"? Ese innombrable pavor lo tenemos arraigado desde el nacimiento.



Como vivimos en una sociedad racista, aquel niño que soy yo ahora consideraba su ambigüedad de piel como una error genético, como un forro de fealdad que avergonzaba. Pero he crecido y madurado. Ahora vivo feliz de mi pluralidad, de mi sangre africana, china, española y andina. Soy un mestizo libre que quiere pregonar a voz en cuello que los peruanos también podemos ser felices tal y como somos, pese a los fantasmas de la colonia que nos carcomen la mente con complejos absurdos pero aún poderosos.



En el Perú no todo es dinero. Todavía no.

Este blog

Este blog pretende ser honesto, mostrar mis fluidos mentales con sus borrascas, calmas y júbilos, exhibirme tal cual soy. Ningún ser humano es constante ni infalible. Nos equivocamos, nos alegramos y entristecemos, desesperamos, odiamos, amamos. Es inasible el cúmulo de matices que barnizan nuestros actos y pensamientos. Somos plurales e inconclusos. Y El Combinauta pretende ser un reflejo de mi fuero íntimo.
Mucha gente dedicada a la literatura imposta una personalidad pública. Cuidadosa de no llevarse mal con nadie, untada de suave diplomacia, avanzan con temor y voz almibarada, cuidando cada frase, dosificándolo todo, impostando la vida, reptando rumbo a un parnaso intelectual oloroso a café cultural y comentarios de zángano observador.
Yo, desde esta humilde trinchera, pretendo mostrar con cada post mi trabajo constante y borrascoso, desde abajo, con la literatura. ¿Quién no tiene en su vida un rato de hundimiento silente, un chispazo de soberbia, un ramalazo de furia? Todos. Pero lo visceral es ver por escrito cómo se desnuda una mente frenética. Dios perdona el pecado, pero no el escándalo, dicen. La gente perdona los pecados ajenos, siempre y cuando sean sigilosos y no hayan sido publicados por escrito.
Cuando comencé con este blog, mi madre me recomendaba que no escribiera mal de nadie, que no fuera tan agresivo. Ahora, al entender que no puedo dejar de escribir como escribo, me dice algo muy distinto: " Si no les gusta lo que escribes, que no te lean y punto".
De ahora en adelante, prometo mucho ímpetu, pero cada vez menos rabia.

martes 7 de diciembre de 2010

BALAS SOBRE VIRGINIA TECH


Hace unos años escribí, al igual que dos compañeros de Literatura( J. Muñoz y F. Valera), artículos periodísticos para Lucet, un periódico de la facultad de Derecho de la PUCP. Por mi parte, escribí sobre García Márquez, la antología Toda la sangre, la clasificación de los jotitas al mundial y el coreano asesino de Virginia Tech. Los dos últimos solo existieron en edición virtual. Buceando en mis archivos, encontré el texto sobre el coreano que provocó una masacre. Aquí lo comparto con ustedes.



Surcoreano demente provoca 33 muertos y 15 heridos en universidad estadounidense

BALAS SOBRE VIRGINIA TECH

Asesino había planificado minuciosamente su horrendo acto


Virginia Tech. Lunes 16 de abril. 7.15 a.m. Un tiroteo quiebra la calma en el West Ambler Johnston Hall, edificio donde residen centenares de estudiantes. Dos horas más tarde, mientras la policía se encontraba indagando sobre lo sucedido, se desencadena otra andanada de disparos, esta vez en el Norris Hall, un edificio ubicado al otro extremo del extenso campus. Al enterarse de que los ruidos que atronaban el aire brotaban de armas de fuego, la masa universitaria se llenó de pánico y un trance caótico se apoderó del recinto. Muchos cuerpos se arrojaron por las ventanas para evitar ser fulminados por las balas, obteniendo severas contusiones y magulladuras al caer. Tuvo que transcurrir más tiempo para que la verdad fuera revelada: un estudiante surcoreano, utilizando dos pistolas calibre nueve milímetros, regaba cadáveres y heridos a su paso.


Su nombre: Cho Seung- Hui. Edad: 23 años. Estudiante de filología. Un irrefutable enfermo mental que pasaba desapercibido en Virginia Tech, teniendo un potencial altamente peligroso. Los que lo tuvieron cerca lo describen como un ser introvertido, saturado de ideas siniestras y tormentosas. Es increíble que una persona tan desequilibrada haya podido formar parte de un centro universitario sin reparo alguno y, además, conseguir armas con suma facilidad. Esto último exhuma una vez más la sempiterna polémica sobre la tenencia de armas en los Estados Unidos.

Tras la matanza y el suicidio del surcoreano, salieron a la luz pública videos y fotos, preparados por el propio homicida, donde se explican los motivos por los cuales cometerá el acto sangriento. Su discurso está plagado de encono y de temas como la exclusión social y la crueldad del mundo. Inmerso en una óptica mesiánica, alude frecuentemente a Jesucristo. La repetitiva circulación de estos materiales audiovisuales ha despertado las quejas de muchas personas, quienes tildan a los canales de televisión de sensacionalistas e imprudentes.


Así de desarrolló el mayor atentado estudiantil en la historia de los Estados Unidos. Muchos temas han vuelto a abrirse. ¿Es posible que sea tan fácil conseguir un arma de fuego en el país del norte? ¿Es posible que un enfermo mental peligroso pueda pasar desapercibido en un plantel estudiantil, saltando a la fama tan sólo con un suceso trágico? Fueron 33 los muertos en Virginia Tech, la misma cantidad de años que tenía Jesucristo al morir. Macabra coincidencia.


El Dato: Entre las víctimas de la matanza está el joven estudiante peruano Daniel Pérez, quien se encontraba en su clase de francés cuando tres proyectiles sorpresivos acabaron con su vida.

DESDE GRAN CHIMÚ

Escribo desde una cabina de Internet de la avenida Gran Chimú, Zárate. Es imposible acopiar en la memoria la avalancha de letreros multicolores que se imponen en ambas riberas. En una esquina, me llamó la atención la imponencia de un edificio: Pollería El Padrino.
Pastelerías. Locutorios. Discotecas inactivas. Restaurantes. Es una zona altamente comercial. Es increíble que, detrás de estos muros progresistas, se camuflen las meretrices en habitaciones apretujadas, como situadas en un mundo paralelo.
La ruta fue la siguiente: Petit Thouars, Wilson, Tacna, Virú, Marañón, Wiese. Allí me bajé en Metro y tomé una combi hasta el cruce de Pirámide de Sol y Gran Chimú.
Los pregones del cobrador: Cincuenta Puente Nuevo Puente Nuevo Chimú.
Permaneceré durante unas horas en este trozo de Lima provinciana que, envuelta en las fosforescencias de su comercio, rezuma Ande, tal vez el verdadero Perú que tanto busco.
Destino de hoy: avenida Gran Chimú, Zárate, San Juan de Lurigancho, Lima Este.
Objetivo: anotar letreros llamativos, densidad de peatones en las calles,anchura y calidad de veredas y casas, líneas de microbuses, música en los parlantes.
Conocimientos a priori del lugar: zona populosa donde abunda el meretricio en cuartuchos de mala muerte. Paradojicamente, la municipalidad se encuentra muy cerca.

lunes 6 de diciembre de 2010

Analogías


Un poco de humor criollo para refrescar el tedio cotidiano.


Estoy escuchando el programa Mal elemento de Studio 92. El tema de hoy son las analogías graciosas. Aquí colocaré un puñado de ellas, las cuales están siendo enviadas por el público.


Más falso que cara de Magaly

Más falso que amigo de Facebook

Más peligroso que Clímaco en Sodimac

Más perdido que punkeke en yunza

Más perdido que Spiderman en pueblo joven

Más aburrido que minero chileno

Más perdido que Chavo en Mistura

Más asado que papá de maricón

Más tranquilo que huevo de cura

Más contento que guachimán con cable

Más falso que virginidad de Chirli Cherres

Más falso que cachetada de payaso

Más lento que patada voladora de astronauta

Más bueno que Lassie con bozal

Más feliz que Mac Gyver en Ace Home Center


sábado 4 de diciembre de 2010

Convertirse en periodista


¿Es necesario estudiar Periodismo para convertirse en periodista? La respuesta de la mayoría es un rotundo NO. García Márquez y Kapucskinski son grandes ejemplos de que no es necesario estudiar. Pensemos en nuestro país y caeremos en cuenta de que mucha gente que ejerce Periodismo ha estudiado otras carreras. Pensemos en los conductores de noticiarios televisivos y radiales. Incluso, hay colegas tuyos de profesión como Patricia del Río y Cecilia Valenzuela, entre otros personajes.

El periodismo se aprende en la cancha, se dice. Ello es verdad. Pero tú piensas que esa postura archi pragmática también surge de lo nueva que es la carrera de Periodismo. Antaño, como no existía, el periodismo era un territorio plural donde confluían- y confluyen- profesionales de todo tipo. Esto ocurre hasta ahora, por supuesto. Y siempre ocurrirá. Y está bien.

Como es notorio, a ti te interesa mucho el periodismo, sobre todo el periodismo escrito. Siempre te ha interesado, pero, al momento de elegir la carrera que seguirías, la literatura se impuso de manera tajante. Y estuvo bien. Primero había que aliviar la ansiedad de ser novelista, o de pretender serlo.

Si tuvieras algún contacto, ya estarías trabajando en prensa escrita. Pero la verdad es que ese contacto no existe, y tampoco has hecho algo por lograr insertarte en el mundo del periodismo.

En esas circunstancias, estudiar Periodismo, si quitamos el asunto económico( volver a pagar la mensualidad), te dotará de técnicas precisas, potenciará tu fanatismo por la escritura diaria, objetivará tu prosa, y te adiestrará en el ámbito audiovisual, campo que cada vez te interesa más. Y, obviamente, creará una red de contactos fuerte que te permitirá trabajar fuera de las aulas, ya de manera definitiva. Pese a que muchos opinan que dicha carrera es inútil y superficial, te mantendrás en pie de guerra.

Por otro lado, sospechas que para convertirte en un periodista de investigación( esa es la idea) y publicar crónicas que destapen y desenmascaren a los malos, necesitas recursos que exceden a la presteza y eficiencia de la prosa. Aprenderás cómo husmear en Internet, cómo interpretar enrevesadas estadísticas, cómo afrontar situaciones peligrosas.

Habrá vida real. Día a día.

viernes 3 de diciembre de 2010

Reseña de Sonata para kamikazes en Caretas


En el más reciente número de Caretas, ha salido una reseña particularmente lírica sobre Sonata para kamikazes, primera novela de Giancarlo Poma, ganadora del Premio de Novela Corta del BCR.

miércoles 1 de diciembre de 2010

La narrativa de la nueva Lima


He cometido la conchudez extrema de ser el primer plumífero limeño de mi generación en escribir una novela sobre un Cono de la capital. Y digo "conchudez extrema" porque yo no nací ni viví ni amé en Lima Norte. Estoy seguro de que otros autores lo hubieran hecho mucho mejor que yo. Gente que haya vivido o vive allí. Creo que en mi novela se nota que la zona me es extraña. Se ha observado que mi retrato de Lima Norte es, por ratos, superficial. Estoy de acuerdo. Mi conocimiento de Lima Norte no pasa de diez visitas en total. Jamás he dormido y despertado en Lima Norte. Jamás he amado a una mujer de Lima Norte. Y sin esas experiencias intensas no se puede decir que se conoce una zona.


Mi novelita ha inaugurado la literatura de los Conos de manera trivial, ajena, insuficiente. Ojalá salga pronto un autor natural de algún extremo capitalino y retrate desde dentro la realidad de su zona. Sé que pronto aparecerá uno. Necesito que mi ópera prima quede como un magro y fallido intento de aproximarse al "verdadero Perú", como diría Gianfranco Caldas. Yo no soy de los Conos y, por ello, soy incapaz de retratarlos como se merecen. Yo, aunque me sumerja en el sudor colectivo de los conciertos de huayno y chicha, aunque me aprenda el nombre de sus calles al dedillo, aunque camine con sus muchedumbres, siempre estaré fuera del círculo.


Estoy dando todo de mí para entender a esa Lima emergente y retratarla en una trilogía novelística, pero siento que jamás lograré penetrar en ella de manera auténtica. Doy todo de mí, pero la realidad es áspera y huraña. Mi propio país se me resiste. Siempre quedaré fuera del círculo.


¿Qué clase de lotería de la ingratitud es el Perú?

La narrativa coyuntural


En este corto tiempo como autor publicado, me he dedicado a leer mucha narrativa peruana joven. He leído ingentes textos de urdimbre metaliteraria( L H Castañeda, Leonardo Aguirre, Carlos Gallardo, Page, Chávez, Iparraguirre, Giancarlo Poma, Lucho Zúñiga...), uno que otro de corte policial( Aldo Pancorbo...), híbridos a caballo entre poesía y narrativa( campean buena cantidad de trabajos de este tipo), libros que juguetean con los filmes serie B ( Mariano Vargas), textos de corte intimista y de atmósferas( Franco Salcedo, Yushimito tal vez) y, por supuesto, libros de corte realista( Javier Pizarro, Martín Roldán, Karina Pacheco). Se me escapan muchos nombres, lo sé. Hay tanta gente que escribe y que uno no conoce por más que husmee en las librerías y ferias. Solo he colocado aquí a los autores que se me vienen a la cabeza mientras escribo. Así que no hay juicio de valor alguno en mi elección.


De toda esta multiplicidad saludable y valiosa, he notado que no todos los libros trasponen los linderos del círculo literario. Es decir, la mayoría de estos textos circula y se estanca entre gente ligada a la literatura, debido a que no existe una industria narrativa, lo que sí ocurre en el mal llamado Primer Mundo( es curioso apreciar como en Estados Unidos un novelista de éxito puede convertirse en millonario, algo impensable en nuestra tierra).


Pero hay algunos libros que, por su carácter coyuntural, llaman la atención del público "extraliterario". Es decir, siento que la vigencia de un tema, su importancia, o, si nos ponemos más frívolos, el hecho de que esté de moda, ya juega un rol importante en el destino del texto. Ojo que no estoy introduciendo juicios de valor. No estoy tomando en cuenta la calidad del texto. Un tema atractivo, un tema coyuntural, siempre va a despertar un interés especial.


Sé que mi observación suena bastante chabacana, muy ligada a la poética del best seller. Pero pienso que es verdad. Analicen qué novelas y cuentarios peruanos son los que reciben más atención en la actualidad y podrán comprobarlo. Y eso no quita que haya libros "coyunturales" de muy buena calidad.


He escrito esto para que vean el carácter relativo del éxito literario. La narrativa coyuntural ( de un realismo específico, por decirlo de otro modo) es la que gana la atención del lector promedio, pero nada asegura que ese mismo texto atractivo para el hoy vaya a trascender en los territorios del futuro.


Hay mucha gente que no aguanta dos páginas de La casa de cartón. ¿ Y acaso por ello es un mal libro?


Narradores de todas las vertientes, sigan adelante sin importar las reacciones del hoy. Quedémonos con lo hermoso que es escribir y leer en íntimo silencio. Quedémonos con lo que es eterno.

Millennium 1: Los hombres que no amaban a las mujeres


Hasta que al fin llegó Los hombres que no amaban a las mujeres( Millennium 1) a los cines peruanos. Este filme sueco de más de dos horas de duración recrea con gran detalle la buena novela del mismo nombre que yo disfruté tanto a principios de año. Nunca había leído 300 páginas al hilo de ningún texto y esa novela logró que alcanzara esa hazaña lectoril. Me mantuvo en vilo horas de horas durante una madrugada calurosa que no olvido. Recuerdo, además, que me obsesioné con un personaje de antología, inolvidable: Lisbeth Salander, la misteriosa hacker de la historia.

Con respecto a la película, sentí que le ha sido fiel al libro original, pues recoge la mayor parte de la trama, la cual, de por sí, es bastante cinematográfica. Asimismo, ha sabido inyectarle a la narración la velocidad trepidante de la novela.

La Lisbeth Salander del filme se acerca mucho a la imagen mental que diseñé de ella. Da ganas de conocerla y jamás separarse de su frágil cuerpo.

Sobre Millennium- texto y película- se ha dicho bastante. Por un lado, se alaba su capacidad de enganchar al lector masivo, como siglos atrás lo hizo Dumas padre. Por otro lado, se la acusa de simplona, de estar construida con una prosa aséptica, de utilizar recursos trillados. Pero qué va, esta trilogía de aventuras increíbles y frenéticas es capaz de emocionarnos con simpleza y contundencia.

Sospecho que, cuando acabe de leer la trilogía completa, me sentiré en la más inmisericorde orfandad. Casi tan desolado como si terminara de escribir mi propia trilogía y me quedara sin un motivo por el cual mantenerme en pie.