
El ‘dato escondido’ o narrar por omisión no puede ser gratuito y arbitrario. Es preciso que el silencio del narrador sea significativo, que ejerza una influencia inequívoca sobre la parte explícita de la historia, que esa ausencia se haga sentir y active la curiosidad, la expectativa y la fantasía del lector.
Mario Vargas Llosa
Desde siempre, he asociado a la creación narrativa con el dato escondido. No concibo el diseño de una trama novelesca sin su presencia. Creo que esto me ocurre porque mi noción de novela está muy ligada al thriller.
Considero al dato escondido como una prueba de fuego para todo novelista. Ceñirse a una fórmula como esta ayudará a forjarnos como narradores de oficio.
Yo sembré de datos escondidos Lima Norte, aunque no estoy seguro de la eficiencia en todos los casos. Eso lo dirán ustedes.
1) Jenny, una voz femenina en primera persona, es develada hacia el final de la historia como un travesti.
2) La doctora de Lorenzo Huanqui era la madre de Gianfranco Caldas.
3) La voz torturada y masculina del segundo capítulo era el padre de Lorenzo Huanqui.
4) El ñino que aparece en dos capítulos narrados en tiempo presente es Gianfranco Caldas.
Como ven, en mi caso, he utilizado voces que, en un primer momento, no se sabe a qué personaje pertenecen para luego ser descubiertas por el lector.
Yo creo que el placer que despierta la presencia de un dato escondido va a existir siempre en el lector. Resolver enigmas es un pasatiempo perpetuo, un reto a la inteligencia. Todos lo hemos experimentado.
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