
Oigo decir a menudo a la gente de literatura que la violencia política es un tema muy manoseado en la narrativa peruana actual, que hay demasiados cuentos y novelas sobre el tema, que ya se ha vuelto un lugar común, un tópico trillado. Otros lo ven poco literario, demasiado social, como si esa palabra ensuciara el mundo del arte. En cuanto a la abundancia, tienen razón. Tenemos muchas novelas sobre terrorismo. Enumero algunas: Retablo, Rosa Cuchillo, Lituma en los Andes, La hora azul, Abril Rojo... Son muchas y de todo tipo. Incluso mi ópera prima trata sobre el tema. Hay demasiado, es verdad. Pero no por eso vamos a desanimarnos, pues a fin de cuentas uno no puede dominar el torrente de la escritura y el tema se impone. Un autor no escoge sus temas: los temas se imponen, se clavan en la mente y son como una alimaña que te carcome durante el tiempo que dura la fabulación y la escritura. En ese sentido, si a uno le nace escribir un libro sobre terrorismo o sobre marcianos, solo queda obedecer ese sagrado designio.
Pero no quiero ponerme tan abstracto. El sentido de mi texto era otro. Quiero hablar sobre el Perú actual y el terrorismo. Sendero Luminoso, el grupo principal que despertó un horrendo baño de sangre en nuestra vasta tierra peruana, no se ha esfumado. Nunca han dejado de llegar soldados heridos al Hospital Militar desde las marañas selváticas. Jamás. La guerra enferma de la hueste maoísta continúa en este instante. Ahora mismo está corriendo la sangre. El terrorismo impera, ahora aliado con el narcotráfico. Por lo tanto, el terrorismo no es un tópico calmo como escribir sobre un amorío adolescente. Terrorismo es un tema importante, trascendente. Por ese motivo, los libros sobre ese tema, sean en ficción o realidad, siempre cobrarán relevancia. Lo digo por experiencia. El tema del terrorismo está en nuestras entrañas, nos revuelve el organismo, nos causa miedo, dolor, perplejidad. El terrorismo está en nosotros como una sombra tremebunda.
Ahora mismo los terrucos deben estar pintarrajeando un auto con sus consignas, como ocurre en la foto( Aguaitía- 4 de abril de 2010). El terrorismo un tema urgente y ya viejo en nuestro país. Vamos más de tres décadas sumidos en la sangre. ¿Por qué no seguir escribiendo sobre un tema que nos envuelve de manera tan jodida y poderosa? La gente de mi generación ha vivido toda su vida en ese clima de guerra, así sea en el mismo escenario de los hechos o en la comodidad de su barrio de clase media o alta. Yo, que viví casi siempre en Jesús María, estuve a pocas cuadras de dos cochebombas. Conozco gente que fue perjudicada directamente por Sendero. Sé que ustedes también conocen gente así. En ese sentido, ¿les parece un tema caduco, manoseado, aburrido? Tal vez digan: Qué sociológico suena su punto de vista literario. No hay nada que me parezca más posero que el artista aislado en su torre de marfil en un país que chorrea sangre, narcotráfico, violencia de todo tipo. Yo, como joven narrador, necesito ordenar todo ese caos de sangre en mi cabeza. Necesito explicarme a mí mismo nuestra desgracia. Y la forma de explicármelo es escribiendo novelas sobre terrorismo, racismo, delincuencia y traumas internos. Es urgente para mí tratar estos temas. Ha llegado a tanto mi obsesión por entender mi país que estoy preparando una crónica roja sobre la incursión de Sendero en los distritos de Lima Este. Sendero tiene escuelas de adoctrinamiento en distritos como San Juan de Lurigancho y Chosica. Es decir, en estos instantes, hay niños que están siendo formados en la ideología senderista. Despertemos de una vez o esperemos un aumento de explosiones de sangre, de todo ese rencor que nos persigue desde la colonia.
"terrorista" es un termino muy ambiguo que varía de significado según quién lo use. EE.UU dice que sus enemigos son "terroristas".sin embargo ellos utilizan el terrorismo de estado. Igual en Perú, ante cualquier grupo que se enfrente al poder dominante (mira estas elecciones,son los mismos de siempre!) será tildado de terrorista.
ResponderSuprimirNo hay revolución sin sangre, la reovolución francesa se considera hoy como el hecho histórico que da inicio a la era contemporanea!!
Considero que la Revolución Francesa se da por un contexto irrefutable, obvio. En el caso senderista, me parece que se trató de forzar una ideología al aplicarla a nuestro país y el resultado fue un asco. Pero, fuera de estos devaneos, ¿acaso matar está bien? ¿llamar a la muerte con bombas sorpresivas está bien?
ResponderSuprimirya no sé que es lo que esta bien, dejar que los campesinos se mueran de hambre mientras se enriquecen los que controlan el estado está bien? que se mueran sus hijos por falta de atencion médica, está bien? lógicamente el perú oficial es una cosa muy distina a las realidades de muchas sociedades que cohabitan en un mismo espacio geopolitico inventado.
ResponderSuprimirla gente se defiende, hace la guerra, lo mismo que el estado coloniza. terrorista es cualquiera según el punto de vista.
asi estamos.
Intento conseguir todos los libros posibles sobre este tema
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