domingo, 20 de febrero de 2011

Perú: mafia y desunión

El sociólogo Gonzalo Portocarrero observa que el Perú es una sociedad de cómplices, la cual no es más que una fantasía ideológica masculina( más bien machista). En el Perú, nadie tira la primera piedra porque nadie está libre de pecado. Todos tenemos rabo de paja, dicen. Otorongo no come a otorongo, dicen otros. No condenamos las faltas porque es posible que nosotros hayamos cometido la misma falta o sospechemos que la cometeremos en algún momento. Todo el mundo lo hace. Esa es la consigna. Como todos coimean, yo también lo hago. Como todos cruzan en rojo, yo también. Ni que fuera cojudo, ¿sí o no, batería?
En este punto, es oportuno aclarar por qué la sociedad de cómplices sería una fantasía: debido a que la complicidad entraña igualdad entre individuos y, obviamente, nuestro Perú es una sociedad altamente desigual. Por lo tanto, hay una mafia, hay clientes y hay excluidos. La sociedad está tan enferma que la aspiración de la masa es ser un mafioso de alto vuelo. Los de abajo envidian el poder macabro del mafioso más grande. Si Hegel afirma que las costumbres son el espíritu objetivado de la gente, nuestro ethos está infectado, apesta a corrupción.
¿Cómo interpretar este hecho desde las teorías éticas? En primer término, está latente una clara preponderancia de los sentidos. Si utilizamos el alma tripartita de Platón, es nítido observar que los peruanos, mayormente, nos desenvolvemos en el alma pasional y la concupiscente, en detrimento del alma racional, de donde surgen las ideas de hálito universal. Si vemos el fenómeno mediante una vista panorámica de la filosofía moderna, notamos que la dicotomía ser y objeto, la interacción de las sustancias, es el punto de partida para analizar el problema. Mundo sensible/ mundo inteligible. Mundo fenoménico/ mundo nouménico. Con Hegel, emisario de la interacción de dos sustancias conflictivas para generar lo nuevo, nos animamos al estudio de los dos planos como inicio de esta selva de pensamientos.

0 comentarios:

Publicar un comentario en la entrada