
Jodido. Así me siento cuando quiero estudiar mis cursos periodísticos y tengo que usar el tiempo para la docencia. Llevar esta doble vida me está enloqueciendo. Creo que debo comprarme una agenda para no olvidarme de ninguna actividad.
Como estudiante de periodismo voy aprendiendo a paso lento. Recién van dos semanas. Ya tengo una idea de cómo funcionan algunas instituciones del Estado. Sé que debo aprender a leer entrelíneas y de manera rápida. Sé qué tipos de planos existen. Sé que hay información off the record que se debe utilizar de manera cuidadosa. Ahora sé que cuando afirmo algo debo estar totalmente seguro de que es verdad. Porque el periodismo es la búsqueda desinteresada de la verdad. Y uno debe buscar la mejor versión posible de la verdad( así lo dijo Pedraglio). Si se comete un error, se da cuenta del equívoco lo más pronto posible. En el mundo, en el país, existen intereses. No es malo que existan intereses. Sé más que nunca que las empresas arreglan por lo bajo y enturbian las licitaciones. Sé que el mercado de la salud es uno de los más grandes negocios del orbe.
Sé que para iniciar una investigación periodística hay que encontrar "la cola de la rata", como bien dice el sabueso argentino Daniel Santoro. Por ello, el finado Tomás Eloy Martínez escribió: " La investigación periodística tiene las mismas exigencias que la resolución de un enigma policial".
Hay que cruzar datos, buscar documentos públicos, usar el internet, seguir las rutas del dinero. Suena emocionante, ¿no? Por eso me gusta tanto el periodismo, carajo. Ahora sé que hay dos bandos en constante pugna: académicos vs. periodistas. El académico se toma su tiempo para pensar todo. El periodista trabaja contra el tiempo y trabaja lo mejor que puede. Yo soy académico y estoy comenzando a ser periodista. Tengo doble identidad. Lo que digo no es mi opinión. Esa división existe, puesto que, por más que el periodismo ahora se enseñe en las universidades, no es una carrera académica. No lo es, carajo. Qué bueno que no lo sea. Mientras el académico parlotea sobre qué es escribir, el periodista escribe y escribe y escribe. Todo los días. El periodista es un escritor. Y no empiecen con esas mariconadas de la subliteratura y la prosa y esas huevadas. No hay tiempo para teorizar. La vida se nos va de las manos. Hay que atrapar al vuelo la noticia y escribirla. A lo mejor, la historia es tan buena y la hemos escrito con tal vértigo que puede que se parezca a la buena literatura.
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Sé que hay derecho a la intimidad, que hay que "patear la calle" y que existe una enfermedad llamada "el mal del escritorio". Poco a poco, voy sanando de ella. Hay tanto por investigar, amigos. Tanto por averiguar. Por algo Santoro afirma que no hay crimen perfecto.
Ahora debo apagar esto y seguir con mi rutina. Hasta pronto.
Académicos vs periodistas. Casi siento lo mismo entre antropólogos vs desarrolleros/asistentes sociales.
ResponderSuprimirA veces yo también me siento tan académica que creo que dejo de lado la parte aplicada de la antropología: los proyectos de desarrollo, la lucha contra la pobreza, las agencias de cooperación, los marcos lógicos, etc. Bueno, eso ya o estoy intentando remediar.. creo que te conté.
UN abrazo, chupetin
N