jueves, 21 de abril de 2011

KARAMAZOV



Leo a Dostoievski: " Si un hombre queda prendado del cuerpo de una mujer, incluso solamente de una parte de su cuerpo( un voluptuoso me comprendería en el acto), es capaz de entregar por ella a sus propios hijos, de vender a su padre, a su madre y a su patria". Leo otro poco: " Eres un Karamazov, y en tu familia la sensualidad llega al frenesí". Más adelante, leo: "...todos los Karamazov son de naturaleza en extremo sensual y algo dementes".


Dostoievski nos muestra por medio de los miembros de la familia Karamazov a los seres humanos que viven dominados por sus instintos. Son seres que se mueven a merced de sus apetitos, de sus endemoniados impulsos. Hay vehemecia, descontrol, ira, carcajada, soltura de huesos. Hay gusto por el trago, la noche y la piel. Es vivir arrastrado por los corceles del instinto.


Hay karamazovs- usémoslo como sustantivo- que piensan, que crean, que reflexionan. En ellos, el instinto es una fuerza que pelea con su cerebro. En cambio, hay gente vacía de ideas que vive para el desenfreno del instinto, pero de manera zafia, chata, sin significado. Espiral de negro frenesí, desenfado genital, estolidez, ordinariez, vacuidad de sustancia.


Gracias, maestro Dostoievski, perro viejo que peleaste tan bien con las palabras. Agradezco tu lucidez, tu don de ahondar en la condición humana.

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