Inmerso en la edición. El fárrago académico me abruma, pero debo buscar, en los intersticios de mi horario, los tiempos para la corrección atenta. Hoy iré a Lima Sur para revisar Lima Sur con mis dos editores: Mariano Vargas y José Miguel Herbozo. En un correo electrónico, Mariano mencionó que la novela está "bastante bien". Qué bueno. Ojalá más gente piense lo mismo y mi obra rinda frutos importantes, igual o más que Lima Norte, mi primogénito. El entusiasmo rezuma por mis poros y taladra mi cerebro. Me rocía la cautela, acaricio la ecuanimidad, celebro la vida como un diablo inocentón que no es consciente de sus maldades.Para Lima Sur no me he basado en personas reales, lo que sí ocurrió en Lima Norte( mi amiga Pilar inspiró Jenny; un taxista que me llevó a casa inspiró a Lorenzo Huanqui).
Uno de los disparadores de la historia fue un artículo de periódico. Otro fue mi primera experiencia editorial Sobre ellos erigí un humilde y peligroso monumento llamado Lima Sur.
Novela violenta, rabiosa, callejera.
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