lunes, 11 de julio de 2011

El mundo de Auster





Soy hincha de Paul Auster desde hace casi cinco años. Todo comenzó cuando un compinche me prestó Ciudad de cristal, una de las tres nouvelles que conforman la formidable Trilogía de Nueva York. Me gustó tanto que decidí leer más novelas del neoyorkino. No obstante, las lecturas que debía consumir en mis cursos de Literatura me restaban tiempo y mi viaje por el mundo austeriano no fue tumultuoso, sino pausado, esporádico. Un año después de ese primer acercamiento, me compré La música del azar y quedé muy satisfecho. Luego, en 2009, me devoré La invención de la soledad, su autobiografía. El año pasado terminé de leer la Trilogía de Nueva York, me animé a enfrentar The Brooklyn Follies en inglés, y buceé con fruición en El libro de las ilusiones, Jugada de presión e Invisible.

El corpus austeriano es ingente y, por ello, aún falta mucho por leer.

En estos días, aprovechando el tiempo calmoso de las vacaciones, estoy leyendo Sunset Park, su más reciente entrega. Voy por la mitad. Confieso que Invisible me entusiasmó mucho más, pero la historia es interesante y la prosa rezuma, por ratos, una cauta sabiduría.

0 comentarios:

Publicar un comentario en la entrada