
Luego del éxito de la selección peruana en la Copa América y la aparición de mi nuevo monstruo literario, la realidad me ha asestado una bofetada. Mientras leía el correo electrónico de la Secretaría General, sentí que una mano invisible me descerrajaba un tiro en la mitad del pecho. El asunto es que me indican que, por ser yo egresado de una carrera, me ubicarán en la escala 5 de pensiones. Una hecatombe. Una tragedia. ¿Podré pagar? Todo se pone cuesta arriba. Todo se solucionaría si el próximo año me llamasen para ser profesor, pues ahí sí que me alcanzaría. Pero está difícil. Lo peor es que ni siquiera hay concurso para obtener una plaza, sino que te llaman nomás. Igual, trataré. Parece que uno es licenciado y saca novelas por las puras.
El dinero, el sucio dinero.
Lo escribiste con la furia de sentirse estafado por la casa a la cual se le entregaron los mejores años de nuestras vidas.
ResponderSuprimirAlgo así tenía entendido. Pucha, suerte Chupete, no quiero ni pensar en las argollas con las que se mueven los plazas para docentes.
¿no puedes apelar? ¿recategorización?
Máximo me pueden poner en la cuatro. Algo es algo.
ResponderSuprimirEL COCHINO DINERO... MALDITO!
ResponderSuprimirpostula a la UPC
ResponderSuprimirEso estoy obligado a hacer el próximo año.
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