jueves, 14 de julio de 2011

Sunset Park, de Paul Auster





Cumplidora. La novela Sunset Park( Anagrama, 2010) de Paul Auster cumple con entretener al lector por medio de una narración estructurada sobre la base de múltiples perspectivas. Cada sección del libro está encabezada por el personaje que servirá como foco en ese tramo de la narración. La historia gira en torno a Miles Heller, un muchacho veinteañero que ha huido de su casa debido a una conversación entre su padre y su madrastra que escuchó a escondidas. La acción despega cuando Miles conoce a Pilar Sánchez en una azarosa situación, bastante austeriana. En adelante, la novela se expande hacia las historias personales de los personajes que circundan al protagonista, dejando en claro el vínculo que poseen con este.


Desde mi óptica, los puntos a favor de esta novela son la audacia estilística de usar, a veces, oraciones largas que confieren un ritmo especial; el tratamiento de algunas circunstancias de la actualidad( la guerra de Irak y los inmigrantes en Estados Unidos entre ellas); y el paralelismo entre la vida y el béisbol, pese a que sé muy poco de este deporte. Además, Auster no ha perdido la capacidad de sorprender al lector con datos que se revelan en momentos álgidos. Asimismo, la estructura de la novela es acertada, aunque estanca por momentos la fluidez que el lector podría esperar.


Sin embargo, también hay algunos puntos en contra, que tal vez sean demasiado rebuscados o exquisitos. Uno de ellos es el uso excesivo de cursivas. Si bien se nota que se trata de una apuesta estilística, creo que su abundancia le quita brillor al recurso. Otro punto flaco para mí es la costumbre de ampararse en filmes que el lector quizá ni conozca, como en mi caso. Cabe resaltar que Auster otorga la información necesaria para que la película se entienda y funcione en el andamiaje narrativo, pero carece de la resonancia necesaria para despertar la atención del lector o mantenerla. Por otro lado, la resolución de la novela es bastante rápida. El ritmo se acelera de manera brusca. Empero, este cambio de velocidad también ayuda a que el lector se vea atrapado en ese frenesí y se lleve, al final, una mejor impresión del libro.


Por último, cabe mencionar que las primeras páginas son muy buenas y que es en la segunda mitad donde Sunset Park presenta altibajos. No obstante, estos leves deslices son eclipsados por pasajes estupendos que nos muestran los destellos del mejor Auster, ese que nos fascinó en la Trilogía de Nueva York y La música del azar.

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