martes, 9 de agosto de 2011

Mis amigos, mi esencia

Escribo apurado: temo que la señal de Internet se esfume en el aire en cualquier segundo. De madrugada, asaeteado por el insomnio límpido de las vacaciones, pienso en la web como herramienta para diseñar literatura. Gracias a un chat como Badoo pude diseñar a Connie, uno de los personajes de Lima Sur. Chateé con varias chicas de Villa El Salvador y Villa María del Triunfo. Las interrogué: discotecas de sus zonas, rutinas, colegios, enamorados, familia. Gracias a estas chicas, que se esfumaron con el paso del tiempo, Connie comenzó a cobrar forma, a existir, a vivir en mi interior. Hasta hoy me habita. Todos mis personajes son más que amigos, que hijos. Viven en las rutas de mi sangre. Gianfranco, Lorenzo, Eugenio, Jenny, madame Bastet, Connie, Manuel Sinchi, María Elena, Pietro Echegaray, la madre de Lorenzo, Martincito. Yo soy todos ellos y ellos son parte de mi esencia como hombre. Siempre habrá errores, puntos débiles en el oficio, pero el calor mágico que me brindan mis ficciones no tiene parangón. Por más que me sienta un animal la mayor parte del tiempo, la literatura me mantiene vivo. Esa es la clave de mi felicidad y persistencia. Es hermoso vivir con tantas historias metidas en el corazón. Es lindo, de verdad. Es lo más profundo que me ha tocado vivir.


Y, desde que escribo Lima Este, son otros los nombres que me habitan. Está Ruth, Máximo Calancha, Ernesto, Ariana. Pero aún no es momento de hablar de ellos.


Por ahora, solo Lima Sur será la esencia de mi verbo ansioso.

1 comentarios:

  1. Vaya, interesante medio para obtener información. Un saludo, te diría que ánimo, pero veo que de eso tienes bastante.

    ResponderSuprimir