domingo, 21 de agosto de 2011

Mundo periodístico

En el mundo académico, el periodismo comenzó a enseñarse en el Perú en las llamadas "escuelas". No había una carrera profesional para el trabajo con la noticia. Ejercía el periodismo gente de diversas canteras del ámbito de las letras. Nótese la inveterada relación entre periodismo y literatura. Era común que el escritor se ganara la plata trabajando en un medio de prensa. Hasta ahora lo es y lo será.

Así pues, el periodismo se aprendía en la acción misma. Se trataba de un modo de vida, de una praxis basada en el buen ojo, el arrojo y la perseverancia. En eso consistirá siempre.

En las últimas décadas del siglo pasado, surgieron facultades de Comunicaciones en las universidades. El asunto es todavía nuevo. Por ello, entre otros motivos, la gente que vive fuera de los linderos comunicacionales considera que el periodismo no se estudia, sino simplemente se aprende en el ejercicio mismo.

Lo anteriormente mencionado es verdad y mentira a la vez, pienso yo. Es verdad porque el periodismo no es una disciplina apacible y erudita, y se requiere de la experiencia para ejercerla como es debido. Es mentira porque, lo sé desde hace unos meses, sí es necesaria una formación comunicacional. Ahora que vivo inmerso en ese mundo, noto que sería más complicado entrar en el fárrago de la prensa sin conocer temas importantes como el tratamiento de las fuentes, el deber de diligencia, la verdad periodística. Antes vivía desatento a lo que pasaba alrededor. Solo me concentraba en los hechos que me servirían para mis ficciones. En el presente, soy distinto. Procuro leer el periódico cada día, aprender los nombres de las autoridades del nuevo gobierno y acostumbrarme a la verdad. Siempre a la verdad.

Ojo que aquí no me he referido al mundo audiovisual-informático, ese que, de a pocos, voy conociendo. Es un despertar ralentizado por la rutina docente, que también estoy aprendiendo a amar. Luego de casi cuatro años, en las postrimerías de su dominio en mi vida, he aprendido a amarla al fin.

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