lunes 28 de febrero de 2011

Tres apuntes al vuelo

1. He llenado por primera vez un recibo por honorarios. Me sentí más perdido que caballo en azotea. En serio. Me demoré bastante en colocar la información.
2. Ya va a comenzar la avalancha laboral y estudiantil. Se oyen sus pisadas de estampida. Ya van cayendo las primeras responsabilidades, los primeros rigores.
3. Tengo que aprovechar estos días para terminar mi trilogía. Tengo que contarles que mi decisión de ensanchar la trama ha resultado. Quiero cerrar bien la saga. Los personajes de Lima Norte y Lima Sur aparecerán al final, nuevamente. Ojalá no se vea muy forzado. Jenny dará el puntillazo final.

Testimonio



Es raro publicar. Que tu libro pase de mano en mano, que llegue a diversos distritos, que hasta llegue a Madrid como un hecho absurdo que te induce a una inefable sonrisa de hiena. Que a algunos les guste, a otros no tanto, que te quieran y te envidien. Y luego ver que tu libro es comentado en los periódicos, en la radio. Las invitaciones a eventos, los nuevos contactos, la inmersión en el mundillo. Todo ese menjunje es parte de la publicación, pero la esencia permanece.

Desde adolescente solía visitar un distrito nuevo cada semana. Lo hacía con mis compinches del colegio, sedientos de ron y tacto femenino. Rímac, Surco, Barranco, Miraflores, Lince, Pueblo Libre, Magdalena, San Isidro. Y regresar a Jesús María con los sentidos atrofiados por el licor y la caminata.

A los once años, comenzó la locura de llevar la grabadora a todos lados. Entrevistaba a mis familiares, grababa el ruido de la ciudad, la voz del mar, la caída de mis orines al wáter, mi masticación, el ronquido de mis padres. El mundo en una grabadora. Recuerdo que en Chan Chan sobé la tierra con mi grabadora para que quedara en audio la esencia del lugar. Espiaba el sueño de mi abuela con mi grabadora, me escondía bajo su cama y grababa su respiración.

Más pequeño, mis infaltables cuadernos de dibujo. Cada día plasmaba en dibujos las vivencias acontecidas en casa. Recuerdo que, cuando volví de Jauja, dibujé en muchas hojas los paisajes, las escenas.

Apenas aprendí a caminar, cogía las crayolas y garabateaba las paredes de la casa.

Siempre quise expresarme. Toda la vida.

Con música, dibujos, grabaciones, escritos.

Tal vez haya optado por la escritura como la actividad principal porque me permite crear un mundo con menos recursos. Por ello, me parece más difícil y mágico. Emocionar con las palabras. Crear una historia nueva. Estremecer, entretener, crear goce. Primero a mí mismo y luego a los lectores.


***

Siempre me tuve fe en la escritura. Si bien mucha gente me sacaba en cara mis defectos de estilo- uso excesivo de adjetivos, malos diálogos-, yo perseveraba en mi lucha con las palabras. Lo sigo haciendo, día a día, a cada momento. No puedo dejar de escribir; sigo aprendiendo; me equivoco para aprender.

Recuerdo la determinación con la que decidí salir de inédito. Juntar plata y remover el mundillo editorial. Moverme por todos lados para posicionar una novelita de la que me sentía orgulloso por la pasión con que la escribí. Tenía fe. Y, tengo que admitirlo al fin, no me equivoqué. Creo que soy de esos autores que, pese a sus defectos, se leen sin problemas y no aburren. He caído en cuenta de que mis historias pegan. He notado que mis historias interesan a diversos públicos. Por ello estoy feliz. Comparto esa certeza con ustedes, fieles lectores, porque quiénes mejores que ustedes para celebrar conmigo esta pequeña victoria, tal vez imperceptible para el mundo.

Hace unos meses, conversaba con mi amigo Mariano. Él me dijo que le hubiera gustado vivir mi situación.

- Algunos autores ganan presencia por un premio ganado o por la editorial con la que sacaron el libro, como yo, pero tu novela se ha hecho conocida de la nada.


Es verdad. Mariano tiene razón. El libro salió con una editorial que jamás me apoyó, que trabajó pésimo y me maltrató con sus incumplimientos. Aparte, yo jamás he ganado un concurso literario y tal vez nunca gane uno. Sin lauros y sin una editorial que respalde, ¿qué me esperaba?. Por ello, cuando la novela salió, la creí destinada al silencio. Además, la edición fue pésima. Si les contara con qué negligencia se editó el libro se reirían de mi desgracia. Pero no importó. Sin lauros, sin editorial de apoyo, con una pésima edición y diagramación el libro triunfó. Triunfó, carajo. Con todo en contra. Sin conocidos en el mundo literario. Sin conocer a un solo reseñista. Sin ser amigo de escritores influyentes. Triunfé. Es el mayor logro de mi perra vida.

Ahora tengo nuevas certezas. Pese a que aún me falta afianzarme en el oficio, sé que mi pluma es capaz de emocionar, atrapar. Avanzo tranquilo.

Será por algo que no me interesa ganar el respeto del lector ni de nadie. Quiero ganar corazones.

Hallazgo 2007

Estoy borrando los mensajes pasados de mi correo. En plena faena, me encuentro con un mensaje muy curioso, de setiembre de 2007. Es la respuesta de Colección Underwood cuando les envié un fragmento de una novela que escribí en 2006- a los 21 años- y que hice pasar por cuento. Como verán, no me fue bien. Lo bueno fue que aprendí a admitir mis defectos de estilo, los cuales aminoraron un poco en Lima Norte y mucho más ahora. Al menos eso es lo que quiero creer. Los adjetivos, siempre los adjetivos.

Estimado Giovanni:
Hemos leído tu cuento Cristo Blanco con interés, pero lamentamos decirte que sus virtudes no satisfacen al consejo editorial. La historia que planteas asume diversos temas importantes y difíciles de tratar. La violencia es uno de ellos. Creemos que la historia es coherente en el planteamiento, que a manera de hechos, pues todos pueden armar una buena historia. El problema va en cuanto al estilo y a cómo afrontar determinadas situaciones. Un defecto que ha sido vital es la adjetivación de tu relato. Esta abunda y en la mayoría de casos no es del todo atinada. Es descriptiva, intenta decir más de lo que dice, pero queda en el plano de lo enunciativo. Parece que has tratado de adjetivar lo más posible, para darle un color y una fuerza especial a la narración, pero esa adjetivación ha jugado en tu contra y ha hecho explícito y poco sugestivo escenas que valía la pena tratarlas de manera distinta. En ocasiones, eres simplista al abordar determinados hechos. Algunas frases o situaciones de los personajes no se colocan con la resonancia psicológica necesaria y solo se anuncia, se nombra de manera ligera.
Creemos que tu relación con el cuento aún está en camino, que tienes motivos, historias sobre los que trabajar, pero aún estás a la búsqueda de los recursos más adecuados para contar tus historias. Agradecemos mucho que hayas compartido tu texto con nosotros.
Un abrazo
Colección Underwood

domingo 27 de febrero de 2011

Noche del Óscar


Más tarde, se entregarán los premios Óscar. Solo he visto dos filmes nominados a mejor película: El cisne negro y Red social. El primero me gustó mucho y el segundo no tanto. La exacerbación de emociones mostrada en El cisne negro me llenó de sordo frenesí. Tchaikovsky y Natalie Portman unidos en una historia tormentosa y siniestra. Portman en todo su esplendor. Portman interpretando las dos caras de la esencia del mundo. Lo claro y lo oscuro. La música y su ansiedad. El sobresalto constante.

Red social fue interesante por la temática, pero el actor protagonista me cayó mal, me pareció un imbécil. No conecté con ese filme. No tocó las fibras de mis emociones básicas. Red social ya ganó el Globo de Oro y no sería extraño que también ganara el óscar a mejor película.

Quiero ver El discurso del rey, Temple de acero y, sobre todo, Lazos de sangre, cuyo tema me atrae. Siento que conectará con mi gusto.

Dos más para Carabayllo

Gracias, D. Ayer fuiste a una feria del trueque en Carabayllo con dos ejemplares de Lima Norte y vendiste los dos. Bueno, uno lo vendiste y otro lo truequeaste. Excelente. Me dijiste que el libro "los entusiasmó". Ahora dos personas de Carabayllo tienen mi ópera prima. Qué bueno.

sábado 26 de febrero de 2011

Frases para el recuerdo

"Oye, acabo de comprar tu libro. Está interesante. Yo también soy cononorteño, comeño para ser exacto. Y pues, tenía también en mente publicar una novela sobre esta parte de la ciudad. ¿Sabes? Al leer tu novela sentí como cuando alguien me habla en una lengua rara pero que de rato en rato lanza palabras o frases en mi idioma. La literatura se ha vuelto para mí una lengua extraña y pocas veces la siento, la entiendo de veras...Leer cosas como Collique, Los Alisos, Túpac Amaru sí son cosas que identifico plenamente y entiendo bien.
Saludos. A ver si me orientas cómo está el mundo de las publicaciones".
Lino Cieza
"Hola Giovanni: A partir de una reseña en La República llegué a Lima Norte. La leí hace unos meses y quedé gratamente impresionado. Muchos saludos para ti".
Selenco Vega
"Hace unas semanas Víctor Ruiz me pasó tu novela. Me ha parecido interesante y me gustaría poder comentarla en mi blog".
Gabriel Ruiz Ortega
"Sergio Galarza me habló de tu libro".
Gabriel Rimachi
"Hola Giovanni, un gusto saludarte. Leí tu novela Lima Norte y me gustaría comentarla contigo. Soy guionista de cine y acabo de terminar mi primer largometraje, Octubre, que escribí, produje y dirigí con mi hermano.
Si puedes dime cómo están tus tiempos para coordinar.
Saludos"
Diego Vega
"Hubieras traído tu libro para vender. ¿O porque eres de la Católica no quieres cargar?"
Una señora en la Casona de San Marcos
"Parece crónica".
Mi hermana menor
"¿Has hecho una novela? ¿Y en qué canal va a salir?"
Una chica en una discoteca

viernes 25 de febrero de 2011

Estoy conectado con la ciudad de la mugre. La imaginación fluye con ímpetu y las páginas aumentan.
No puedo dejar de escribir.

Las dos caras del conflicto


Para retratar una historia de conflicto con justicia es necesario conocer el testimonio de ambos bandos.

Hasta hace unas semanas, escribía desde mi trinchera parcializada. Recién ahora he despertado. Ya sé que para conocer un fenómeno debo entrar en la intimidad de ambas partes y sacar conclusiones responsables, dictadas por la paciente reflexión.

jueves 24 de febrero de 2011

No porno


Debo confesar algo más: me da asco el mundo porno. No soporto ver esas imágenes crudas de cuerpos en colisión. Me da cosita. Me hieren el alma esas escenas vociferantes para mentes rudas. No me gusta. Me da miedo y asco. Me afecta. No aguanto ni medio minuto...ver esas películas.

¡No las vean!

Más asado...

Estoy más asado que papá de gatorade. Un curso de Periodismo que deseo llevar se va a meter un cruzeiro con un curso que debo enseñar. Es el curso periodístico que más me entusiasma y es poco probable que lo pueda llevar. Piñata. El asunto es ahorrar fichas para pagar la carrera de urraco- búho. Será pal próximo año.
Apago el televisor.

miércoles 23 de febrero de 2011

Ni cine ni comida


Nunca me entusiasmó la idea de acoger las fórmulas de la vida social, sobre todo en el plano sentimental-sexual. Siempre consideré inútil ir al cine con una chica, pues si mi búsqueda es el afanamiento, estaría perdiéndome la película. Por eso al cine prefiero ir solo.

La comida, gran problema para mí. Odio comer con gente. Suena raro, pero es uno de los caballitos de batalla de mi trastorno de ansiedad social. Si de por sí aborrezco comer acompañado, mi incomodidad es mucho mayor si es que tengo que comer con una chica a la que quiero afanar o una chica que ya ha sido afanada por micky y tiene la desdicha de ser mi compañera de temporada. Me parece asqueroso, por ejemplo, comerme un lomo saltado mientras le hablo a una mujer sobre la belleza de sus ojos. Nada que ver. O decirle a la chica que su espíritu es muy refinado cuando, un segundo antes, le pedí una chanfainita o un seco de res al mozo de ocasión. Simplemente, no puedo pronunciar los nombres de los platos de comida si es que hay una chica que me interesa frente a mí o a mi lado. Además, detesto que me vean masticar.

Como notarán,no voy ni con el cine ni con la comida.

¿Qué me queda?, se preguntarán.

Hay un plano en el que, tristemente, me desenvuelvo con éxito: la juerga. Cuando hay alcohol en mi sangre, mi boca estalla en frases pícaras y obscenas que retratan muy bien el veneno que invade mi alma. No crean que al tomar me libero y que soy un reprimido. Yo creo que no, al menos. Me considero lo suficientemente sociable, mucho más desde que soy profesor en la universidad. El asunto es que me gusta el mundo sucio. Me gusta el desorden, el carnaval del infierno, la porquería. Eso me encanta. Todo lo bajo me atrae. Entonces, cuando estoy borracho, me vuelvo un ente hormonal que busca carne por doquier.

Por ello, habrán notado, amigos, que siempre les propongo ir a chupar y a juerguear, pero jamás les digo para comer o ir al cine. Y si lo hago es por presión o porque, luego del filme o la comidita, me desgarraré la conciencia con secos y volteados que me harán olvidar mi ineptitud como amante.

La vanagloria

Según Hobbes, el hombre es egoísta y tiende a la vanagloria. Estoy de acuerdo. Siento que todos luchamos de manera individual por imponernos, por ser los mejores. Buscamos el elogio, así no nos demos cuenta.
Yo asocio esta verdad hobbesiana con la nitzscheana de la voluntad de poder. Todos le sacamos el jugo a nuestra pequeña parcela de poder. La vida parece, a fin de cuentas, una guerra por el poder, por aplastar y enaltecerse a sí mismo.
En la literatura, esto se vive a flor de piel en la vanidad. Siento que en ese ámbito la pugna posee un valor agregado: la lucha por el reconocimiento del talento, ese que rebulle en los genes.
Sin embargo, no pretendo mostrar un panorama siniestro de la vida. La empatía, la risa, la solidaridad, el amor: aquel inventario luminoso siempre está presto a cobijarnos si lo buscamos con el corazón blanco.
Creo que ya me aburrí del bullicio y de los ajetreos sordos de la concupiscencia.
Quiero esencias.

PETROAUDIOS de Gustavo Gorriti


Petroaudios, breve entrega del periodista Gustavo Gorriti, ofrece al lector información nueva y bien detallada sobre el célebre "faenón". El autor se sumerge en los intestinos del diario El Comercio, donde retrata la tempestad que ocasionó el informe que Fernando Ampuero y Pablo O' Brien prepararon sobre los famosos audios que incriminaban a varios personajes del APRA y algunos más. Asimismo, se presentan un fax y transcripciones de audios para que el lector sea testigo de primera mano de la naturaleza del acto mafioso.

Al final del libro, Gorriti anuncia que está preparando la segunda parte de su investigación.

Esperaré atento su publicación.

lunes 21 de febrero de 2011

Final

Acabó todo. Un segundo adiós a Estudios Generales Letras. Acabo de terminar de rendir mi examen de Comunicación Social. Por la mañana, di mi examen oral de Ética y la profesora Añi me puso quince. No está mal, creo, aunque hubo gente que sacó 16, 17. Cuando terminé mi examen de Comunicación Social, el profe Véliz me entregó mi trabajo sobre "Cuarto Poder", el primer informe periodístico de mi vida. Tengo 20.
Mi camino de reportero ha comenzado bien.
Un dato más. He entrado a Intranet y ya no figuro como egresado de Literatura Hispánica. Aparezco como estudiante de Periodismo.
Hay varios motivos para celebrar conmigo mismo estas pequeñas victorias en medio de tantas derrotas cotidianas.

domingo 20 de febrero de 2011

Perú: mafia y desunión

El sociólogo Gonzalo Portocarrero observa que el Perú es una sociedad de cómplices, la cual no es más que una fantasía ideológica masculina( más bien machista). En el Perú, nadie tira la primera piedra porque nadie está libre de pecado. Todos tenemos rabo de paja, dicen. Otorongo no come a otorongo, dicen otros. No condenamos las faltas porque es posible que nosotros hayamos cometido la misma falta o sospechemos que la cometeremos en algún momento. Todo el mundo lo hace. Esa es la consigna. Como todos coimean, yo también lo hago. Como todos cruzan en rojo, yo también. Ni que fuera cojudo, ¿sí o no, batería?
En este punto, es oportuno aclarar por qué la sociedad de cómplices sería una fantasía: debido a que la complicidad entraña igualdad entre individuos y, obviamente, nuestro Perú es una sociedad altamente desigual. Por lo tanto, hay una mafia, hay clientes y hay excluidos. La sociedad está tan enferma que la aspiración de la masa es ser un mafioso de alto vuelo. Los de abajo envidian el poder macabro del mafioso más grande. Si Hegel afirma que las costumbres son el espíritu objetivado de la gente, nuestro ethos está infectado, apesta a corrupción.
¿Cómo interpretar este hecho desde las teorías éticas? En primer término, está latente una clara preponderancia de los sentidos. Si utilizamos el alma tripartita de Platón, es nítido observar que los peruanos, mayormente, nos desenvolvemos en el alma pasional y la concupiscente, en detrimento del alma racional, de donde surgen las ideas de hálito universal. Si vemos el fenómeno mediante una vista panorámica de la filosofía moderna, notamos que la dicotomía ser y objeto, la interacción de las sustancias, es el punto de partida para analizar el problema. Mundo sensible/ mundo inteligible. Mundo fenoménico/ mundo nouménico. Con Hegel, emisario de la interacción de dos sustancias conflictivas para generar lo nuevo, nos animamos al estudio de los dos planos como inicio de esta selva de pensamientos.
Es tan humano, tal vez demasiado, dejarse arrastrar por las pasiones y la concupiscencia. Nada más voluble que la palabra humana. Lo absoluto no existe para nosotros. Todo pasa, excepto las esencias, como las vocaciones. La voluntad humana es movediza y, a menudo, contradictoria. El hombre es un ser contradictorio.
Empero, al menos en la vocación podemos alcanzar la eternidad con alguna materia que sea la objetivación de nuestro espíritu.

viernes 18 de febrero de 2011

Fin de clases

Listo. Terminaron las clases. Solo queda estudiar mucho para rendir bien mis exámenes finales del lunes.
A las doce, luego de mi clase de Ética, tuve que asistir a una charla en Comunicaciones. Solo estuvimos cinco personas. Me dieron un librillo donde se detalla la currícula de cada especialidad de mi nueva facultad y los procedimientos básicos en la matrícula.
Mientras oía a Víctor Casallo dar la información, caí en cuenta de que estudiar Periodismo será difícil debido a que tengo que trabajar en simultáneo para pagarme los estudios. De cuando en cuando, mi familia tendrá que ayudarme, claro que sí. Por lo tanto, me parece que terminaré la carrera a los 30 ó 31 años. Será difícil. Invertiré un dineral. Pero es necesario hacerlo. Si hubiera decidido continuar con mi rutinita de docencia y escritura inepta de novelas vergonzantes, estaría podrido de infelicidad ahora mismo, encerrado en mi cubil, escribiendo frasesillas sin alma, gansas. En cambio, como me hallo inmerso en un cúmulo de actividades, respiro la vida plena, me divierto, soy feliz. Duermo poco y mal, pero me siento bien. Hago lo correcto. Dios lo sabe.
No busco atiborrarme de dinero infeliz. Quiero trabajar en el día a día, entre cadáveres, destapes noticiosos y pesquisas de sabueso reportero.
Si no hubiera decidido cambiar de vida, hoy estaría muerto por dentro.
Y no te habría conocido, S.

jueves 17 de febrero de 2011

Ineptitud

He releído una línea de Lima Sur y me he deprimido.
"El sábado por la tarde, luego de tomar la siesta, salí de mi departamento y tomé un micro..."
Soy un inepto.
Ahora, aparece de esta manera:
"El sábado por la tarde, luego de la siesta, salí de mi departamento y tomé un micro..."
Lo mismo me pasó en Lima Norte. Lo vergonzoso en ese caso fue que la redundancia quedó impresa para siempre:
"Por ello, cuando su compañero de armas Eugenio Llacza le propuso vivir en la casa de su familia y armar un negocio..."
Qué idiota.
Sé que estos equívocos aparecen debido a la abundancia de páginas. Es difícil manejar más de cien carillas. Siempre hay errores esporádicos que se inmiscuyen en la selva de palabras. Pero igual, ¿así quiero hacer una trilogía?, ¿así me doy el lujo de pregonar posturas literarias enfurruñadas y pretenc(s)iosas?

Pronto retorno a la novela

Estas últimas cinco semanas han sido vertiginosas. Llevar dos cursos intensivos en verano es tarea procelosa. Leí poca literatura, escribí apenas un par de líneas en una de mis novelas inéditas y estudié mis cursos diariamente. Ahora solo falta sacrificar el fin de semana que viene y tarea cumplida: directo a Comunicaciones.
Regresaré al oficio novelístico la próxima semana. Debo realizar un trabajo de campo literario a una zona distante de San Juan de Lurigancho, pues es escenario de una de las escenas que expandirán un poco a Lima Este. Diez o quince páginas más y creo que la novela va a quedar bien cerrada. Siento que aún hay cabos sueltos. No debo dejar a ningún personaje en el aire tratándose de la novela que cierra una trilogía. Total, hay tiempo: ni siquiera sale Lima Sur.

martes 15 de febrero de 2011

Lecturas del mundo


No pretendo promulgar un vitalismo empecinado como sustrato de la creación literaria. No. No. La teoría nutre al ser de igual modo que el trabajo de campo literario, el latido urbano. Por ejemplo, los copiosos textos que vengo leyendo desde hace un mes, escritos sobre ética y comunicaciones, me están nutriendo de manera esplendente. He penetrado en las mentalidades de múltiples épocas y aprendido cómo empezaron la fotografía, la televisión, el cine. De todo ello me alimento en el hoy. Todo ese magma de información ayudará a construir nuevas historias. O completar las que están pendientes. ¿De qué forma ayudarán? No de manera directa, como datos insertados de manera grosera. No. No. Me ayudarán porque siento que comprendo un poco más a la vida. Y la misión autoimpuesta es contar la vida en una hilera infinita de novelas peligrosas.

domingo 13 de febrero de 2011

El déficit de la fabulación

Si se desea escribir como consecuencia de leer libros, duden de la transparencia de su pasión. Si bien ser un gran lector es requisito para ser un escritor, esto no es suficiente para lanzarse al ruedo de la ficción creativa. La literatura no es un mundo amurallado por los libros leídos y por leer. Hay mucho más: está el mundo. Si uno se limita a pensar que la creación se abastece de los libros leídos, el resultado será un menjunje poblado de referencias librescas, "homenajes", remakes, intertextualidad, datos eruditos. Es decir, menudearán todos esos ingredientes cerebrales que, al hallarse en abundancia, alejan más y más al lector. Se podrá obtener el respeto del lector, pero no su cariño, su afición, su amistad invisible. Una prosa bien trabajada puede hacerse notar entre escritores y críticos; empero, si se carece de una historia interesante, los personajes se caerán, la trama se diluirá y solo se impondrá el virtuosismo de la prosa. ¿Es suficiente? Me parece que no. La literatura debe contar historias y no limitarse a exhibir parrafadas atiborradas de frases culturosamente juguetonas con términos altisonantes.
Si debo ponerme más visceral, podría decir que ese cúmulo de referencias cumplen el rol de ocultar la ausencia del don de la fabulación. Para barajarla, se manipulan textos ajenos y se utilizan para crear uno propio. En ese caso, se efectúa un saqueo, no un juego intertextual.
Es todo un reto escribir una historia en estado puro. Si quieren descubrir si de verdad son capaces de crear una historia, prescindan de los epígrafes, las cursivas, los remakes. Olvídense de las películas y los libros preferidos como materia argumental. Esas son gansadas. ¿ O es que no hay más en nuestro interior que esos productos culturales? ¿Dónde están las obsesiones que rebullen en las tripas? Tal vez, a fin de cuentas, la creación literaria de esa clase carezca de la honestidad en estado puro. Hay que sincerarse en las páginas. Pongamos el ojo en los tabúes sociales y personales. La choledad, la identidad sexual, el crimen, la política, las mentes obsesivas y desquiciadas, las revoluciones, el terrorismo, el narcotráfico, las mafias médicas, la labor del periodismo, los pacientes psiquiátricos, el síndrome de guerra, los complejos raciales... Hay tantos temas por tratar que no tienen nada que ver con los libros ni las películas que vemos.

sábado 12 de febrero de 2011

Oración


Gracias, Señor, por la lucidez y la pasión. Gracias por una familia estable y las necesidades satisfechas. Gracias por la esperanza en la literatura. Gracias por darme las señales precisas cuando te pido una dirección. Gracias por darme la oportunidad de comenzar una nueva vida. Gracias por el trabajo, la música y los libros. Gracias por las historias que me regalas cuando me siento vacío. Gracias por la buena fe de mis amigos. Gracias por protegerme en mis incursiones por las distintas Limas. Gracias por la latente posibilidad de publicar mi segundo libro, el cual escribí con amor, con ganas de seguir construyendo la memoria colectiva de mi tierra. Y si por casualidad el libro no saliera y quedara estancado en el limbo, igual te agradezco por tanto y tanto que me das. Siempre ha sido más que suficiente lo que recibo de Ti.

Gracias por la literatura, el periodismo, la vida. Y perdóname por tantos errores.

Amén.

viernes 11 de febrero de 2011

Mi profesora de Ética dijo, en el contexto del pensamiento hegeliano, que un poeta que no se atreve a publicar no existe en realidad, que la publicación es la objetivación del espíritu.

LOS CÍNICOS NO SIRVEN PARA ESTE OFICIO( Sobre el buen periodismo) de Ryszard Kapuscinski


"Una profesión hecha de constante estrés, de nerviosismo, inseguridad y riesgo, en la que se trabaja día y noche".


"Si eres un periodista-escritor, entonces puedes permitirte mostrar toda la riqueza de las opiniones, de las experiencias. Pero si hablamos de la vida cotidiana, a menudo el periodista tiene que hacer una selección dramática, ceñirse a una lacerante reducción que le permita comprimir la realidad".


"Todo periodista es un historiador. Lo que él hace es investigar, explorar, descubrir la historia en su desarrollo".

Guía del trabajo de campo literario: paso 1

Imagina con libertad. Trata de zafarte del malhumor, los pesares y las dudas. Escribir es ser libre. Libre de imaginar. No pienses en el resultado. Olvídate de la hojarasca externa, la excelencia y la mediocridad. Sé solo una conciencia en busca de una historia. Eres invisible. No existes. Mira por la ventana, sal a la calle, sube a un micro cuya ruta sea desconocida. Siéntate junto a una ventanilla del vehículo y mira la ciudad. Mira los letreros, mira a los peatones, mira el cielo. Óyelo todo: la música del micro, la habladuría de los pasajeros. Todo. Olisquea, recalcitrante: axilas, comidas, aire turbio. Bájate del micro en el lugar que te plazca, pero sé precavida y cerciórate de que la zona no sea tan maleada. Entonces camina. Confúndente en el gentío. No eres un escritor, no, no. Eres un habitante más de Lima. Eres un cuerpo insignificante, como yo, como todos.
Observa con atención. Tu historia puede estar en cualquier lado.
Recuerda que para algunos la historia no se encuentra ni en la biblioteca ni en la experiencia vital propia. La historia te está esperando, ajena a tu vida, presta para encandilarte de nuevas sensaciones.

Transformaciones conceptuales de Hobbes


Las transformaciones conceptuales de Hobbes con respecto a la filosofía práctica griega antigua son muy relevantes por su grado de radicalismo.

En primer término, Hobbes separa tajantemente la política de la ética. Su propuesta no se preocupa por el correcto desenvolvimiento del individuo en la polis( como los griegos antiguos), sino por su sobrevivencia, a causa del estado de guerra, medio en que el hombre vive cuando no hay un poder autoritario que lo subyugue.

En segundo lugar, Hobbes sigue la línea de Bacon y le inserta la "techné" a su propuesta, al considerarla básica para el éxito del Estado, el Leviatán. Esta idea de insertar la técnica con un fin prometeico-crear avance, progreso- estaba ausente en la filosofía práctica griega antigua, cuyo exponente mayor podría ser Aristóteles. En este punto, es claro observar que la otrora filosofía práctica se ha transformado en una disciplina de cariz científico. Ello queda en evidencia al notar que, en la actualidad, la especialidad que estudia la política se halla en la facultad de Ciencias Sociales, como bien apunta Habermas. Es decir, Hobbes le confiere a su propuesta de ordenamiento estatal un carácter científico gracias a la "techné".

En tercer lugar, Hobbes rompe con los roles del individuo en el espacio público y el privado que se difundieron en la polis griega. En el mundo hobbesiano, el hombre está sometido en el espacio público y libre en el ámbito privado. En el caso griego, ocurría a la inversa. Hobbes afirma esto porque, en la vida pública, el soberano sometía a los demás, quienes le habían transferido sus derechos mediante un contrato. Como se puede apreciar con nitidez, el plan de Hobbes es artificial, impuesto. En contraste, en la polis griega el líder surgía de manera espontánea, sin necesidad de elaborar un contrato.

Finalmente, existe una clara contraposición en cuanto a cómo se considera al hombre. Mientras Aristóteles considera que el individuo es político, pues no lo concibe fuera de la polis, Hobbes cree que el hombre es apolítico, debido a que el lenguaje es el medio de caos que lleva a la guerra.

En conclusión, el germen de estos cambios propuestos por Hobbes estriba en su perspectiva nominalista, donde se descree en las esencias, en los fines últimos, como sí lo hacían los griegos antiguos. Asimismo, el protagonismo que cobró el subjetivismo en la óptica hobbesiana influyó sobremanera en su certeza de que el caos de guerra imperaría ante la ausencia de un poder tremebundo, pues cada individuo impondría su postura, subyugado por sus pasiones, el deseo de satisfacer sus necesidades y su irremediable tendencia a la vanagloria.

martes 8 de febrero de 2011

Lectura de Lima Sur en la Casa de la Literatura Peruana


Este jueves 10 de febrero, a las siete de la noche en la Casa de la Literatura Peruana( ex Desamparados), leeré unas páginas de Lima Sur, mi nueva novela, aún inédita.


Sumilla:

Un polémico novelista ha sido estafado por su editor. Una empleada del hogar ha huido de la casa de su patrón. Una joven hermosa es explotada sexualmente en un asentamiento humano. Una lideresa de Villa El Salvador se enfrenta sin miedo a Sendero Luminoso. Poco a poco, las vidas de estos personajes se irán entrelazando...


Villa María del Triunfo, San Juan de Miraflores, Villa El Salvador y Santiago de Surco son los distritos limeños en que desarrolla esta novela orquestada por el huayno y la cumbia tropical andina.


Lima Sur es la segunda entrega de la Trilogía de Lima.


¡Los espero!

sábado 5 de febrero de 2011

Periodismo: el oficio vapuleado


Siento que el periodismo es vapuleado desde varios frentes. Me explico enseguida. En primer término, vale la pena soltar algunos datos relevantes. La carrera de Periodismo no es tan vieja. Hasta hace algunas décadas, el periodista se forjaba en la cancha, pues no existía una formación académica. Por ello, hasta ahora mucha gente que ha estudiado otras carreras se dedica al periodismo. Podemos apreciar muchos casos en la televisión, los diarios y la radio. Por un lado, es totalmente necesario y normal que gente de múltiples disciplinas se adhiera a la actividad periodística. Para la sección económica es obvio que se requiera de un economista, por ejemplo.

***

He notado entre la gente literaria un gran desprecio hacia el periodismo. Tildan a esta profesión de superficial y chabacana, como si solo se tratara de redactar noticias. El periodismo requiere de un compromiso con la Verdad y una insaciable curiosidad por el mundo. Hay que ser un sabueso, se debe ser voraz a cada momento.

Ante mi decisión de estudiar Periodismo, una buena cantidad de conocidos entornó los ojos de extrañeza. ¿Para qué vas a estudiar esa vaina? Creen que no se necesita estudiar nada para dedicarse al periodismo, como si la Literatura te enseñara a tomar fotos, filmar, entrevistar y recabar información vía Internet, entre otras actividades propias del oficio reporteril. Ser egresado de Literatura te dota un buen dominio de la escritura siempre y cuando uno haya practicado. ¿Acaso llevar seminarios teóricos y cursos sobre el Siglo de Oro te enseñan a escribir? Eso se aprende en soledad, con obsesión y paciencia. La carrera no tiene nada que ver. En ese sentido, si uno tiene una pluma eficiente puede salir bien librado en la redacción de una nota. Pero una nota es solo una nota. Para ser periodista se necesitan más habilidades, más astucias.

***

Lo que sigue creo que es una tara. Mucha gente coloca en su currículum "periodista" por haber trabajado en medios durante algún tiempo o por alguna minucia que se aproxima al oficio periodístico. Me parece que tomar tan a la ligera una palabra tan importante como "periodismo" es una tara muy arraigada.

Si desean que los llamen periodistas, fórmense, edúquense, en las aulas o de manera autodidacta( aunque me parece difícil llegar a las profundidades del oficio desde el desorden de la autogestión).

No vapuleen más el periodismo. Gracias a él se enteran de todo sin mover sus traseros.

E incluyo mi trasero, por supuesto

Pero solo por ahora.

viernes 4 de febrero de 2011

Terrorismo y literatura


Oigo decir a menudo a la gente de literatura que la violencia política es un tema muy manoseado en la narrativa peruana actual, que hay demasiados cuentos y novelas sobre el tema, que ya se ha vuelto un lugar común, un tópico trillado. Otros lo ven poco literario, demasiado social, como si esa palabra ensuciara el mundo del arte. En cuanto a la abundancia, tienen razón. Tenemos muchas novelas sobre terrorismo. Enumero algunas: Retablo, Rosa Cuchillo, Lituma en los Andes, La hora azul, Abril Rojo... Son muchas y de todo tipo. Incluso mi ópera prima trata sobre el tema. Hay demasiado, es verdad. Pero no por eso vamos a desanimarnos, pues a fin de cuentas uno no puede dominar el torrente de la escritura y el tema se impone. Un autor no escoge sus temas: los temas se imponen, se clavan en la mente y son como una alimaña que te carcome durante el tiempo que dura la fabulación y la escritura. En ese sentido, si a uno le nace escribir un libro sobre terrorismo o sobre marcianos, solo queda obedecer ese sagrado designio.

Pero no quiero ponerme tan abstracto. El sentido de mi texto era otro. Quiero hablar sobre el Perú actual y el terrorismo. Sendero Luminoso, el grupo principal que despertó un horrendo baño de sangre en nuestra vasta tierra peruana, no se ha esfumado. Nunca han dejado de llegar soldados heridos al Hospital Militar desde las marañas selváticas. Jamás. La guerra enferma de la hueste maoísta continúa en este instante. Ahora mismo está corriendo la sangre. El terrorismo impera, ahora aliado con el narcotráfico. Por lo tanto, el terrorismo no es un tópico calmo como escribir sobre un amorío adolescente. Terrorismo es un tema importante, trascendente. Por ese motivo, los libros sobre ese tema, sean en ficción o realidad, siempre cobrarán relevancia. Lo digo por experiencia. El tema del terrorismo está en nuestras entrañas, nos revuelve el organismo, nos causa miedo, dolor, perplejidad. El terrorismo está en nosotros como una sombra tremebunda.

Ahora mismo los terrucos deben estar pintarrajeando un auto con sus consignas, como ocurre en la foto( Aguaitía- 4 de abril de 2010). El terrorismo un tema urgente y ya viejo en nuestro país. Vamos más de tres décadas sumidos en la sangre. ¿Por qué no seguir escribiendo sobre un tema que nos envuelve de manera tan jodida y poderosa? La gente de mi generación ha vivido toda su vida en ese clima de guerra, así sea en el mismo escenario de los hechos o en la comodidad de su barrio de clase media o alta. Yo, que viví casi siempre en Jesús María, estuve a pocas cuadras de dos cochebombas. Conozco gente que fue perjudicada directamente por Sendero. Sé que ustedes también conocen gente así. En ese sentido, ¿les parece un tema caduco, manoseado, aburrido? Tal vez digan: Qué sociológico suena su punto de vista literario. No hay nada que me parezca más posero que el artista aislado en su torre de marfil en un país que chorrea sangre, narcotráfico, violencia de todo tipo. Yo, como joven narrador, necesito ordenar todo ese caos de sangre en mi cabeza. Necesito explicarme a mí mismo nuestra desgracia. Y la forma de explicármelo es escribiendo novelas sobre terrorismo, racismo, delincuencia y traumas internos. Es urgente para mí tratar estos temas. Ha llegado a tanto mi obsesión por entender mi país que estoy preparando una crónica roja sobre la incursión de Sendero en los distritos de Lima Este. Sendero tiene escuelas de adoctrinamiento en distritos como San Juan de Lurigancho y Chosica. Es decir, en estos instantes, hay niños que están siendo formados en la ideología senderista. Despertemos de una vez o esperemos un aumento de explosiones de sangre, de todo ese rencor que nos persigue desde la colonia.

jueves 3 de febrero de 2011

Luego del glorioso infierno de la escritura viene la espera. El mundo de la doxa- la opinión-, el ámbito de lo perecible y cambiante, lo fenoménico, lo efímero, es a donde va a parar cada producto artístico. El mundo de las ideas, del numen, de lo eterno y esencial, es el ámbito solitario y cálido donde se conciben las obras de arte. Concebir la obra es el Bien, es la aprehensión de una esencia en su estado prístino.
-Cuéntanos por qué quieres entrar a Comunicaciones y a Periodismo.
Y siento que gastar tanto dinero en cursos que debí haber llevado hace más de un lustro me hace sentir realizado. Tengo esperanza. Tengo entusiasmo. Es una forma rara de felicidad, pero aquí estoy. Listo para ingresar al fotoperiodismo, a la crónica roja, al mundo audiovisual. Listo para ser un sabueso de la noticia.
- Ya lo tenía planeado desde antes de acabar mi primera carrera.
Hace mucho tiempo que asumí mi naturaleza mediocre. Por ello, no tengo tapujos para ceder al torrente de mis deseos, de mis vocaciones. Siento que he ido más allá del mundo de la opinión y me he sumergido en el mundo racional, en el cual campean los deseos, pero dominados por la mente. Pronto arribaré hacia el Bien y solo estaré en la Tierra con el cuerpo. Es raro vivir de esa forma: despreciando la vida monetaria porque me puedo dar ese lujo, avanzando rumbo a mi propio placer por medio de quehaceres, diversiones y productos de arte tan insulsos y tan queridos.
- ¿Cómo te ves de aquí a cuatro años?
No pienso en el futuro. Sé que si sigo lo que amo, el tiempo me será intenso, oscuro y claro, pero habrá movimiento. Mientras me inserte en rutinas sociales, de constante colisión y satisfacciones, mi fuero interno se irá metiendo en un agujero negro del que no saldré jamás. Seré el de siempre para el mundo; pero seré una sustancia macabra en el mundo inteligible. Seré una fórmula matemática divagando en miasmas siderales.
- Trabajando en prensa escrita.
Tal es la santidad de mi locura, como dice Ellroy. Mi espíritu está lejos de aquí, distante de la hojarasca literaria y periodística. Mi cuerpo, apoyado por el lenguaje, será quien se convierta en un sabueso de la noticia. Y cuando mi cuerpo caiga vencido de muerte, continuaré existiendo de alguna forma. Seré la fuerza macabra que guíe el puñal y la pólvora. Seré algo mientras corra la sangre.
- Te estaremos llamando la semana que viene.

miércoles 2 de febrero de 2011

El discípulo de Hobbes


Anoche soñé con Hobbes, el filósofo que afirmó que el hombre es el lobo del hombre. ¿ Lo recuerdas? Lo enseñé en el curso de Ética. A ver, dime: ¿cómo se llama su obra principal? ¿No lo recuerdas? Eres una alumna muy mala, aunque hermosa. Pero no te puedo perdonar ese olvido. ¿Acaso mis clases son una pérdida de tiempo? En fin, te haré un resumen del pensamiento hobbesiano. Él escribió que los hombres son iguales por naturaleza y que en esta se encuentra enquistada la desconfianza. Sí, el hombre es desconfiado por naturaleza. ¿Lo dudas? ¿Acaso no te asaltó una pizca de desconfianza cuando te invité a venir a mi departamento? ¿No pensaste de inmediato que mis intereses eran de índole sexual? ¿Se te ocurrió, por casualidad, sospechar mis intenciones asesinas? Sigamos. Hobbes afirma que cada hombre piensa que vale más y que es más sabio que el resto de hombres. Yo estoy totalmente de acuerdo, pues estoy convencido de que soy el mejor filósofo de nuestro tiempo. ¿Alguna vez has sentido que tu inteligencia no tiene parangón? ¿Jamás? No te creo. Bueno, no me importa. El asunto es que el clima de desconfianza que envuelve al hombre desemboca en un estado de guerra constante. Lo repito: el estado natural de la vida humana es el estado de guerra.

La ética platónica de la Mesura


En primer término, es necesario referirse al alma tripartita. El alma humana, según Platón, se puede dividir en tres: el alma racional, el alma pasional y el alma concupiscente. Para entender esta división, es útil valerse del símil del cochero, en el cual se plasma la lucha humana de debatirse entre la razón y las pasiones y los ardores de la concupiscencia. En ese punto, para llegar a ser éticamente correcto es necesario imbuirse de equilibrio, mesura.

Pero, se preguntarán: ¿cómo llegar a ella? Para responder es muy necesario acotar que en el mundo hay dos planos: el sensible y el inteligigle. Si usamos a Kant, se puede equiparar esto con su plano fenoménico y su plano nouménico. Como pueden inferir, el ámbito sensible se refiere al mundo de los objetos, a lo que podemos percibir por los sentidos. Por su parte, el mundo inteligigle es el plano de las ideas, donde se haya el Bien platónico como cúspide última de la abstracción y la sabiduría. Aquí les pregunto, ¿prefieren seguir sus impulsos o darle prioridad a la razón?

Pasiones- Caos

Razón- Cosmos

Yo creo que todos nos debatimos entre estos dos planos constantemente. Es parte de nuestra naturaleza. No hay nada más difícil que el autodominio. Para entender mejor esta dicotomía pueden repasar el mito de la caverna, que se halla representado en el dibujo de este post.


Para finalizar, es oportuno anotar que Platón considera que el mejor gobierno es el aristocrático, pues garantiza la mesura, el equilibrio, la justicia. Como ven, la democracia de la polis solo consideraba ciudadanos a una élite.

Como ven, cada binomio tiempo- espacio posee su ética particular.

¿Cuál es la nuestra?

La ética homérica


La ética homérica es la ética del héroe. En aquel contexto arcaico y pre-democrático, el imaginario popular estaba nutrido de los poemas homéricos: La Ilíada y La Odisea. Por ello, la virtud o areté era la heroicidad y el ámbito para convertirse en héroe era el campo de batalla( ágon). Para ser bello y bueno( kalós kai agathós) se debía demostrar la superioridad en el mundo de las armas. Solo de esa forma se alcanzaba la inmortalidad, la manera de paliar la fragilidad de la naturaleza humana y acercarse a la condición de los dioses. Si uno alcanzaba la heroicidad, se alcanzaba la fama y, como corolario, se imponía el recuerdo colectivo( no hay héroe sin memoria) que se perpetuaba por medio de la tradición oral( no hay héroe sin poeta).

Las normas eran " cuida tu honor", "cuida tu fama", "sé valiente en la batalla".

Por otro lado, aparte de demostrar valentía en la batalla, había que ser diestro en las palabras. PALABRAS + ACCIONES. Desde esta óptica, resaltemos la arrojo de Aquiles, y la pericia verbal de Néstor y Odiseo.

De ese grupo de héroes de la batalla surge la aristocracia.

martes 1 de febrero de 2011

LOS ANGELES CONFIDENCIAL de James Ellroy


Sé que está mal reseñar libros que aún estoy leyendo, pero el tiempo es escaso en estos días de estudiante recalentado. Me faltan cerca de cien páginas para culminar la dilatada novela Los Angeles Confidencial del norteamericano James Ellroy, un autor que goza de mi simpatía desde que me enteré de su existencia.

En esta monumental novela, tres policías de características muy disímiles entre sí son los protagonistas. Ellos se ven involucrados en un caso que los persigue durante varios años: una masacre acaecida en un café. En la odisea de la resolución del caso, cobran relevancia las redes de prostitución y ventas de drogas.

La prosa es austera, filuda. Sus frases breves martillan el cerebro. En mi opinión, Ellroy se excede por momentos en ese molde telegramático y la prosa corre con menos fluidez. Pero, en términos generales, esta novela posee todos los ingredientes para considerarla una obra de peso: una historia clara y contundente, sello personal en el estilo de la prosa, un ritmo de las escenas bien dosificado, diálogos de violenta precisión. Una buena novela que tiene pegada en las vísceras del lector fanático de la novela policiaca más oscura.

Los Ángeles Confidencial es una novela negra, pero muy negra. Lo peor del ser humano campea en sus páginas. Y, tras todo ese andamiaje turbio, se cierne la imbatible obsesión de Ellroy por ahondar en los meandros del hampa, ese submundo excrementicio donde un bastardo inubicable asesinó a su madre. La literatura lo redime.

Veremos en qué termina.

EL ANTICUARIO de Gustavo Faverón


Me faltan alrededor de setenta páginas para culminar El Anticuario( Peisa, 2010), primera novela de Gustavo Faverón, conocido blogger y académico radicado en los Estados Unidos. El libro está muy bien escrito; podría afirmar que es una de las prosas más cuidadas que he leído últimamente en nuestro país. Valiéndose de un lenguaje refinado, ha sabido elegir las palabras con maestría. En consecuencia, la prosa cobra protagonismo de inmediato. Empero, el gran tamaño de las oraciones y la abundancia de comas le restan fluidez a este fraseo exquisito. En ese sentido, creo yo, el libro solo puede ser saboreado por "lectores iniciados" en los meandros de las prosas heterodoxas, arriesgadas.

Con respecto al tema del libro, este se diluye en esa prosa de largas oraciones preciosistas, que enrarecen el ritmo de la historia. Sé que hay un asesino, una mujer, un librero. Sin embargo, este libro no ha logrado crearme emociones ni expectativas. La historia va perdiendo interés paulatinamente.

El Anticuario ha sido considerada como la mejor novela revelación del año que nos dejó. Como prosista artístico, Gustavo Faverón se halla en un punto alto, sin lugar a dudas. En esa arista, estoy totalmente de acuerdo. No obstante, me parece que la fabulación de la novela es pálida y carece del poder suficiente para enganchar.

Mi opinión sucinta: un libro hermoso y frío a la vez.

Trataré de terminarlo, aunque me pierda en su laberíntico bosque de deliciosas frases.