
El nuevo periodismo de Tom Wolfe es un libro escrito con lucidez e ironía. Con prosa socarrona, el gran periodista norteamericano nos sumerge en las entrañas de la época en que nació el Nuevo Periodismo. Me siento totalmente identificado con el yo narrador de Tom Wolfe. Voy releyendo el segundo capítulo. Lean estos fragmentos:
1. EL JUEGO DEL REPORTAJE
" Los reporteros jamás trabajaban de día. Yo quería la película entera, sin que faltase una escena". ( 10)
" En cualquier caso, al conseguir mi doctorado en literatura norteamericana en 1957, yo me hallaba en las garras crispadas de una enfermedad de nuestro tiempo cuyos pacientes experimentan un arrollador deseo de incorporarse al " mundo real". Así empecé a trabajar en los periódicos". ( 10)
"El redactor ejecutivo trabajaba en un espacio tan miserable y astroso como el del último reportero". ( 11)
" El objetivo era conseguir empleo en un periódico, permanecer íntegro, pagar el alquiler, conocer " el mundo", acumular " experiencia", tal vez pulir algo del amaneramiento de tu estilo...luego, en un momento, dejar el empleo sin vacilar, decir adiós al periodismo, mudarse a una cabaña en cualquier parte, trabajar día y noche durante seis meses, e iluminar el cielo con el triunfo final. El triunfo final se solía llamar La Novela". ( 13)
"No haces más que engañarte a ti mismo, chico. Esta no es más que otra de tus tortuosas excusas para postergar la decisión de poner toda la carne en el asador...irte a la cabaña...y escribir tu novela. ¡Tu Novela! A estas alturas- en parte por causa del propio Nuevo Periodismo-resulta difícil explicar lo que significaba para el Sueño Americano la idea de escribir una novela en los años cuarenta, los cincuenta, hasta principios de los sesenta. La Novela no era una simple forma literaria. Era un fenómeno psicológico. Era una fiebre cerebral". ( 15)
" El artículo se convertía en una confesión, porque Krim empezaba a admitir que la idea de ser novelista había sido la irresistible pasión de su vida, su llamada espiritual, en fin, el motor que había mantenido el tictac de su ego a través de las desdichadas humillaciones sufridas por su flamante condición de hombre, para luego enfrentarse con el hecho de que ahora, ya cuarentón, aún no había escrito una novela y era más que probable que jamás la escribiría". ( 16)
" La Novela parecía el último de uno de aquellos fenomenales golpes de suerte, como encontrar oro o extraer petróleo, gracias a los cuales un norteamericano, de la noche a la mañana, en un abrir y cerrar de ojos, podía transformar completamente su destino". ( 16)
" El escenario estaba estrictamente reservado a los novelistas, gente que escribía novelas, y gente que rendía pleitesía a La Novela. No había sitio para el periodista, a menos que asumiese el papel de aspirante-a-escritor o de simple cortesano de los grandes. No existía el periodista literario que trabajase para revistas populares o diarios. Si un periodista aspiraba al rango literario... mejor que tuviese el sentido común y el valor de abandonar la prensa popular e intentar subir a primera división". ( 17)
" Eran soñadores, es cierto, pero no soñaron jamás una cosa. No soñaron jamás la ironía que se aproximaba. Ni por un momento adivinaron que la tarea que llevarían a cabo en los próximos diez años, como periodistas, iba a destronar a la novela como máximo exponente literario".
2. IGUAL QUE UNA NOVELA
" El trabajo no comenzaba en absoluto como el típico artículo periodístico. Comenzaba con el tono y el clima de un relato breve, con una escena más bien íntima; íntima el menos según las normas periodísticas vigentes en 1962, en todo caso". ( 19) Sobre un texto de Gay Talese. Hay uso de onomatopeyas.
" Con unos cuantos retoques todo el artículo podía leerse como un relato breve. Los pasajes de ilación de escenas, los pasajes explicativos, pertenecían al estilo convencional del periodismo de los años cincuenta, pero se podían refundir fácilmente. El artículo se podía transformar en un cuento con muy poco trabajo. Su carácter realmente único, sin embargo, era el tipo de información que manejaba el reportero. Al principio, no conseguí entenderlo, francamente". ( 20)
" La resolución elegante de un reportaje era algo que nadie sabía cómo tomar, ya que nadie estaba habituado a considerar que el reportaje tuviera una dimensión estética". ( 21)
" La práctica usual consistía en otorgarle a un hombre una columna como recompensa por sus servicios distinguidos como reportero". ( 22)
" En cualquier caso, Breslin hizo un descubrimiento revolucionario. Hizo el descubrimiento de que era realmente factible que un columnista abandonara el edificio, saliese al exterior y recogera su material a pie con su propio y genuino esfuerzo personal". ( 22)
" Se podía pasar todo el día recopilando información, volver a las cuatro o así de la tarde, y sentarse ante una mesa en la sala de la redacción local". ( 23)
" Nunca he visto un hombre capaz de escribir tan bien sobre la base de una hora de cierre fija". ( 23)
" Parecían no ser conscientes en absoluto de una parte crucial del trabajo de Breslin: esto es, su labor como reportero. Breslin convirtió una costumbre el llegar al escenario mucho antes del acontecimiento con el fin de recoger material ambiental, el ensato en el cuarto de maquillaje, que le permitieran crear un personaje. De sus modus operandi formaba parte el recoger los detalles " novelísticos", los anillos, la transpiración, las palmadas en el hombro, y lo hacía con más habilidad que muchos novelistas". ( 25)
" La noción moderna del arte es una esencialmente religiosa o mágica, según la cual se considera al artista como una bestia sagrada que, de algún modo, grande o pequeño, recibe fogonazos provenientes de la cabeza del dios, proceso que se denomina creatividad. El material es meramente su arcilla, su paleta...Hasta la obvia relación entre la crónica y las grandes novelas-basta con pensar en Balzac, Dickens, Gogol, Tolstoi, Dostoyevsky, y, de hecho, Joyce- es algo que los historiadores literarios han considerado únicamente en un sentido biográfico. Le ha tocado al Nuevo Periodismo llevar esta extraña cuestión de la crónica a primer plano". ( 25)








Inmerso en la edición. El fárrago académico me abruma, pero debo buscar, en los intersticios de mi horario, los tiempos para la corrección atenta. Hoy iré a Lima Sur para revisar Lima Sur con mis dos editores: Mariano Vargas y José Miguel Herbozo. En un correo electrónico, Mariano mencionó que la novela está "bastante bien". Qué bueno. Ojalá más gente piense lo mismo y mi obra rinda frutos importantes, igual o más que Lima Norte, mi primogénito. El entusiasmo rezuma por mis poros y taladra mi cerebro. Me rocía la cautela, acaricio la ecuanimidad, celebro la vida como un diablo inocentón que no es consciente de sus maldades.