martes 30 de agosto de 2011

Los datos verídicos y verosímiles

El periodismo es la disciplina de la verdad. La literatura es un ámbito de honestidad y libertad que no puede ser sofrenado. La imaginación se expande, cuidando de ser verosímil, pese a que a menudo cometamos errores. La experiencia se construye. La estamos construyendo con regueros de sudor y desvelo. Debo acostumbrarme a moverme con astucia en dos niveles: la verdad para el periodismo y la verosimilitud para la literatura.

Después de la leer Lima Sur, un puñado de compinches me ha comentado lo mismo: Sendero no violaba a las mujeres.

Lo primero que puedo decir es que la literatura, por más realista que sea, no debe obedecer necesariamente con exactitud a la historia. Pero todo tiene sus matices. Si estoy escribiendo un relato realista, sería descabellado colocar que una nave espacial aterrizó o que al protagonista le comienzan a crecer brazos en la espalda. No obstante, un invento sutil puede ser válido para que el relato pueda mantenerse en pie. Por ejemplo, yo invento zonas( Villa Retamas) y establecimientos( El Retamal), así como no tengo tapujos en crear un fantasioso desvío en la Panamericana para que el taxi donde se encuentran mis personajes lleguen rápido a su destino, sin tanta vuelta. Aunque, cabe resaltar, estos inventos son mínimos y tal vez pasen inadvertidos para buena cantidad de lectores. Admito también que algunos pueden considerarlos inexactitudes. En fin, el realismo es tan difícil de sostener...

Lo segundo que debo decir es que, en el caso de las violaciones senderistas, no he recurrido a un dato inventado. El suceso narrado en mi novela bien pudo haber pasado en la realidad. Eso es muchas veces la literatura: lo que pudo haber pasado. Para sustentar mi hipótesis recurro a una cita sobre violaciones a mujeres del Informe Final de la CVR:

Esta práctica es imputable, dada la envergadura que adquirió en el curso de la lucha antisubversiva, en primer término, a agentes estatales- miembros del Ejército, de la Marina de Guerra, de las Fuerzas Policiales. En segundo término, ella es imputable aunque en menor medida a miembros de los grupos subversivos, PCP-SL y MRTA.

Sé que es de mal gusto que el propio autor explique su obra, pero me nació colocar este dato que muy pocos toman en cuenta. Tal vez la influencia roja-caviar, jurásica y sus demás vertientes- , enquistada en los medios y aparatos de gobierno, nos induzca, de manera soterrada, a una visión sesgada en cuanto a la violación a la mujer.

Ambos bandos violaron. Aprendamos a vivir con eso. Y dejemos que la literatura diseñe su propio discurso.

La voz del narrador

En el siglo XIX, las novelas contenían, a menudo, pasajes en los que la voz del narrador intervenía con juicios, recuentos y advertencias. Este recurso es muy notorio en Los hermanos Karamazov, donde la voz narradora aparece en primera persona. Desde la óptica contemporánea, luego de la aparición de trabajos famosos como "La muerte del autor" de Roland Barthes, este rasgo tan decimonónico es considerado un anacronismo, incluso un defecto. Según Barthes, el creador de un producto artístico ya no puede intervenir en él una vez que el material ha salido a la luz. Por lo tanto, siguiendo esa directriz, la voz narradora- de ribetes autoriales- carece de autoridad y su presencia es inútil. Se ha trocado en insustancial.

Este recurso de la voz autorial aparece con desparpajo y extensión en La montaña mágica de Thomas Mann, novela del siglo XX que he comenzado a leer y que, debido a su titánico tamaño y mi farragoso horario, difícilmente termine pronto.

Llama la atención que Gustave Flaubert, quien prescindió de la voz narradora y optó por un estilo "invisible", sentó las bases de la estética del siglo XX para narradores como Mario Vargas Llosa.

Si bien debo dejar el tema en el tintero, sería bueno que pensemos sobre ello todos los que estamos involucrados en la literatura, sea como autores o lectores machos, como diría Julio Cortázar.

lunes 29 de agosto de 2011

La mágica convulsión



Confieso que la vastedad de Los hermanos Karamazov crea ansiedad. Golpea una sensación abrumadora al caer en cuenta de la cantidad de páginas. Una novela de textura infinita. Sin embargo, cuando uno llega a los tramos más logrados, los ojos se achispan, la piel vibra y se activa un remezón mágico similar a las convulsiones dostoievskianas. Uno se convierte, en nivel metafórico, en uno de esos endemoniados. En el caso de los Karamazov, está Smerdiakov, el epiléptico. Uno respira allí dentro de la misma caldera de suplicio en la que estuvo atrapado su autor. Por otro lado, está el indomeñable Dmitri, una fuerza de la naturaleza, un ser animalizado por sus pasiones. Qué inolvidable personaje. El padre Karamazov toca puntos extremos y se convierte en un hombre devoto de los vicios, la mugre y las bajezas. Grugchenka( espero estar escribiendo bien el nombre) es una apasionante y apasionada ramera que, no sé por qué, se ha ganado mi cariño y admiración. Y hasta Alexei e Iván, siempre preocupados por los asuntos celestes y su relación con la tierra, son personajes intensos, torturados. La galería de personajes de este clásico es impresionante. Son todos tan humanos, tan cercanos. Yo siento que tengo mucho de ellos. Los quiero y necesito cada día. Sé que, cuando acabe el libro, me sentiré en un páramo. Ese vacío es la estela que dejan las historias inolvidables.

sábado 27 de agosto de 2011

El descuartizador del hotel Comercio y otras crónicas policiales, de Luis Jochamowitz




Este libro es lo máximo. Uno así quisiera escribir cuando me sumerja en la chamba periodística. Todavía no acabo de leerlo, pero igual comparto unos fragmentos contundentes.

" Unos pocos centímetros de papel es todo lo que queda de los grandes crímenes". ( 7)

"Todos debemos partir, pero un asesinato es adelantar la fecha".( 23)

" Las arañas no se enredan en su propia tela". ( 27)

"El suceso superó todos los antecedentes en la cobertura de los hechos de sangre. La ciudad se sacudió. Por un momento Lima se sintió una gran ciudad". (31)
"Cuando todo terminó, un inspector comentó que se había aplicado ' un precepto de la policía francesa: buscar primero a la mujer ' ".( 39)

viernes 26 de agosto de 2011

LIMA SUR en El Peruano

Como es usual en los primeros meses de publicación de un libro, el autor debe estar atento a la web y a los medios en general, a la caza de menciones sobre su novísima obra. Es un ineludible trabajo de vanidad. Espero no aburrirlos con esto.

Hoy, en El Peruano, ha aparecido una reseña sobre Lima Sur. La transcribo:


Las dos Limas. Después de su exitosa Lima Norte, Giovanni Anticona muda un poco sus latitudes para su nueva entrega. En esta oportunidad, narra las peripecias de un profesor universitario y escritor fantasma de libros policiales contratado por una misteriosa mujer para que escriba sus memorias.

Para esta aventura, el personaje debe adentrarse en la zona sur de la ciudad, descrita a partir de los conciertos populares y la prostitución clandestina. El hilo conductor son las memorias del conflicto interno y sus secuelas, así como las diferencias entre la Lima oficial y la popular.

jueves 25 de agosto de 2011

LIMA SUR en la feria del libro PUCP



1. Pueden comprar mi novela Lima Sur en la feria del libro PUCP. Busquen el stand de la editorial Estruendomudo. La feria se ubica frente a la cafetería de Arte. Comenzó hoy y dura hasta el 3 de setiembre. Hay tiempo.

2. Con respecto a la presentación de mi segunda novela, esta se llevará a cabo en la quincena de setiembre. Apenas tenga fecha avisaré.

3. Un último dato. Pueden encontrar el libro Lima imaginada, donde se dedican algunas páginas al análisis de mi primera novela, Lima Norte, en el stand de El Virrey, también en la feria PUCP. En El Virrey también se está vendiendo Lima Sur.

martes 23 de agosto de 2011

LIMA IMAGINADA, de Javier Protzel

En Lima imaginada, un libro recientemente publicado por la Universidad de Lima, se analiza de manera integral nuestra ciudad capital. Una sección está dedicada a cómo la literatura ha recreado la urbe. Se analiza a varios autores, entre los que destacan Ribeyro y Vargas Llosa. Y, debo decirlo, también se analiza Lima Norte, la primera novela de este servidor. Gracias a Balo Sánchez León por el dato.

domingo 21 de agosto de 2011

Gas en spray

¡A lo Lima Norte! Cuando leí la noticia en el diario Ojo, sección Policial, pensé que mi personaje Lorenzo Huanqui se había hecho realidad. La noticia trata de un "falso taxista, quien seda a sus víctimas con un extraño gas en spray". Lo dijo una fuente policial.

Mundo periodístico

En el mundo académico, el periodismo comenzó a enseñarse en el Perú en las llamadas "escuelas". No había una carrera profesional para el trabajo con la noticia. Ejercía el periodismo gente de diversas canteras del ámbito de las letras. Nótese la inveterada relación entre periodismo y literatura. Era común que el escritor se ganara la plata trabajando en un medio de prensa. Hasta ahora lo es y lo será.

Así pues, el periodismo se aprendía en la acción misma. Se trataba de un modo de vida, de una praxis basada en el buen ojo, el arrojo y la perseverancia. En eso consistirá siempre.

En las últimas décadas del siglo pasado, surgieron facultades de Comunicaciones en las universidades. El asunto es todavía nuevo. Por ello, entre otros motivos, la gente que vive fuera de los linderos comunicacionales considera que el periodismo no se estudia, sino simplemente se aprende en el ejercicio mismo.

Lo anteriormente mencionado es verdad y mentira a la vez, pienso yo. Es verdad porque el periodismo no es una disciplina apacible y erudita, y se requiere de la experiencia para ejercerla como es debido. Es mentira porque, lo sé desde hace unos meses, sí es necesaria una formación comunicacional. Ahora que vivo inmerso en ese mundo, noto que sería más complicado entrar en el fárrago de la prensa sin conocer temas importantes como el tratamiento de las fuentes, el deber de diligencia, la verdad periodística. Antes vivía desatento a lo que pasaba alrededor. Solo me concentraba en los hechos que me servirían para mis ficciones. En el presente, soy distinto. Procuro leer el periódico cada día, aprender los nombres de las autoridades del nuevo gobierno y acostumbrarme a la verdad. Siempre a la verdad.

Ojo que aquí no me he referido al mundo audiovisual-informático, ese que, de a pocos, voy conociendo. Es un despertar ralentizado por la rutina docente, que también estoy aprendiendo a amar. Luego de casi cuatro años, en las postrimerías de su dominio en mi vida, he aprendido a amarla al fin.

sábado 20 de agosto de 2011

Foto del recuerdo



Patricia del Río y Lima Norte.

viernes 19 de agosto de 2011

Mis creencias más arraigadas

Tengo un cúmulo de ideas fijas en mi cabeza. No sé por qué pienso así, pero estas máximas personales me acompañan siempre.

1) La gente que simpatiza con la lucha armada me parece poco perspicaz.

2) Ser de izquierda me suena a lugar común; más original me parecería alguien que se autodenominase ultraderechista o neoliberal. Moda, todo es moda. Hasta para ser rebelde.

3) Cuando lo más resaltante de una novela es la prosa, es muy probable que la trama sea débil o poco interesante.

4) Hay un paquete cultural que los muchachos ilustrados están obligados a conocer y aceptar. Si uno no lo hace, está jodido.

5) El primer paso para que un libro tenga cierto éxito es que sea fluido y claro. Después viene lo demás.

6) Es fácil echarle la culpa a las injusticias del mundo cuando fracasamos en algo. Si un libro no pegó y pasó desapercibido, qué culpa tienen Obama, Ollanta, Osama.

7) Para la población el periodismo está asociado férreamente a las figuras del mundo televisivo que conducen programas periodísticos, quienes no necesariamente son duchos en periodismo.

8) A diferencia de Óscar Wilde, yo creo que todo arte es completamente útil. Útil para los bolsillos de esos refinados mercenarios, los editores.

jueves 18 de agosto de 2011

Debut informático





Nunca me ha importado la tecnología. Me bastaba con leer, escribir y tocar mis instrumentos acústicos. Las pocas veces en que la tecnología me ha encandilado la música estuvo involucrada. Cuando niño, siempre quedaba deslumbrado con los órganos electrónicos que se exhibían en Hiraoka. Los prendía y tocaba con el corazón acelerado. Más adelante, a los dieciocho, cuando empecé a grabar canciones en casa de mi amigo Arturo, quedé tan impresionado con los programas de grabación, mezcla y masterización que instalé algunos en mi computadora. El problema era que mi máquina era una obsoleta Pentium 1 que no aguantaba ni el programa menos pesado de producción musical. Pero quedaron revoloteando nombres. Cubase, Sound Forge, Fruity Loops. Meses después, llevé un cursillo de grabación y mezcla en Orson Wells. No entendí un carajo. Había nociones de física de por medio, cables por todos lados, programas, botones. Me asusté y me aburrí. Desengañado, admití una vez más que lo mío era tocar música, pero no grabarla.

Luego de eso, todo fue literatura. Me reconcentré en el mundo escrito y me blindé ante la tecnología. El verdadero conocimiento de uno mismo se suscita en silencio, alejado de las maquinarias deshumanizantes cuando se adueñan de nuestra voluntad. Eso pensaba entonces y lo sigo pensando.

Sin embargo, ahora que me encuentro inmerso en el mundo comunicacional, me veo obligado a saber de tecnología. Admito que no me entusiasma en lo absoluto, pues me parece un mundo frío, tan alejado de la calidez que pretendo rociarle a mi vida mental, pero no hay salida. Si quiero ser periodista, debo aprender a utilizar de manera aceptable las herramientas que ofrece la tecnología.

Con más resignación que entusiasmo, tal vez con soterrada expectativa y miedo latente, he creado mi cuenta de Twitter( @Gioanticona). Asismimo, he leído en Wikipedia qué significan términos como wiki, streaming y postcad. Soy nuevo en esto, un completo ignorante, y con esa certeza trataré de abrirme paso en este intimidante ámbito donde la sensibilidad y el ojo crítico no interesan. Importa la eficiencia material, la rapidez mental, el acopio de datos precisos.

martes 16 de agosto de 2011

LIMA SUR en el semanario de la Católica

Ayer lunes, apareció una entrevista que me hicieron en el suplemento cultural de Punto Edu, semanario de la Católica, a propósito de la publicación de Lima Sur, mi segunda novela y segunda entrega de la Trilogía de Lima.

Ricardo Reátegui, quien me entrevistó, comenta que, en mi novela, se desencadena " una serie de hechos que muestra una Lima angustiada, violenta, injusta, heredera de sus propios miedos y con sus traumas a flor de piel".

domingo 14 de agosto de 2011

Memoria en las calles





Fotos de Teresa Cabrera

Datos de la CVR



" El cono este de Lima Metropolitana fue el principal escenario de la violencia política en la capital".

"Raucana fue, por otro lado, un asentamiento humano concebido y organizado por el PCP-SL en función a sus objetivos políticos".

" En buena cuenta, podría decirse que no fue la política contrasubversiva la que derrotó en Huaycán al PCP-SL, sino la firme voluntad de sus pobladores, aun al precio de muchas vidas sacrificadas".

"La experiencia política autoritaria que estableció el gobierno del presidente Alberto Fujimori, durante los años 90, agudizó aun más estos problemas, instalando en Huaycán una base del ejército peruano que ejecutó un plan combinado de operaciones clandestinas...".

Sobre Huaycán: " Una secuela evidente de esta experiencia es el arraigo del miedo y el temor entre los pobladores, un factor que genera muy altos niveles de desconfianza y obstruye la debida socialización entre ellos y con el entorno externo".

" De esta manera, dado que el cono este limeño fue una zona que priorizó en términos de presencia política, inició su penetración en torno a la Carretera Central por el asentamiento humano San Antonio, ubicado muy cerca de la municipalidad de Ate Vitarte".

" La mayoría de las personas que llegó a Raucana residía en Lima y una fracción era desplazada provenientes de las zonas rurales huyendo de la violencia".

sábado 13 de agosto de 2011

Libros

Se desprenden de mi memoria algunos títulos indelebles. Pienso en El ruido y la furia y en que Caddy olía como las hojas, como los árboles. Pienso en Luz de agosto y penetro en el dolor de Lena, en su avance signado por el embarazo. Pienso en el hermoso final de Sartoris, que sé de memoria: " Y la noche, madre adoptiva de la quietud y de la paz, era un calmoso sueño de color violeta". Hermoso. Pienso en William Faulkner, autor de esas novelas resplandecientes que forman parte de los tesoros de mi memoria.

Pienso en el final de Juntacadáveres, en los juegos metaficcionales de La vida breve, en la punzante belleza de las descripciones de El astillero, en el incendio final de Dejemos hablar al viento, en la hermosura cabal de Los adioses. Pienso en Juan Carlos Onetti, el mago que creó todas esas maravillas.

Pienso en Madame Bovary, en Rojo y negro, en Crimen y castigo.

¿Qué otros libros maravillosos me llegarán al corazón en los próximos años?

viernes 12 de agosto de 2011

El regreso de Colchado

Es un placer enterarse de que un grande de nuestra narrativa como Óscar Colchado Lucio ha sido fichado por Alfaguara. El libro en cuestión es una novela llamada Hombres de mar, situada en Chimbote. La compraré apenas tenga el dinero.

A Colchado le guardo un cariño especial por ser el autor de la saga de Cholito, historias que devoré con entusiasmo en la primaria. Más adelante, cuando ya era universitario, quedé muy entusiasmado con Rosa Cuchillo.

LUZ SILENCIOSA, de Carlos Reygadas



Ilumina el corazón. Luz silenciosa, tercera película del director mexicano Carlos Reygadas, encandila con su avance lento que nos sumerge en una sensación de vida cotidiana que humaniza el relato. El filme tiene un inicio mágico en que se pasa de la bóveda celeste rociada de estrellas al despunte del alba acompañado del vocerío de la naturaleza.

Los personajes pronuncian, de cuando en cuando, frases esplendentes, inolvidables: " Quiero que me hables como padre, no como predicador", " La paz es más poderosa que el amor".

Y esa luz silenciosa que cada personaje lleva en el interior solo puede explotar en soledad, por medio de las lágrimas. En esta película, se muestra que la culpa es redimida por medio del milagro del arrepentimiento y el perdón.

Inolvidable.

martes 9 de agosto de 2011

Mis amigos, mi esencia

Escribo apurado: temo que la señal de Internet se esfume en el aire en cualquier segundo. De madrugada, asaeteado por el insomnio límpido de las vacaciones, pienso en la web como herramienta para diseñar literatura. Gracias a un chat como Badoo pude diseñar a Connie, uno de los personajes de Lima Sur. Chateé con varias chicas de Villa El Salvador y Villa María del Triunfo. Las interrogué: discotecas de sus zonas, rutinas, colegios, enamorados, familia. Gracias a estas chicas, que se esfumaron con el paso del tiempo, Connie comenzó a cobrar forma, a existir, a vivir en mi interior. Hasta hoy me habita. Todos mis personajes son más que amigos, que hijos. Viven en las rutas de mi sangre. Gianfranco, Lorenzo, Eugenio, Jenny, madame Bastet, Connie, Manuel Sinchi, María Elena, Pietro Echegaray, la madre de Lorenzo, Martincito. Yo soy todos ellos y ellos son parte de mi esencia como hombre. Siempre habrá errores, puntos débiles en el oficio, pero el calor mágico que me brindan mis ficciones no tiene parangón. Por más que me sienta un animal la mayor parte del tiempo, la literatura me mantiene vivo. Esa es la clave de mi felicidad y persistencia. Es hermoso vivir con tantas historias metidas en el corazón. Es lindo, de verdad. Es lo más profundo que me ha tocado vivir.


Y, desde que escribo Lima Este, son otros los nombres que me habitan. Está Ruth, Máximo Calancha, Ernesto, Ariana. Pero aún no es momento de hablar de ellos.


Por ahora, solo Lima Sur será la esencia de mi verbo ansioso.

lunes 8 de agosto de 2011

La comisión Luizar y el quiebre del off the record

El caso Petroaudios sigue creando escándalo. El miércoles 3 de agosto, La República publicó una investigación de Edmundo Cruz, en la que aparece un documento de la comisión Luizar que pone al descubierto la violación del derecho profesional periodístico. Esta comisión pidió de manera subrepticia los reportes telefónicos de Fernando Rospigliosi, Laura Puertas, Fernando Ampuero, Pablo O'Brien y José Ugaz.

Todo daría a entender que, por medio de una triquiñuela aprista, los investigadores se han convertido en investigados.

El nombre de Martín Alberto Varillas Cueto, gerente general de Petrotech, también figura. Sobre este particular, Rosa María Palacios, su esposa, ha aclarado la situación con solidez.

Lo grave del caso es que la administración anterior habría quebrado uno de los derechos primordiales del periodismo: la mantención del secreto de las fuentes off the record.

Y no sé si el condicional sea necesario.

Por último, no olvidemos que, cuando una nueva administración asume el cargo, el anterior Gobierno quedará desnudo y las verdades otrora camufladas aparecerán ante la opinión pública, develadas por el periodismo.

domingo 7 de agosto de 2011

Páginas eternas





Un individuo desarrapado y barbudo, nimio para la urbe, de andar ansioso y ojillos extraviados. Ojeroso, de visajes vesánicos. Un desgraciado zigzagueando entre las callejas, penetrado por el aire oleaginoso y turbio. Piensa en Dios, en el suicidio, en la piedad, en la culpa. Piensa en la muerte y el castigo. Así me imagino siempre a los héroes dostoievskianos. Y, si bien no he leído de él más que Crimen y castigo, algunas paginitas de otras dos novelas y casi trescientas de Los hermanos Karamazov, el poder de su universo ha impreso en mi imaginación esa estampa tormentosa y desamparada de sus protagonistas.


Ayer leí una treintena de páginas de su biografía y quedé alelado por la clase de vida que llevó el clásico ruso. ¡Qué poco se parece a la vida que llevan ahora los escritores de esta latitud! Su derrotero vital estuvo signado por cuantiosos escollos y episodios extremos. Epilepsia, una amnistía salvadora poco antes de su ejecución, el encierro en Siberia, la huida de Rusia, el vagabundeo mendicante por varios países europeos, el retorno, la consagración. Fama, olvido, fama en vida y fama póstuma. Un funeral atestado de gentes devotas de su grandeza. Tal vez demasiado tarde.


A veces, se le ha criticado su estilo, pero siempre se le ha reconocido su nervio, su espíritu henchido de ideas celestes y terrenales, su profundo conocimiento de la condición humana. Por eso es grande.


Con los años, he llegado a una conclusión interesante: lo que, al fin y al cabo, importa en la literatura es la presencia de la pasión. Yo busco textos que me arrasen, que me cautiven con potencia. Busco textos con personajes para atesorar en los vericuetos de la memoria; busco frases luminosas que develen un rincón de la vida que yo no conocía o había desatendido. Eso es literatura: la pasión, el trance, el hedor de la vida impreso en páginas eternas.


Lo demás- las vertientes, el estilo depurado, el manejo del tiempo y la estructura...- también forma parte del universo literario, pero no es su base. El buen gusto exige corrección y esplendencia verbal, pero el espíritu busca ser cautivado con historias con sabor a vida plena.


Eso es lo indispensable.

miércoles 3 de agosto de 2011

NAVIDADES TRÁGICAS, de Agatha Christie

El millonario y lenguaraz Simeon Lee convoca a sus familiares para celebrar la Navidad. Luego de una escaramuza con respecto a la herencia, el patriarca es asesinado misteriosamente. Ese es el evento que marca la trama de Navidades trágicas de Agatha Christie, conocida como la Reina del Crimen.

Para resolver el caso, la policía tendrá la asesoría del famoso Hércules Poirot, acucioso detective que, finalmente, resolverá el embrollo de manera magistral.

He quedado impresionado con la estructura de la novela. Agatha Christie logra mantener en vilo al lector, y ahondar en hipótesis muy originales y bien armadas. Al leer la novela, uno se sumerge en un mundo de probabilidades y sospechas que provoca que todos sean presuntos culpables.

Mucha gente desprecia este tipo de literatura por considerarla superficial, mero entretenimiento. Sin embargo, escribir novelas policiales es un reto a la exquisitez mental. ¿Cuántos lograrían igualar esa claridad, ese ritmo, esos giros? Yo no, al menos.

martes 2 de agosto de 2011

Ficción personal de la nueva Lima




Me es muy complicado hacer ficción de la nueva Lima. En primer lugar, lo es porque nunca he vivido ni trabajado en Lima Norte, Lima Sur o Lima Este. En segundor lugar, lo es porque no hay un corpus literario asentado sobre el tema y, por ende, no hay modelos. En verdad, hay algunas pinceladas. Solo algunas. Una novela donde aparece Comas es Carretera al purgatorio de Zein Zorrilla, por ejemplo. Alonso Cueto, en El susurro de la mujer ballena, sitúa la empresa de la protagonista en Los Olivos. Empero, creo que soy el primero en abocarse de manera directa en el tema. Al menos en mi pequeño mundo. O es lo que quiero creer.


Crear ficción sobre un espacio real trae complicaciones, debido a que el lector ingresa a tu libro con expectativa. Quiere realismo en su grado más intenso. Quiere oír hablar a los nuevos limeños. Pero mi intención nunca fue cartografiar la zona como si se tratara de un científico social o un cronista. Y claro que tengo mucho de cronista, pero mi intención no es sociológica, sino literaria. El nacimiento de cada una de estas novelas es netamente emocional, surge de una necesidad rotunda que se apodera de mi voluntad. Quiero entender mi ciudad y sus nuevos rostros para entenderme mejor a mí. Quiero averiguar qué me une y qué me desliga de los limeños que habitan en los antes llamados Conos. Por ello, al carecer de posibilidades reales de conocerlos a fondo, no me queda más remedio que peinar sus zonas, adentrarme en sus discotecas y centros comerciales, orbitar en micros y combis, tratar de contactarme de alguien de por ahí. En Lima Norte tuve a Pilar como guía( una sola tarde muy productiva), pero en Lima Sur no tuve a nadie y, hasta el momento, no tengo a nadie en Lima Este. Pero yo no quiero visitar escenarios con ojo de sociólogo o antropólogo. Quiero recorrer la ciudad como un hombre común y corriente que, al verse imposibilitado de conocer a los nuevos limeños, debe recurrir a la imaginación, procurando, eso sí, cumplir con las dosis necesarias de verosimilitud. Pero todo escritor comete errores en esa pugna y yo los cometo a menudo.


Aparte de aprender a domar el lenguaje, mi lucha literaria avanza en pertinaces intentos por entender a ese otro que tiene mucho de mí. Y tal vez de ti.

lunes 1 de agosto de 2011

La narrativa y la ausencia




Soy un hombre que se siente incómodo bajo el manto de la luz pública. Me gusta ser invisible, inasible, escurridizo. Por ello, procuro manterme al margen del círculo literario nacional. No busco pertenecer a un colectivo que se dedique a orbitar por las ciudades, protagonizando eventos que confieran visibilidad al trabajo literario. Si bien he asistido a los contados eventos a los que me han invitado y estoy presto a perseverar para que mis novelitas puedan captar más lectores, no me agrada mucho la idea de exhibirme. Prefiero estar fuera del círculo y pilotear el camino de mis libros desde Internet. Huyo lo más que puedo de la bullanga editorial. Aunque es inevitable hacerlo totalmente.

La ventaja de la narrativa es que no está vinculada férreamente a ningún tipo de exhibición pública, salvo las presentaciones. La poesía, en cambio, tiene en los recitales un rotundo aliado de promoción y visibilidad.

Es linda la narrativa por su cariz de ausencia. El autor, en carne y hueso, no estará. No lo verás, no lo olerás. Pero tienes su corazón en sus páginas más ardientes.

Puedes tocarle el alma sin jamás tenerlo al frente.